Caracoles!!!

Hace ya unos días que el cine español está en el punto de mira de las noticias por su pérdida de espectadores durante el pasado año, en otras bitácoras se ha tratado ya el tema y en mi opinión, para esta pérdida, «hay motivo» (gran éxito de película, lástima que sólo la pudiesen apreciar los parientes más próximos de cada director de la cosa, cada uno aportó diez personas en sala contándose a sí mismo). Yo ya he explicado que no veo cine español en salas dentro de mi boicot a la SGAE, pero antes de eso he soportado muchas veces a un Antonio Resines cada vez más histriónico en su búsqueda de ser el peor Landa, o a una María Barranco que nunca ha superado su personaje de Candela, recitando con convicción pero escaso oficio las frases que un guionista amigo del director cuando no el director mismo, que además podía estar casado con ella o formar parte de las cenas de parejas de los sábados, había escrito. Y es que con contadas excepciones a mí me parece que en el cine español fallan desde el director hasta los intérpretes, pasando por los guionistas, que no sé si escriben lo que quieren ellos, lo que les encarga el director o lo que es más fácil que obtenga una subvención.
Pero realmente lo que más me molesta de todo el asunto es que hayan desempolvado el anuncio de promoción del cine español del año pasado. Perdón, he dicho el anuncio de promoción del cine español y tendría que haber dicho el anuncio de ataque al cine estadounidense. Y me fastidia ser tratada como una minusválida mental, francamente. Supongo, llena de buenas intenciones, que ellos (los anunciantes) lo que quieren es que se vaya a ver cine español, y para eso, en lugar de resaltar sus bondades, ridiculizan de la forma más tópica posible el cine de Estados Unidos. Perfecto. «Nosotros no hacemos esas tonterías» Pues no, no las hacemos, ni esas ni otras «tonterías» como «Ciudadano Kane». Nuestras tonterías y tópicos son otros, y nuestras obras maestras otras también. Si el guionista del anuncio (supongo que habrá sido uno, como encima lo hayan hecho entre varios es como para temblar el pensar a cuantas neuronas tocan por cabeza, y si tocan a más de una, en qué concepto nos tienen al resto) considera que esa es la mejor forma de llevarme a una sala, apañados vamos, porque es verlo y entrarme ganas de abofetear a Resines para emprenderla luego con Coronado, que sale por detrás con carita de estarle haciendo efecto el bífidus. ¿Pero alguien, antes de aparecer Resines, hubiera pensado que era una película española?
El caso es que el cine español pierde espectadores y la culpa no es del cine, de ninguna de las personas que forma la cadena de ese negocio, la culpa es del espectador, que no va, que no vamos. Anda que… dicen que les falla el marketing y van y hacen el anuncio de los caracoles. La culpa es del espectador, que se come auténticos tostones americanos sólo porque le resulta más sencillo en lugar de apreciar el arte que destila cada pieza del cine español. Que no lo digo yo, lo dice Mercedes Sampietro, que es una actriz a la que mi madre recuerda; yo poco, la verdad, pero eso tiene que ser porque lo que me gusta es ver historias de beisbol en lugar de ver esas bonitas películas españolas de temas tan variados. ¿Y la solución? Pues más subvenciones, claro.
Por cierto ¿alguien soportaría del tendero de la esquina una bronca por ir a comprar a otro sitio con mejor servicio y más barato (incluso a uno con peor servicio y más caro)? ¿y entendería que al tendero de la esquina el Ayuntamiento le subvencionase todas sus compras antes de realizarlas, sin obligación de devolver el dinero? Desde luego a mí con el anuncio de los caracoles me han convencido del todo, era justo el empujoncito que me faltaba.
El caso es no planteárselo como industria, faltaría más, que ellos son artistas. Subvencionados, pero artistas.










Brillante, Princesa, realmente lo es. Espectacular. Mi más profunda reverencia ante vos. Creáis con vuestra voz el orgullo de leer.
yambra 26 de Enero de 2005 a las 11:22 amQuedad con Dios, oh mi Dama, y ya que el consuelo de la insidia ha cerrado vuestras heridas en terceros lugares, mantenedlas así. Se ve que os embellece ser feliz.
Pues como no aprovechen ahora que el cine americano esta en crisis haciendo peliculas cada vez peores, no se cuando va a repuntar.
Yo he intentado alguna vez ver cine español y no me ha gustado nada. Esperare a ver si me llegan noticias de alguna buena pelicula por el “boca a boca”.
Yabu 26 de Enero de 2005 a las 11:31 amTotalmente de acuerdo!
monstrua 26 de Enero de 2005 a las 12:21 pmbesosssssssssss rosas ;-p
¿Qué pensará Pepiño Blanco de esto?, estoy radicalizado, no puedo ser objetivo y lo único que sale de mi boca son espumarajos, estoy tan alucinado con todo lo que está pasando que lo del cine me parece una minucia.
Ararat 26 de Enero de 2005 a las 12:33 pmYo propongo que nos obligen a ir al cine una vez al mes a ver una película española, y el que no lo haga se le tache de facha y sea enjuiciado en la plaza Mayor, o bien sacárle los ojos y colocarlos en un rollo a la vista de todos.
