Entradas archivadas en Septiembre dEurope/Berlin 2004

Miércoles, 29 de Septiembre de 2004

El día menos pensado nos vamos a enterar de que los excesos no son buenos.
Resulta que la cocacola tiene efectos secundarios, bueno, produce efectos alarmantes… cuando se toma de diez litros en diez litros, que ya hay que ser ansioso. Ni siquiera yo bebo tanta, y eso que me encanta, seguramente porque en la época new age de mi casa la teníamos proscrita. Claro, luego en los cumpleaños sí nos dejaban tomarla pero con medida, y el resto de refrescos también, entonces no sabíamos por cual decidirnos y optábamos invariablemente por pedir «mezcla». Una gastritis de mi hermano pequeño sacó a la cocacola de su proscripción, y a partir de ahí todos nos dimos al vicio. Además, ahora sé también que desayunar, comer y cenar todos los días hamburguesas de McDonald’s es malo para la salud, seguro que sin este documental no se nos habría ocurrido a nosotros solos; siempre hay gente abnegada, cualquier día alguien arruina a Pascual demostrando que 5 litros de leche al día provocan piedras en el riñón.
Volviendo a la cocacola, yo tengo que reconocer que a partir de la tercera, y en ocasiones de la segunda, me pongo un poco mal, supongo que será por la cocacola y no por esto.

Martes, 28 de Septiembre de 2004

y rosas en la cara, airosa caminaba la flor de la canela
trampa para tacones. Peligro 2x2Suerte la de la flor de la canela, seguro que en su pueblo no estaban empeñados en sembrar las calles de tapas con agujeros, que serán útiles para las dos veces al año que tengan que levantarlas, pero mientras hay que caminar sobre ellas o evitándolas, según vayas calzada. Agujeros negros habrá en el universo con menos poder de atracción para la materia que estas tapaderas hacia los tacones, como si no fuese bastante tener que mantener el equilibrio, encima obstáculos. modelo de tacón de la PdelG, dificultad 9 sobre 10No es justo, porque luego en lugar de caminar como la morena de la copla, una va como como Chiquito de la Calzada, haciendo cosas raras con los pies y dando saltitos absurdos, y, concentrada como voy en evitar las trampas, debo llevar la misma cara trascendente que una modelo de pasarela de las de verdad, no de las del janeiro’s power que como no terminan de ser buenas, ponen cara de mala leche y no de absoluto desdén, como Tommy Hilyflautas y otros gurús de la moda mandan, que viendo como son los gurús una se explica que hayan terminado poniendo de moda la mujer lenguadina y el hombre metrosexual; lo que no sé es donde se habrá metido Paco Rabanne, que esta vez, con el cielo a puntito de caer sobre nuestras cabezas, no dice nada del fin del mundo ni esas bobadas que una no sabe si son fruto de un mal viaje o de haber perdido demasiada sangre pinchándose con la aguja mientras cose… estará buscando a Obelix. Claro que no es fácil tomar en serio un objeto en forma de cacahuete, es como si esto fuese ya el planeta de los simios y nos diesen de comer desde el espacio.

Lunes, 27 de Septiembre de 2004

piedra rosetaEl jueves pasado murió una lengua. Yang Huanyi falleció el día 23 de septiembre, y con ella murió el «nushu», puesto que era la única persona en el mundo que lo hablaba, y una lengua muerta según Hagège «es aquella que ha perdido sus hablantes; que ha perdido, por así decirlo, el uso de la palabra». No es un hecho extraño porque se estima que existen hoy alrededor de 5.000 lenguas, frente a las casi 10.000 que había hace unos cinco siglos; de continuar esta tendencia, a finales del siglo XXI quedarán exactamente la mitad, es decir, unas 2.500. El 90 % de las lenguas hoy existentes son habladas por apenas el 5% de la población mundial. La mayoría de los 170 estados que se suelen considerar como soberanos y políticamente independientes poseen como lengua oficial, única o no, alguno de los idiomas más divulgados en la actualidad.
Como decía, no es un caso único ni extraño, el diez de junio de 1898 cerca de las seis y media de la mañana se certificó la defunción de una lengua con historia de siglos: el dálmata; Antonio Udina fue su último hablante, y con su muerte, según el lingüista italiano Matteo Bartoli se extinguió una lengua romance que se habló en la costa dálmata. En 1987 una anciana de 94 años murió en Pala, California, y era la última persona que sabía hablar cupeño, una antiquísima lengua norteamericana. El cinco de noviembre de 1995, casi cien años después de la muerte del último hablante de dálmata, se extinguió otra lengua: el kasabe, cuyo último hablante se llamaba Bogon, murió con él en Camerún.

«Las lenguas no sólo permiten hablar o escribir para recomponer nuestra historia más allá de nuestro aniquilamiento físico, sino que contienen esa historia. Todo filólogo o curioso de las lenguas, sabe que en ellas se depositan tesoros que cuentan la evolución de las sociedades y las aventuras de los individuos», dice el citado Hagège. El Nushu permite recomponer una historia a la vez triste y esperanzadora, además, como lenguaje nacido de la exclusión de las mujeres de la educación y del afán de comunicarse de ellas pese a todo.

