«El comité de empresa manifiesta que la familia Ruíz Mateos siempre nos ha tratado con todo cariño, consideración y respeto»
Algo así vienen a decir los trabajadores de varias marcas de la nueva RUMASA en los diversos anuncios que forman parte de la campaña publicitaria de esta temporada, antes vimos a la propia familia Ruíz Mateos haciendo ellos la propaganda de los productos, tan parecidos todos que parecían el mismo Don José María con diversas pelucas en una especie de travestismo comercial. Nunca logro ser muy cruel con Ruíz Mateos, a fin de cuentas si pienso en él me vienen a la mente también Boyer, Preysler, Mariano Rubio, Cisneros, pero muy especialmente Manuel García Pelayo, que entonces era Presidente del Tribunal Constitucional y fue quien con su voto de calidad bendijo el expolio (expolio tal y como se llevó a cabo, no digo que no hubiera, quizá, que intervenir).
Por fin alguien le ha encontrado una utilidad a un comité de empresa, si sigue así quizá se la encuentre también a los sindicatos españoles. La primera vez que lo vi estaba acompañada y los dos nos quedamos boquiabiertos, «el amo es bueeeeeno» logró articular mi hermano pequeño en medio del estupor de ambos, antes de echarnos a reír, a fin de cuentas es un anuncio y nosotros no somos agricultores viendo el de pans & company. ¿A nadie más le parece medieval el planteamiento? O por lo menos paternalista. A mí me ha rechinado tanto como la forma de expresarse de ese político venezolano, Chávez, como dirigiéndose a un grupo de parvulitos constantemente, a su lado los payasos de la tele resultaban monocordes, por no entrar en lo impresentable del fondo del personaje.