Descongelando
Un logro de búsqueda,
de mi tiempo, mi instante, mi minuto de gloria,
se desparrama en la encimera de la cocina
a la par que unas piernas se columpian
alrededor de una sonrisa derretida.
Justo en ese amarillo instante
se produce el vaivén de las fuerzas que ceden
transformándose en aire suspendido
que pide entre canto y grito
un poco de obsceno frescor.