Con muchas de estas lenguas que mueren ahora no será necesario descubrir una piedra roseta al cabo de los siglos, se pierde su uso pero se intenta no perder su conocimiento, aunque ya sabemos que las cosas sin utilidad inmediata son menos apreciadas y siempre habrá un José Solís que ruja «menos latín y más deporte»; aunque es posible que siempre exista también un Muñoz Alonso que le responda: «No se ponga así, señor ministro, porque gracias al Latín, ustedes los de Cabra, se llaman egabrenses».

Viernes, 24 de Septiembre de 2004

es que a veces te dan soluciones.

Yo llevo mucho tiempo quejándome de las palomas, no sólo aquí, sino también ante quien se me ha puesto a tiro durante meses, quejándome amargamente de la bandada de palomas cebonas que han tomado la ciudad, y dentro de la ciudad, mucho más concretamente, la zona donde vivo.
Cuando digo «tomado» es literal, están por todas partes, en la plaza de al lado, en la casa de enfrente, todo el rato con su arrullo infernal de ratas voladoras. Además son unas palomas temerarias, desconocen lo que es el peligro, no les asusta ni que des un golpe en el cristal cuando se posan en tu ventana, ni que alguien se líe a tirarles balines con una pistola; tienen tanta grasa almacenada gracias a las migas que les ponen en las aceras el del bar de la esquina, la de la panadería de debajo y algún vecino, que podrían perfectamente servir para hacer foie, pero no les hace ni mella el balín.
Bueno, pues como decía, no sólo me he quejado aquí, sino que he aburrido a quien me ha escuchado, y claro, al final alguien me ha dado una solución. Yo había visto en la tele que la gente cuelga cd para espantarlas, y eso pensaba hacer, pero por lo visto no da resultado, lo que da resultado garantizado es poner en la ventana esto:

molinillo antipalomas

Snif.
Mira por donde, yo acordándome de la madre de las palomas y resulta que tienen buen gusto, salen huyendo al ver «eso», justo igual que yo, que en cuanto he visto los molinillos que me habían comprado en surtido de colores, casi salgo corriendo hasta el cuarto de baño. Al final la solución era hacerles inhabitable el entorno a las jodías; podría haberlo hecho comprándome un halcón y dedicándome a la cetrería, pero nada me garantiza que los halcones sean limpios y no me veo yo dejando a un pájaro posarse en mi brazo por noble que sea el bicho y por mucho guante de cuero que lleve yo; tampoco quiero acumular títulos, no hay necesidad de ser además Lady Halcón, y menos con el mal resultado que dan las ladys a la realeza.
Encima con «eso» en las ventanas el recién inaugurado bus turístico va a hacer de mi casa una parada obligatoria, vendrán los turistas despistados que lleguen hasta aquí y pensarán que los he puesto porque me gustan. O pensarán que soy una alumna de Agatha Ruíz de la Prada creando una línea de decoración de exteriores. Para colmo no les manchará una paloma cuando se pongan a mirar la fachada. Y no quiero ni pensar en los vecinos de enfrente cuando hoy al levantarse hayan subido sus persianas… aunque igual son de los que se despiertan medio zombis, y hasta la hora de comer no se dan cuenta de nada. Peor para su digestión.
Lo único que espero es que ellos no tengan un blog y cuelguen una foto de mi ventana con sus molinillos. Por si acaso, mantendré las cortinas echadas.

Jueves, 23 de Septiembre de 2004

Nunca he sido mitómana, pero claro que siempre ha habido hombres que me gustaban. Mujeres no, lo mío con Charlize Theron y otras como ella, es envidia pura y dura. Pero el paso del tiempo es cruel con algunos. Por ejemplo, ayer vi en la tele a Nacho Duato, que durante una época le encontraba sexi, y sin embargo, por un momento, ni siquiera me pareció él, sino alguien conocido que en ese instante no podía recordar; después de un rato dándole vueltas a ver dónde había perdido el atractivo que antes le encontraba, di por fin con el nombre que buscaba: Jorge Verstrynge. Claro, nadie que se parezca a él me resulta a mí sexi, la verdad. ¿Alguien recuerda a Jorge Verstrynge? ¿habrá logrado ingresar al fin en las juventudes comunistas?éste es Nacho Duato
Y es que muy pocos «mitos eróticos» resisten el paso del tiempo: aún recuerdo la perplejidad con la que vi que Alberto Comesaña había dejado de ser el canalla que susurraba «lo estás haciendo muy bien» para convertirse en respetable padre de familia numerosa, y encima, ¡¡¡llevaba una faja ortopédica!!! Claro que no fue tan duro porque antes le había visto convertido en comparsa de comprometida, y eso, quieras que no, enfría.

Algunos lo que no resistieron fue el paso del tiempo por mí, como Iván que me duró como un curso escolar allá por la E.G.B., ese tipo de cantantes no resistían dos cumpleaños. Lo único que puedo decir en mi descargo es que Pedro Marín nunca me gustó.

Otros en cambio me gustan desde la primera vez que los vi y resisten admirablemente el paso del tiempo. Pero estos son más bien los que en lugar de guapos al uso son atractivos o tienen ese puntito canalla que me puede. Pero de canallas hablaré otro día ;)


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