Sotto voce

Posted by Lola A. on Febrero 28th, 2005 — Posted in El diario de la doctora Lola A.

Como el resto de los profesores, yo me proyecto a través de mi voz: es mi instrumento de trabajo, mi canal de relación con los alumnos y con el resto del mundo reprensible y, además, me sirve como la fórmula idónea para darme a conocer. Que no la utilice para la transmisión objetiva de conocimientos o que termine sirviendo para humillar, gritar o desfavorecer, no es tema del que me vaya a ocupar hoy (veáse para ello el acta electoral que nombrábamos el martes pasado, como muestra de campo más reciente).

Leyendas urbanas aparte sobre gritos en el despacho, o en los exámanes, o con los taxistas y demás gente de mi barrio, yo creo que sin mi voz no soy nada. Como de-formación profesional, sé que es mi punto flaco, pero perderla me deprime.

El penúltimo temporal meteorológico (habrá quien siga maldiciendo climatológico) dejó las ventanas de mi despacho llenas de “estrellas” de nieve, pero por más que yo tomé cafés, y pastillas, y miel en grandes cantidades, al margen de mi cita de claustro con Peñafiel al chocolate de los viernes (no progresa mi gira por las Américas, este pánfilo sólo me saca una agenda de 1957 atada con una cuerda, menos mal que el chocolate lo pone él) no he podido frenar su avance: estoy sin voz, y no me sirven las broncas entre gemidos y gallos, he decidido no salir de la cama, y menos mal que aún existe mi diario particular… en el que todavía me puedo echar la bronca a mí misma por los acentos que a veces me faltan o no, doctora A.?

2 Comentarios »

Comentario por jio

bueno doctora A., te leo después de escribir mi ración de palabras, que me acuesto tarde por un asunto de deberes, aunque ya no de los suyos, y siempre hice sólo los deberes justos, más que nada porque sigo recordando la obligación de lectura del Fray Gerundio de las Campazas, para eso usted no necesitó gritar mucho.

yo también he pillado mi trancazo pero reconozco mi malicia al recordar como disfrutabamos cuando aquello le sucedía en las clases y de la manera en que perdía los nervios.

por cierto, doctora A, lo que dice doctora A., tiene razón, aunque esto de los acentos es más divertido en el campo de la administración, aunque usted se quedó en la ilustración y por eso alguno se le escapó.

aunque yo no hablo porque no me atrevo ni releerme muchas veces…

ale, doctora a., con salud!!!!

Posted on Febrero 28, 2005 at 11:16 pm

Comentario por Egosum

Fundamental sí, aunque quede la palabra. Hay que dejarla oír. Un saludo.

Posted on Marzo 5, 2005 at 8:49 pm

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