Yo y los taxistas.

Posted by Lola A. on Noviembre 23rd, 2004 — Posted in El diario de la doctora Lola A.

A estas horas todavía no he despertado por completo, me hacen falta un par de cafés, y a poder ser con alguna que otra influencia. Así que mientras leía lo que había escrito la noche anterior he tenido que hacer un sobreesfuerzo para mantener los ojos abiertos, …a eso si que lo llamo yo disciplina. La falta de rimel es lo que tiene, que te hace parecer más liviana. En cualquier caso aquí estoy con los leves pegotones negros en los ojos, que ya me hacen parecer más a mi misma.

Lo que creo adivinar que estuve escribiendo ayer por la noche tenía que ver con los taxistas. Lo sé por el título que siempre lo pongo que mayúsculas, pero claro más allá de la segunda línea mi perfecta caligrafía de pendolista profesional se convierte en un parkinsoniano trazo que me continuo por la pierna para seguir hasta la alfombra. A mi el Pepecar ya me tiene cogido el truco y no me deja entrar con mi super pluma Mont Blank en la cama juntas.

Al principio yo pensaba que no quería que en ese recinto cuadrangular, magnifico tálamo de tantas fastuosas noches y siestas, entrase otro elemento con forma fálica que no fuese su propio elemento. Luego ya me di cuenta que no, que a él lo que le molesta es la pérdida constante de tinta de mi super pluma y por consiguiente, que le vaya dejando manchas en sus queridas sabanas. Por eso cuando me ve sacar la pluma del estuchito de piel, pasadas las once de la noche, me mira por encima de las gafas y me manda al silloncito de piel, encima de la alfrombita llena de manchas de tinta.

Y ahí me despierto yo, la mayor parte de las mañanas, con dolor de cuello, los tobillos hinchados, la pierna rayada y cuando a tientas llego al dormitorio, ¿qué me encuentro? Al Pepecar cruzao en la cama. No hay derecho, hasta la jerarquía institucional me la tiene que traer al lecho, así no hay quien pueda, ¿que voy a hacer yo pobre profesora titular con cuatro trienios contra un catedrático con tres lustros?
Pero de este año no pasa.

Bueno de lo que escribí anoche no puedo rescatar sino es el título, porque aquí estoy con el guante de crin tratando de lavarme el muslo. Estoy pensando en pasarle los dos párrafos a la doctoranda a ver que se inventa. Tengo un congreso sobre el humanismo y ando poco inspirada, con las siestas en el silloncito no hay manera.

Además desde que tengo que ver los programas culturales de la televisión no hay manera de pensar algo interesante. ¿os preguntareis que hago yo viendo la televisión? Pero todo tiene su explicación: la primera es que quiero entrar en la comisión de sabios que han creado para evaluar lo de la degeneración de las ondas catódicas (por otros llamados telebasura), sobre todo porque necesitan a alguien que le de algo de empaque a la chiquipanda esa que se han montado que no tiene retórica ni nada de nada. La otra es porque cobran una pasta y también porque la categoría de “Perteneciente al comité de sabios” puede en mi personal léxico quedar equiparado a “catedrático con tres lustros”.

Por otra parte, ahora les da ha dado a algunos alumnos del Pepecar por salir en estos extravagantes programas, por lo que ahí me quedo, en el silloncito hasta las tantas a mirar como aquellos bisoños chavales escriben ancilares estudios sobre la posmodernidad del régimen.

¡Desde aquí reclamo a un profesional capaz de solventar las fugas de mi pluma, en aras de poder llevar algo fálico a mi cama!

11 Comentarios

Comentario por elsacapuntas

Jajajaja, es que me rio pensando en el pobre Pepecar, luchando por su primacía fálica en el lecho conyugal con una inigualable pluma Mont Blanc, jajajaja.

Mis conocimientos técnicos sobre la materia no alcanzan para ponerle solución a esa fuga de tinta, pero reconozco que parte del encanto de esas “máquinas de escribir portátiles” reside en su imperfección a la hora de distribuir la tinta.

Un besito Lola.

Posted on Noviembre 23, 2004 at 4:27 pm

Comentario por jio

jajajaajaja…..

Ah, no, no Lola, yo no te doy solución a tu problema fálico… usté no me la clava doblada nunca más.
(Fdo: un alumno anónimo ;) )

Posted on Noviembre 23, 2004 at 5:20 pm

Comentario por Jose

No, si al final todo se reduce a sexo… :D

Posted on Noviembre 23, 2004 at 5:23 pm

Comentario por maRia

JAJAJAJ, me parto. Pues claro que al final todo se reduce a sexo,¿acaso no es el origen de todo?, jajaja

Posted on Noviembre 23, 2004 at 8:20 pm

Comentario por Bo Peep

Lola, me acabo de quedar de piedra al leer esto en tu post del día 16:
“Y es que todos sabemos que Adler mantenía que, en sociedades como las actuales, esa obsesión por el perfume era un síntoma de neurosis y me dio la tarde el buen hombre. Aducía que el trastornado por las fragancias se martiriza por la falta de respeto de los otros y cosas por el estilo. Menos mal que los psicoanalistas se quedaron en el siglo pasado…”
Y es que es idéntico al comentario que te escribí en tu post del 10 de noviembre:
“Adler mantenía que, en sociedades como las actuales, la puntualidad era un síntoma de neurosis y me dio la tarde el buen hombre. Aducía que el neurótico llega puntual para poder martirizarse por la falta de respeto de los otros y cosas por el estilo. Menos mal que los psicoanalistas se quedaron en el siglo pasado.”
Francamente. no lo entiendo.