Besos, ojo, ya me he limpiado los espumajaros
Yambra, desde luego que me embellece, modestia aparte, pero dudo que tenga la causa que aviesamente le atribuís mi felicidad, y tampoco la empaña el intento de puyita que parece que intentaba abrirlas de nuevo
Con Dios quedo, y feliz de veros tan en forma.
PrincesadelGuisante 26 de Enero de 2005 a las 1:22 pmYabu, yo la única que he visto y me ha gustado este año, no en sala, por supuesto, ha sido «mar adentro», merece la pena.
Mons, ¿tampoco te gusta el anuncio de los caracoles? Besos de pez ;))
Ararat, supongo yo que Pepiño Blanco será uno de los que sí ven cine español ¿no? por lo menos habrá visto el «hay motivo». Yo creo que el siguiente slogan tendría que ser algo como «los fachas ven cine americano», y no descartes que hagan un Índice de películas que se pueden ver, y de libros que se pueden leer, que una cosa es la libertad y otra el libertinaje, eso lo saben bien quienes opinan que el resto viven con una venda en los ojos por no pensar como ellos y están esperando que se les caiga, es tan estupendo estar en posesión de la verdad…
Muchos besos, lo de los espumarajos es todo un detalle ;))
Antes de nada, yo no voy al cine, no soporto la marabunta ( en los cines se acentúa mucho más mi “antisocialidad”), veo las pelis en mi casa, tranquilita y sin aguantar a nadie. Dicho ésto, tampoco veo pelis españolas, pero nada que ver con que me caigan mal o bien los actores ( que algunos hay que no los aguanto y no me los creo)o por boicot a la SGAE. Es porque si quiero ver miserias, ya tengo los telediarios y los periódicos todos los días. Si “priti güoman” fuera una pelíciula española, seguro que la prota además de puta (no prostituta) sería yonqui y no nos ahorrarían detalles escabrosos sobre como se lo montaría en la cama con los clientes. El cine para mí es algo para pasar un buen rato y divertirme, para pasarlo mal ya está la vida real.
nika 26 de Enero de 2005 a las 1:38 pmBesitos “Pedelgé”!! ;-****
Princesa, pues para vos la perra gorda, y que conste que no me refiero a nadie. Tenéis razón sobre la causa de vuestra felicidad, ¡como podría yo conocerla!, pero mantengo que lo que tituláis amago de puya no es sino la constatación de una realidad.
yambra 26 de Enero de 2005 a las 2:12 pmTotalmente de acuerdo con todo lo que dices, Princesa.
Nicolás 26 de Enero de 2005 a las 4:01 pmSucede que mi trabajo está, en parte, relacionado con el cine, y “algo sé” de cinematografía.
Jamás voy al cine. Veo sólo DVD. Hasta hace dos meses sólo en el ordenador. Ahora tengo una tv en casa por otro motivo.
Quienes me conocen se extrañan, sin embargo, de que cada quince días, los sábados que voy a ver a mi madre, vea “Cine de Barrio”. La explicación es sencilla: buenos productos. Muchas veces buenos actores (¡excelentes secundarios!) Buenos guiones (de tipos desconocidos, pero profesionales). Buenos directores (lo mismo, gente que sabía su trabajo) Y ahora hay películas españolas buenas… algunas. Otras, con malos actores y actrices (pero famosillos), guionistas que deben de ser hijos de alguien, directores que deben ser cuñados de otros… curiosamente, Juanma Bajo Ulloa no encuentra dinero para seguir rodando… y cuando hay una peli buena, como las de Amenábar, arrasa en taquilla.
Podían tomar ejemplo de las series de tv. Hace diez años había auténticos bodrios de series españolas. Después de “Farmacia de Guardia” se tomó nota: excelentes guionistas. Actores que no hacía falta que fueran ni Banderas ni Penélope Cruz, pero que fueran buenos, que los hay, las academias están llenas. Directores de rodaje que fueran profesionales. Y ahí están “Siete vidas” o “Aquí no hay quien viva” o “El Comisario”… que no son plato de mi gusto, ya digo que no veo la tv, pero que son productos que pueden competir con cualquier serie norteamericana.
La promo del cine español no me gusta, nunca me ha gustado pero el cine español (quizás no tanto el más comercial, con el que más nos ametrallan en las promos) es bueno y variado. De todas maneras “para gustos se hicieron los colores” así que con la cantidad de pelis y salas que existen en nuestras ciudades disfrutemos del cine, sea el que sea.
Anuski 26 de Enero de 2005 a las 6:34 pmjajajajaja he disfrutado un montón leyendo tu post!
Totalmente de acuerdo
muassssssssssssss
makats 26 de Enero de 2005 a las 6:42 pmLo más triste es la búsqueda de los motivos (valga la redundancia) por los cuales el cine español pierde audiencia, cuando no hay que estrujarse demasiado las meninges para descubrirlo: el año pasado no se estrenó ninguna película de Torrente.
