En el de esta tarde, nos ha tocado la cantante. La verdad es que sabemos que es una cantante porque el de ayer se veía claramente que era un músico, porque por parecer, más bien parece una viejecita comiendo un helado de bola y dando un tropezón por no mirar al suelo.
Ha comentado la MadredelaPrincesadelGuisante cuando ha vuelto con el roscón de hoy que al decirle a la dependienta que la figurita de ayer era verdaderamente horrorosa, ésta ha sonreido maliciosamente (la dependienta, no la figurita, que a la vista no las tienen); descartando que supiese qué figurita en concreto iba en el roscón de ayer (que me parece demasiado control para cualquier negocio) lo único lógico es pensar que este año tocan estos alternativos músicos en todos. Es una pena que parezca tan viejecita, porque igual poniéndolos juntos en la misma vitrina terminábamos teniendo la orquesta completa sin necesidad de comer ni un roscón más, y así los comeremos sólo por vicio, no por el aliciente añadido de estos bonitos adornos.
Y cuando nos salgan repetidos, no sé si irme con ellos a la puerta de la pastelería a ver si puedo cambiárselos a otro cliente, como los cromos. A ver si hay suerte y mañana nos toca el de las maracas.