Posted on Noviembre 23, 2004 at 10:53 pm

Comentario por Jose

Pues si es cierto… Y yo sin saber quien es el tal Adler.

Posted on Noviembre 23, 2004 at 11:49 pm

Comentario por Lola A.

Respuesta a BO.

Como comprenderás, no voy ha empezar a hacer a mi edad, algo que no he hecho en la vida que es admitir que existe el derecho a replica, sobre todo para otros.
Yo tengo mi discurso y el resto que lo oiga. Esa es mi máxima y en mis tres trienios me ha ido estupendamente, sobre todo a mi. Alumnos y compañeros de departamento supongo que tendrán otra versión.

No contesto a los comentarios y por tanto ni tan siquiera debería leerlos, pero en realidad lo hago. Es como las malas criticas o las malas reseñas. De todo se puede aprender.

Hay mil formas de contestar, y no todas se reducen a incluir a renglón seguido lo que pienso sobre lo que tú has reflexionado tras leer mi texto. Eso es
extremadamente simple, es lo que hago en una conversación normal, y por un momento pensé que la gente que utiliza estos medios tan innovadores trataban de ir más allá de un mera conversación.

Algo a mi modo de ver mucho mas interesante es que tu discurso (en el caso de que me parezca atractivo) se convierta en parte del mío, así reconozco implícitamente que conozco y aprecio lo que dices sin tener que replicar explícitamente nada, que es algo que me estas obligando a hacer en este momento.

A simple vista puede parecer que «aprovecho indiscriminadamente» ideas ajenas, pero es lo que todo el mundo hace?

Miércoles, noviembre 17, 2004, «El relato de las cosas que nos cuentan perdura más que el de las imágenes que vemos». Esa frase, pronunciada por Javier Marías el lunes pasado en la presentación de su último libro trajo a mi memoria ….

En este maravilloso ejemplo se citan las fuentes y se pone comillas. Otras formas podrían ser el retórico y recurrente «Marías dixit». Cuando se cita la fuente exacta de inspiración, maravilloso, política y académicamente resulta correcto. Si estuvieses en mi clase, sentada junto con el último «erasmus» te
pondría un aprobado, sabes la teoría, como citar, pero eso no me demuestra que seas creativa. ¿No es lo que intentas?

Tratemos de ir un poco más allá. La doctora Lola A. solo vive los martes y en este weblog, es por ello que su mundo es autárquico y vive sólo y en parte,
gracias a una mente calenturienta y las variadas «plumas» (no hace falta que sean mont blanc) que funcionen por ahí contestándole.

No eres la única «afectada». El inicio del último texto, es copia integra de un comentario sobre la disciplina. No te habías dado cuenta?

En el momento que no pones las comillas, el (sic), o la nota a pie de página, hay un cambio en la denominación. A eso se le llama intertextualidad,
reminiscencias, evocaciones, presencias, reflejos….
¿Vale la explicación?
Consejo: si no quieres que otros evoquen tus comentarios NO LOS ESCRIBAS.

Gracias y un saludo.

Las consultas académicas las cobro aparte.

Posted on Noviembre 24, 2004 at 2:27 pm

Comentario por matias

Leí ayer la nota de esa chica de la falda y estaba nervioso esperando la respuesta.
Fiuuuuuuuuuu… lo que acabo de ver… a eso se le llama echarle morro, sí señor. Esta “docta” doctora no sólo se atreve a copiar al más puro estilo Ana Rosa Quintana, sino que encima hace gala de una chulería de barrio indigna de un blog como este. Con lo sencillito que hubiera sido decir que se le olvidó citar la fuente y pedir disculpas. Claro, que para eso hay que tener un señorío del que esta señora carece.

Posted on Noviembre 24, 2004 at 4:58 pm

Comentario por jio

bueno, bueno…. haya paz.
veo Bo que te has cruzado con Lola, bueno, menos mal que no la has tenido que “sufrir” en clase….

Posted on Noviembre 24, 2004 at 5:06 pm

Comentario por Dr. Misterio

Hey Matias, ¿no has odio hablar del sentido
del humor?.
Por cierto, esto es una pregunta retórica y a lo otro “…se le llama intertextualidad,
reminiscencias, evocaciones, presencias, reflejos….
¿Vale la explicación?
Consejo: si no quieres que otros evoquen tus comentarios NO LOS ESCRIBAS.”

¿Aclarado?

Posted on Noviembre 24, 2004 at 6:13 pm

Comentario por Jose

En mi modesta opinión el tono de Lola esta fuera de lugar. Porque el tono de Bo Peep era correcto.
Na más.

Posted on Noviembre 24, 2004 at 10:30 pm

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