Mi opinión del cine español es la de siempre: o blanco o negro, o muy buenas, o rematadamente malas, generalmente más de lo segundo.
El Anacoreta 26 de Enero de 2005 a las 6:53 pmClaro que, al cine, nunca voy, ni a ver españolas, ni americanas, ni thailandesas. Yo me conformo con lo que den en la tele…
Nika, a mí la marabunta no me importaría tanto si luego, sentada en su butaca, fuese capaz de contemplar la película en silencio y su organismo resistiese la hora y media sin comida ni bebida, pero como parece que ya nadie es capaz de aguantar ese tiempo record, y además las palomitas de antaño han sido sustituidas hasta por doritos, que crujen, para mí ir al cine a una sala se ha convertido en algo muy incómodo. Besitos, geme, que hacía mucho que no te veía :*********
Un beso grande.
PrincesadelGuisante 26 de Enero de 2005 a las 8:12 pmNicolás, entonces me alegro que mi criterio de aficionada coincida con el de alguien con la opinión formada a base de algo más que su gusto personal. Yo siempre he pensado que en una película además de ser buenas todas las piezas, tienen que encajar, y esa es entre otras la labor del director. Por eso me gusta Amenábar, y me ha gustado «mar adentro», porque es capaz de hacer que ellos actúen medidos, dentro de lo que pide la historia, y no ves a Lola Dueñas o a Javier Bardem, ves a Ramona Maneiro o a Ramón Sampedro, a la Ramona Maneiro y al Sampedro que Amenábar quiere que veas.
Anuski, pues vale, las hay buenas, malas, regulares y peores, en eso estamos, lo que no es de recibo es que por no verlas el espectador se lleve una bronca o sea tratado como un anormal. A veces un poquito de autocrítica sirve para mejorar. No somos todos los demás imbéciles, y ellos genios incomprendidos.
Mak, muchas gracias, si vamos algún día al cine hasta te dejo comer palomitas
Anacoreta, si ni siquiera buscan motivos, lo tienen claro: el espectador es tonto y no les entiende. Respecto a Torrente, yo piqué en la primera, porque me había imaginado que iba a ver algo parecido a Airbag, pero la verdad, sufrí tanto que le hice la vida imposible a quien me acompañaba, así que no he vuelto a ver ningún torrente más. Aún así, reconozco que Segura sabe darle al público lo que le gusta, podrían aprender de él otros, porque ni siquiera es que las que no tienen espectadores sean obras maestras, adelantadas a su tiempo y por tanto incomprendidas, es que suelen ser unos bodrios desagradables de ver. Y yo ahora ya tampoco voy al cine, aunque dice la leyenda que en mi ciudad es en la que a más salas por cabeza tocamos, prefiero verlo en casa, en silencio, sin que nadie coma en mi oreja ni charle de sus asuntos en medio de un diálogo.
De todos modos, yo veo los índices de audiencia de Torrente y lo primero que pienso es que el público es imbécil.
El Anacoreta 26 de Enero de 2005 a las 9:45 pmAnacoreta, no estoy de acuerdo, yo creo que la gente disfruta riéndose de las miserias de Torrente por que la vida en si ya es bastante puñetera, y dejar la mente en blanco de vez en cuando, y reirse de la exageración de ese personaje, y tal vez incluso de “uno mismo” es bastante sano. Prefiero Torrente antes que una de Almodovar, por muy intelectual que pretendan hacernos tragar que es el manchego.
makats 26 de Enero de 2005 a las 9:50 pmYo también lo prefiero, que conste (más por demérito de Almodóvar que por mérito de Segura). Pero no deja de ser humor chusco y barato.
El Anacoreta 26 de Enero de 2005 a las 11:30 pmJeje, yo sigo el boicot a la SGAE a las películas y los discos, no he visto ninguna ni me he comrado ningún disco. Si veo cine lo veo en casa, que es más cómodo.
Por cierto, nadie ha oido la perla de la Ministra de (in)cultura Carmen Calvo: la culpa de la crisis del cine español lo tiene (agárrense los machos): el PP!!!!!!!!!!!!!! Jajajajjajaja
Besos fríos del sur;)
Binche 27 de Enero de 2005 a las 9:55 amAnacoreta, yo procuro no hacer esos juicios, algo tendrá torrente aunque yo no consiga verlo, quizá lo que apunta Makats, no lo sé, pero no puedo juzgar como imbéciles a todos los que les gusta sólo porque yo lo encuentre soez y ordinario. De todas formas, yo prefiero el primer Almodóvar (hasta mujeres al borde…)frente a Segura.
PrincesadelGuisante 27 de Enero de 2005 a las 11:56 amBinche, lo de la Ministra de Cultura… es que ya ni destaca, es lo bueno de tener un gobierno tan uniforme, ninguno parece una bestia parda, se camuflan unos en otros :S Besos helados del centro-izquierda ;)))
No había leido completo tu post antes de escribir el mío hoy:
cine, cine, cine
Pero ya ves que estoy completamente de acuerdo.
Un saludo.
Fernando 30 de Enero de 2005 a las 8:36 pm