Vito Corleone, el Coronel Kurtz, el amante de María Scheneider bajo la mirada de Bertolucci…
Aunque la primera vez que vi en el cine a Marlon Brando creo que fue interpretando al padre de Supermán, para mí su imagen será siempre la del agresivo y brutal Stanley zarandeando a Blanche y estrellándola de repente contra el mundo real, obligando a que por un momento devastador salga del mundo fantástico donde ha encontrado refugio, acelerando su camino a la locura, apartándola de la vida que ha construído con Stella.
Tennessee Williams En realidad, a la pluma de este hombre debo también la imagen que siempre viene primero a la memoria de uno de mis favoritos; Brick siempre será para mí Paul Newman con su muleta, con su albornoz, asiéndose a un vaso de güiski, indiferente a una espectacular y ardiente Maggie, aunque la película mutilase la obra de teatro, cosas de Hollywood.

Nunca tendré el orgasmo perfecto sin sentir el olor a sudor de Brando en El tranvía llamado deseo, o penetrándome Newman cuando mira fijamente a Maggie al final de La gata sobre el tejado de zinc….Es como si los tres nos meciéramos al compás de una melodía sureña, bajo los ojos inocentes de Baby Doll
Tennessee Williams a la revista MODERN SCREEN en Enero de 1983