Prensa de domingo

Los domingos nunca han sido mi día preferido de la semana. Las últimas horas de la tarde servían cuando iba al colegio para terminar los deberes, repasar algún examen inminente o preparar el uniforme y el babi; más tarde, sólo para repasar o para volver más temprano de tomar unas cañas en los mismos sitios que la noche anterior habían presentado un ritmo vertiginoso y que el domingo por la tarde parecían arrastrarse como yo misma, tristes por el fin de la semana que es también el final del fin de semana, tanto final encandenado es quizá lo que hace que sean tan desoladores y nos traben el cerebro igual que la lengua.
Lo único bueno de los domingos son las mañanas acortadas a golpes de noche previa, mañanas en las que me despierta la ausencia de sueño y no un antipático timbre al que nunca puedo pedir cinco minutos más porque sé que se transforman en al menos una hora, mañanas en las que no tengo que salir corriendo de entre las sábanas tibias porque si me duermo no hay nada urgente que vaya a ser aplazado, sólo tengo que levantarme despacio y desayunar, como ayer, mirando caer la nieve y leyendo la prensa después de separar la edición nacional de la local, apartar las páginas de los deportes, reservar las hojas sepia, sacar los suplementos y las revistas-suplemento, incluso una revista-revista de las buenas, de las que huelen como el «Hola» y no como las de los lunes, que regalaban ayer con «El Norte de Castilla», llena de anuncios de cosmética y fotos grandes, por la que deduzco que Luis Alfonso y María Margarita tras su discreta y elegante boda van por fin a encontrar un reino en el que reinar: las revistas de saldo. Hojeando la misma revista compruebo que Doña Letizia es muy apañadita y en un gesto digno de alabanza ha usado de nuevo el modelo de Caprile que lució en la cena de gala previa a su boda, aunque un poco transformado explica la revista; y limpio, pienso yo, cuando veo que ya no luce aquellos rosetones de sudor bajo las axilas piadosamente retocados luego con photoshop en casi todas las publicaciones, con los que tuvo que comprender, de una vez y para siempre, el motivo por el cual las «damas» no echan los brazos al cuello de quien abrazan, ni aunque sea la abuela rapsoda, en momentos de una cierta solemnidad y con media España esperando que resbales desde el pedestal donde te ha puesto.
Tras el vistazo rápido a la revista, hojeo el resto de montoncitos, veo que Urdaci resucita y habla del Papa moribundo, intento descubrir diferencias entre socavones y submarinos ingleses nucleares averiados, vuelvo a pensar que la valentía sin inteligencia es temeridad viendo a Garzón y paso por alto muchos artículos y entrevistas, que leeré por la tarde o por la noche, o nunca porque dejarán de ser actualidad, los menos interesantes a primera vista. Nunca leo ordenadamente la prensa, y la del domingo menos. Así, por la noche, mientras repaso «El Semanal», me detengo en una entrevista a Carmen Iglesias que no me había llamado la atención por la mañana: en el margen izquierdo, un apunte de su curriculum calificado con razón de impresionante; dentro, interesantes opiniones sobre la aportación francesa a la Unión y a la Constitución europea, sobre cuestiones lingüísticas como el uso de «matrimonio» para la unión homosexual o el uso de género por sexo como si fuésemos ingleses… pero no me pregunto la razón por la cual se me ha pasado leerla hasta ese momento, sé que ha sido porque todo ese contenido estaba agrupado bajo este titular: «Estaba segura de que el Príncipe jamás se casaría con una estúpida».
Pues claro, la estupidez está en otro sitio.










Pues me gustaría comentar algo, pero no sé me ocurre qué. hace unos años que tomé la decisión de no leer nunca la prensa para, entre otras finalidades, no llenarme la cabeza de tonterías. Me parece que el nivel general de los periódicos en España, incluso de los más serios, es regular tirando a bajo. Con excepciones, claro… algún domingo caigo en la tentación de hojear alguno (nunca los compro yo, sólo si estoy invitado donde lo tienen) y rara vez leo algo…
Nicolás 7 de Febrero de 2005 a las 12:49 pmJamás leo la prensa en domingo, oh Princesa, y me levanto pronto incluso habiendo trasnochado. Como interesante aportación a la insulsa vida de vuestros lectores indicaré que siempre empiezo los periódicos por el final.
yambra 7 de Febrero de 2005 a las 1:09 pmQuedad con Dios, oh mi Dama, Él os conducirá por el buen camino los domingos a través de la Hoja Parroquial.
