La Hidra de Lerna

En los pantanos de Lerna vivÃa una serpiente con cuerpo de perro, un monstruo nacido de Equidna y Tifón, con varias cabezas. Una de las cabezas era inmortal, y el resto, cuando se cortaba, era inmediatamente reemplazado por otras dos.
Hizo falta un héroe, Heracles, el hijo de un dios y una mortal, para terminar con ella, y ni siquiera pudo hacerlo solo, necesitó la ayuda de Yolao; tampoco sirvió solo la fuerza, fue necesario el ingenio: cada vez que Heracles cortaba una cabeza, Yolao cauterizaba la herida con fuego para que no surgiese el par correspondiente en su lugar.
Hoy no existen monstruos mitológicos, nuestros monstruos son reales; ni existen héroes, quizá porque ahora sabemos que puede más la unión de la gente corriente; y mañana recordaremos a las vÃctimas de los onces, el once de septiembre, el once de marzo, sin poder olvidar que en España hay quien vive permanentemente amenazado, un trozo de nuestro paÃs donde expresar tus ideas te puede costar un tiro en la nuca. Mientras, las cabezas del monstruo siguen naciendo, una tras otra, aunque a algunas les llamen «resistencia».









