Reinar en el infierno
En mi tierra se dice que nuestro clima es nueve meses de invierno y tres de infierno, pero algunos años, como éste, sà tenemos un verdadero otoño; fresquito, eso sÃ, pero sin el frÃo helador del invierno todavÃa. Ha llegado por tanto el otoño y desaparece la vegetación que hizo brotar la primavera, decÃan los antiguos griegos que era porque Koré volvÃa con Hades al mundo subterráneo, a los Infiernos, donde están las sombras de los muertos, convirtiéndose en Perséfone.
Koré era hija de Zeus y Démeter, y como su madre, diosa del trigo y de la fertilidad del suelo; se habÃa criado oculta en Sicilia, pero Hades la querÃa para él, y su hermano Zeus habÃa accedido a espaldas de Démeter. AsÃ, mientras Koré recogÃa flores un dÃa con sus compañeras, Zeus hizo brotar un narciso azul en un lugar apartado y cuando ella se acercó a cortarlo, la tierra se abrió; surgió Hades con su carro y sus caballos de color azul oscuro y sin que nadie pudiese intervenir ni impedirlo, Koré fue raptada y convertida en Perséfone, reina del mundo subterráneo.
Empezó entonces una peregrinación Démeter en busca de su hija, hasta que Helio le informó de quién era el raptor; la diosa montó en cólera, se retiró a su templo y la tierra fue asolada por la sequÃa. Como Zeus querÃa evitar que los humanos muriesen de hambre, tuvo que negociar con Démeter, que por supuesto exigió la devolución de su hija. Esta exigencia fue aceptada, pero con la condición de que Perséfone no hubiese comido ni bebido nada en el mundo subterráneo. Al encontrarse madre e hija en Eleusis, Démeter le preguntó si habÃa comido algo, y ella dijo que no, pero Ascálafo habÃa visto como, vencida por la sed, habÃa tomado unos granos de una granada para refrescarse, y Perséfone tuvo que reconocerlo. Zeus, entonces, tuvo que encontrar una solución intermedia: una parte del año, vivirÃa en la tierra y la otra parte la pasarÃa con Hades siendo la reina de los Infiernos.
Koré es la vegetación que produce la tierra (Démeter) y en otoño vuelve al interior arrastrada por Hades, convirtiéndose en Perséfone. Como el Satanás de Milton, pero sin elegirlo.









