Yo y el imperio de los sentidos.
Podía haber titulado esta reflexión de cualquier otra manera. Ya tocamos una vez el tema de los perfumes. Todos hemos podido disfrutar y ver las manchas de mi pluma Mont Blank en las sabanas. Mis alumnos os pueden describir el estridente y agudo tono de mi voz. Mi gusto es indiscutiblemente exquisito (anotación para ser desarrollada por la avecren: “unir el sentido del gusto y la gula, explicar de forma analítica y sintética la progresión geométrica de uno sobre otro, relacionándolo con los siete pecados capitales…” Con eso ya la tengo entretenida hasta después de la semana santa) Pero, ¿que hay del sentido del tacto?
Me repele el contacto físico. Dicho así y conociéndome personalmente, puede parecer una obviedad: en esta vida me repelen tantas cosas… Realmente durante años me refugiaba en eso de que yo saludaba como los ingleses: con una leve inclinación de cabeza y una sutil sonrisa y por supuesto me despedía a la francesa. Pepecar ya me aclaro que lo que a mi me gusta es más conocido como un francés y que poseo unos conocimientos innatos de disciplina inglesa, pero eso es otro tema en el que no vamos a entrar ahora. La cuestión es que no entiendo por que la gente se besa cuando se ve, incluso si la acabas de ver hace, pongamos por caso, tres semanas. Pues nada, ahí que te suelta los dos ósculos de rigor. Venga roces de barbas, de afeites, de maquillajes mal extendidos, de choques de gafas, de frotes de narices, de intercambio de sudoraciones, de huellas de carmín… un verdadero asco.
Hubo un tiempo en que cuando veía que se me acercaban con la aviesa intención de soltarme los dos besos, empezaba mi discurso sobre lo delicado del Ph. de mi piel. (Investigación de los preceptivos 25 folios, desarrollada por la avecren de turno), pero claro, ya os podéis imaginar, la cara que se me quedaba contando algo sobre el equilibro de la epidermis… con lo rápidos que son algunos. En realidad, utilicé poco aquel recurso. Simplemente me resigne a ser besada. En reuniones multitudinarias me siento un poco reliquia, mejor dicho, y para que no haya malentendidos, reliquia en plan brazo incorrupto de Santa Teresa en el día de la santa, en plan devoción multitudinaria… no en plan vejestorio…. Lo único que queda es resignación, hermanos, que estamos en cuaresma…
Pero ¿que pasa cuando el contacto con el cuerpo del extraño se hace inexcusable? ¿qué pasa cuando una contractura –ocasionada probablemente por el frío reinante en el colegio electoral en el que desarrolle mi fastuosa función como vocal en el pasado referéndum europeo- aqueja mis vértebras superiores? Pues que hay que llamar a un profesional. Un profesional fisioterapeuta que se llame Rafael que te ponga las vértebras donde tienen que estar a golpe de magreo. (Reconozco que debería decir “torsión muscular” o “palpamiento digital”, pero ando en un infructuoso intento de adaptación a las nuevas corrientes léxicas…). Bueno que después de un par de visitas al profesional, estoy empezando a pensar en otros incorruptibles brazos, (que no son ni de gitano, ni de santa) y en cuantos años he tenido yo infravalorado el sentido de tacto… (anotación para ser desarrollada por la avecren: “Reflexión, análisis y estudio sobre la imposición de manos en la poesía mística dieciochesca; ejemplificación y desarrollo” Para que luego me diga que no la oriento en el interesante mundo de la investigación).
Comentario por jio
Mi estimada Lola A., sí, ya te empiezo a llamar “estimada”, algo que no sospechaba que pasaría con la asociación de tu nombre pero empieza a ser así.
Todavía falta un poco para poner; “Mi muy estimada Lola A.”, pero desde luego tiempo al tiempo ya que la hilaridad que provocan sus posts en mi es realmente grato a según que horas.
Además me gusta leerte de mañana, algo que odiaba cuando asistía a “sus” clases y con la ventaja añadida de que no asisto madrugando, algo que odiaba pero eso ya no era cosa suya, aunque siempre sospeché que le daba órdenes a la administración de la facultad.
Y te doy la razón (Dios mío, dándote la razón!), a Pepecar un buen par de sopapos (me da igual llamarlo disciplina inglesa) es bueno para ti y para los alumnos que capean con ustedes dos, bueno con los dos ya no porque tú ya solo aguantas a erasmus cándidos.
Sin más ya más por más sin mont blank y por falta de más, me despido ya.
ba
Posted on Marzo 8, 2005 at 2:14 pm
Comentario por PrincesadelGuisante
estoy emocionada al ver que alguien más reconoce que lo del contacto físico tiene mejor prensa que ventajas en sí, cuando no es buscado
Posted on Marzo 8, 2005 at 3:35 pm
Comentario por Egosum
Todo es importante en este menester y si se desarroll mejos, desde la feromona hasta… Un buen entretenimiento, antes, durante y después de semana santa. Un saludo.
Posted on Marzo 8, 2005 at 3:40 pm
Comentario por Mr. Magnifico
¿Cuando me TOCARÁ a mi?
Suyo afectisimo
Posted on Marzo 8, 2005 at 4:17 pm