Uno muy sencillito.
Era un baile de disfraces en la mansión del rico Avendaño.
Copas, canapes y puros. En la piscina ellas se besaban con amor homosexual para
excitarnos.
Yo, Tibio, estaba de servicio. Dinero fácil por vigilar que no se saliera
de madre la fiesta, como ya le había pasado alguna vez a mi colega de
infancia. Así que nada de sexo. Sólo lo correctamente estipulado.
Bueno, algún tiro con un señor con bigote que me quiso meter mano
mientras me metía su fila preparada ante el espejo. Me parece bien, le
puse las cosas en su sitio antes de sentir el agradable sabor químico.
De pronto…
….parece ser que robaron la "joya de la corona" de la señora,
que por supuesto estaba de vacaciones en las Bahamas. Avendaño me lo
dijo discretamente ya que no quería acusar a nadie indiscriminadamente
de su fiesta ante las distintas autoridades que se encontraban.
Piensa Suave, piensa. ¿Quién ha sido? En estos casos siempre hay
un claro culpable, aunque en las novelitas de Agatha
Christie nunca lo fuera, pero sé que fue el camarero. Bueno, un lígero
error de cálculo..
Fue la doncella con el camarero. Nadie camina así mientras termina su
jornada laboral, y vale que estuvieran liados, y sino hubiera estado allí
contratado para ser la persona sensata habrían huido con 1 millón
de euros repartidos en dos culos. Uno masculino y otro femenino. Eran los únicos
que tenían acceso a la desconexión de las cámaras de seguridad
y mi colega no les contrató por un exceso de inteligencia, yo tampoco
me consideraba muy listo pero, joder, es que fueron unos tipos muy chapuceros.
Vale, a mi también me da asco tanta pasta en joyas pero Avendaño
era mi amigo de infancia y jamás tuvo un mal gesto conmigo. Estos a la
cárcel, por lo menos ya llevan las nalgas anchas con la jugada.
Mmmm, esto es una fiesta de disfraces, creo que iré al guardarropía
a vestirme del Batman. Aunque mis casos son más fáciles que los
de sus cómics. Mira que pueden ser retorcidos los guionistas… Supongo
que no habrá más problemas esta noche unicamente este mero entretenimiento
de antesala, creo que me acercaré a la piscina después de pasar
por el cuarto de baño y confiscarle algo al señor del bigote.
mmm, creo que era diputado…. mira, allí hay una gatita para este murciélago.
Snif.