Posted by Lola A. on Octubre 5th, 2004 — Posted in El diario de la doctora Lola A.
Esta mañana cuando me lavaba la cara y mientras repasaba lo que tenía que hacer hoy, me ha dado por preguntarme, ¿por qué cuando el Pepecar queda con sus colegas todos los asistentes a esas magnas reuniones resultan tan interesantes?
Cada uno tiene su punto, el catedrático, el diputado, el autor consagrado, algún que otro concejal, un orientador de opinión, el empresario, incluso uno fue poeta en su juventud,… Y, cuando quedo yo, con lo que se supone son mis “colegas”… a la una la retiró el marido, la otra se ha pedido excedencia por hijo pero no quiere volver a aguantar adolescentes por lo que va empalmando (no a los adolescentes, ¡¡¡que va a hacer la pobre con esas pintas!!!) sino bajas por depresión que ya va la primera y no llevamos ni una semana de curso en los institutos. La otra volvió antes a su trabajo porque no aguantaba ni al hijo ni al marido. También hay una viuda, y otra que está legalmente separada de su segundo marido, del primero se divorció en Rota, como tiene que ser.
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Posted by Lola A. on Septiembre 28th, 2004 — Posted in El diario de la doctora Lola A.
Hemos tenido Junta. Para este tipo de Juntas Pepecar delega en mí, dice que él, en la posición estamental que ocupa como catedrático, ya tiene bastante con las otras, que si los acuerdos, que si los ruegos y peticiones y preguntas y cuestiones le tienen sin cuidado. Yo intente convencerle con todos mis medios. Con mis buenas artes tengo poco que hacer, porque con eso de que me estoy haciendo un tratamiento capilar específico para el flequillo, la de la peluquería tiene poco tiempo para otras zonas, en las que el pelo no falta sino que sobra, y así ando yo desde que terminó el verano.
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Posted by Lola A. on Septiembre 21st, 2004 — Posted in El diario de la doctora Lola A.

Ayer fue la apertura de curso escolar. El birrete me queda fatal, pero claro salir en la foto del periódico al ladito del Decano y a dos puestos del Magnifico es todo un privilegio que sólo tengo a principio de curso. Luego ya me vienen con excusas, que si andan ocupados en un reportaje para Vogue, que si tienen congresos internacionales a los que acudir… Resultado que no hay manera de hacerse una foto con las autoridades.
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Posted by Lola A. on Septiembre 16th, 2004 — Posted in El diario de la doctora Lola A.
Hola, me presento, aunque a estas alturas de mi vida dudo que alguien no me conozca: soy la doctora Lola A. y desde aquí me he propuesto la magna labor de ilustraros.
Ayer fue el día de mi santo y no recibí los ramos de flores ni las notas de filicitación por debajo de la puerta como en otras ocasiones, ¿será la edad? Se lo pregunte ayer noche a mi Pepecar, al tiempo que me decía que debería de haber negociado al alza esta colaboración y que yo valgo para mucho más que para colaborar en estos foros fundados por mis propios exalumnos, pero yo con esa fe infinita que siempre muestro por el prójimo, pienso que algo de mi ilustración, a precio moderado, puedo compartir con aquellos que estuvieron durante convocatorias y convocatorias bajo mi tutela.
Lo de no recibir felicitaciones el día de mi propio santo me dolió, pero claro si pensamos que el pasado curso no hubo alumno capaz de matricularse en mi curso, empecé a encontrar el sentido a esa falta de centros florales en la puerta de mi despacho. Si los alumnos no vienen a mi, yo ire a ellos.
Mi Pepecar está muy contento, desde que han tomado su nombre en una compañía de alquiler de coches por día. Ya no tendrá que retomar los artículos que un día publicase en revistas para realizar un volumen colectivo. A eso se llama reciclaje y no cobrar dos veces por un mismo trabajo discursivo.
Al menos yo desde aquí os puedo prometer y prometo que mi discurso es único y personal, que no lo he soltado en ningún otro foro y que no tomará, por la cuenta que me trae, configuración de libro, ni tan siquiera de texto.
Como ronca el Pepecar, mañana tendré que volver a ir a la peluquería a que me retoquen el flequillo.
Paz y amor,
Lola.
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