nunca me había parado a pensarlo, pero desde que el otro día hablé de las maravillas del mundo (aunque siempre habrá quien prefiera la octava) llevo dándole vueltas al número siete.
Como los sabios de Grecia, como las colinas sagradas en Roma, como las vidas del gato, los enanitos de Blancanieves o los días de la semana.
Algo tendrá el número cuando ha quedado establecido que siete fueron los días de la creación, siete son los sacramentos, los pecados capitales, las virtudes que estudiamos en el catecismo, siete las palabras
Creo que ahora necesito un siete:

Si hasta a este personaje le ha dado suerte tener el siete en el título de su serie.