Tit
La oficina empezaba a parecer un camarote de los Hermanos Marx.
La administración exigía su moderación. Serios y con su corbata se bebían su jarra de cerveza ambar.
-Necesitamos otro ayudante-. Decía uno.
-Si, porque sino no llegamos-. Decía el otro entre jarro y jarro como buen morchón.
-Sino el margen acumulativo del siguiente cliente sin ningún ayudante podría ser considerado una pérdida-. Dejaba la jarra y se encendía un pitillo rubio.
-Claro, otro ayudante-. Añadía el otro morchón.
Y así ya empezaban a sumar una perfecta jerarquía de ayudantes.
El primer ayudante necesitó un segundo ayudante, pero el aumento acumulativo de papeles exigía otro ayudante, así que ante la lluvia, paraguas. Pero ese otro ayudante ya se ve desbordado y se necesita otro ayudante. Ánimo con ello, así que el ayudante y la necesidad del ayudante decidieron contratar a otro ayudante y que éste empieza ya a demandar a otro ayudante sumando un siguiente ayudante que acabará con nuevas necesidades.
Así que nueva declaración de junta que exigía inmediatamente la contrata de otra ayuda. Por esta razón empezamos con la siguiente parte que empieza con el inicio de antes.
Ah sí, -y un huevo duro, pero con gamba.
Comentario por jio
El inspirador de “esta cosa” es el anzoni, que entre caña y caña… tapa.
Posted on Septiembre 25, 2004 at 7:04 pm
Comentario por Lord Phillip
No sé quién es el inpirador, pero por si alguien no lo sabe, me apunto a lo de la jarra de ambar con huevo con gamba, o jamon batido, o patata rellena, o torrezno, o…
Posted on Septiembre 27, 2004 at 1:47 pm
Comentario por Ganso
Pues comos ea, como la de Filosofía juas juas jaus, 40 mirando y uno currando.
cuacks
Posted on Septiembre 28, 2004 at 11:16 am