Yo y el birrete

Ayer fue la apertura de curso escolar. El birrete me queda fatal, pero claro salir en la foto del periódico al ladito del Decano y a dos puestos del Magnifico es todo un privilegio que sólo tengo a principio de curso. Luego ya me vienen con excusas, que si andan ocupados en un reportaje para Vogue, que si tienen congresos internacionales a los que acudir… Resultado que no hay manera de hacerse una foto con las autoridades.
Por otro lado, y desde que el alcalde de este poblacho anda zascandileando con una melómana de las teclas, algo recauchutada, tampoco quiere salir en la foto así que aquí me tenéis, cogiendo al Pepecar del brazo y poniendo el automático de mi nueva cámara digital, pero como ambos somos de letras y no de ciencias lo máximo que hemos conseguido es que nos salgan los pies, gracias a díos dos de ellos eran de mis tacones.
Este año tengo quince alumnos matriculados. Ya se sabe como vienen las nuevas generaciones, si no les obligas no hacen nada… y ya lo comprobamos el pasado año, y en propias carnes, que mucho ponerme a mi de optativa y claro no apuntárseme nadie fue todo uno. ¿Como que optativa? a estos no hay que darles opción. Mi asignatura, y yo como titular de la misma, debería ser considerada de obligado cumplimiento.
Quince alumnos…, la relectura de la Bororquia unido a este epistolar contacto me esta dando unas ideas sobre el sufrimiento … Aunque ahora que lo pienso, quizás debiera cambiar las lecturas recomendadas… Yo ya deje hace mucho tiempo, de leer los libros que recomiendo. ¿Si lo van a hacer los alumnos para que lo voy a hacer yo misma? Con esos no hay que compartir ni lecturas…. Realmente si les vuelvo a mandar el tratado sobre la tortura van a adivinar mis fuentes, y el Campazas con sus 12.579 paginas en papel biblia me parece breve para estas quince niñas bonitas…. Ya sé de unos resúmenes en dos folios que algún listillo distribuía otros cursos…, (esto último me lo dijo mi Pepecar, que yo enterarme, ya tengo bastante con pasarles lista mientras se concentran el día del examen….) Por cierto que este año la tendré que leer al menos quince veces para molestar lo suficiente. Bueno todo llegará.
Sobre las lecturas. Se admiten recomendaciones, (que luego os haga caso es otra cosa…)
Sobre el flequillo. Con el momento birrete se me ha ido a cascarla, con lo que tengo que volver a pedir hora en la peluquería sin faltar. Y que conste, yo no soplo, yo aspiro.
Sobre las rosas, las prefiero en docenas y reventonas, aunque creo que con los parches antimenopausicos me hacen algún tipo de reacción, cuyo resultado es que me vaya rascando como una tiñosa. Lo que me faltaba.
La A., queridos míos, no es de Amor, gilipollas. Para eso ya os han puesto, a los que tenéis algo que aprender, a la Lorena Berdum. Aunque el otro día descubrí que el Pepecar se anda grabando los primeros capítulos que ponen de Sexo en NY, y yo me pregunto ¿¿¿para que necesita este genio de las letras saber lo que andan haciendo cuatro guarras al otro lado del océano, teniéndome a mí a dos metros escasos de su lecho???
Comentario por jio
ains, el fray gerundio de las putas campazas, ahora que no me oye la doctora A. es que yo se lo hacía tragar folio por folio a ritmo de… bolero, por lo menos. pero ese libro, aparte de pisapapeles ¿para qué sirve doctora?
Posted on Septiembre 21, 2004 at 3:11 pm