No estoy de acuerdo en absoluto, me parece que solo haces demagogia
almaperdida 7 de Febrero de 2005 a las 1:44 pmNicolás, a mí leer prensa me gusta, casi es el medio de información que prefiero, frente a la radio y a la televisión, al menos me deja reflexionar un rato y detenerme más en las noticias que me interesan, la selección la hago un poco más mía.
almaperdida, te contestaría algo si no fuese porque tengo la impresión de que ni siquiera estamos de acuerdo en el concepto de demagogia. Por otro lado, discrepa lo que quieras, incluso expláyate, igual logro entenderte. Por cierto ¿eres Yabu o te pones un enlace a su página sin serlo?
PrincesadelGuisante 7 de Febrero de 2005 a las 2:10 pmYambra, la hoja parroquial yo creo que se lee con una mente más abierta por parte de muchos que algún periódico cuyos editoriales constituyen dogmas de fe
Buenas :
Me ha parecido que opinas que Garzón no es inteligente.Pues bien , no solo me posturo en la opinión contraria,y a sus múltiples escritos me remito, sino que además creo que la valentia en los sabios es lo necesario en los tiempos que corren.
Fernando 7 de Febrero de 2005 a las 4:26 pmConozco a otos que sí que son temerarios.
Fernando, sí, lo opino, no es tan inteligente como sus transcendencia mediática hace pensar, a sus numerosos sumarios defectuosamente instruidos me remito. De sus escritos no me interesa gran cosa cuando se apartan de su labor en la Audiencia Nacional. Por no hablar de su incursión en política, en eso voy a ser benévola porque a fin de cuentas luego llegó Belloch y le humilló más de lo que cualquier opinión mía puediera nunca llegar a hacerlo.
PrincesadelGuisante 7 de Febrero de 2005 a las 4:44 pmYo también creo que la valentía es necesaria en los sabios, sólo que Garzón no me parece sabio, sólo me parece listo. También tienes razón en que no es el único temerario.
Bueno, yo no sé nada de derecho así que no puedo opinar nada sobre Garzón y Belloch. Tampoco conozco nada de su trayectoria profesional. Sé que Belloch es ahora alcalde de mi pueblo.Lo que sí opino, y no sé si será el caso de Garzón, es que los medios necesitan estrellas y protagonistas, porque eso hace que resulten más interesantes y vendan más. Que se ha hecho de Garzón y de otra mucha una estrella mediática es innegable. Si ese estrellato corresponde a sus merecimientos, es algo que yo no puedo valorar. Obviamente, en la judicatura tendrán otros medios para valorar méritos, distintos a los de la intervención en casos espectaculares (lo de espectaculares lo digo en relación al espectáculo mediático)
Nicolás 7 de Febrero de 2005 a las 4:51 pmSe me olvidaba…
Nicolás 7 de Febrero de 2005 a las 4:55 pmCreo que el (duro) comentario de almaperdida se refiere a los comentarios de yambra o mío… no tilda de “demagógica” tu postura en tu entrada de hoy. Por lo menos a mí es la primera impresión que me ha dado…
Nicolás, justamente a eso me refiero, Garzón es un juez que ocupa una instancia muy importante por las materias que tiene atribuidas, y su instrucción de sumarios suele ser espectacular, quizá porque es muy colaborador con la prensa, o porque la prensa se ha fijado en él, no lo sé. Pero de sus instrucciones a los resultados en sentencia que se producen, va un abismo, sólo que de las sentencias se informa menos. De todas formas, es que yo no soy muy partidaria de jueces estrella, y Garzón no es el único. Para mí un juez bueno es aquel que produce sentencias acordes con la ley y bien fundamentadas, no me parece que en nuestro sistema tenga que estar bajo los focos, a fin de cuentas no hay que elegirlos.
PrincesadelGuisante 7 de Febrero de 2005 a las 7:18 pmRespecto al comentario de almaperdida, es que no he terminado de entender a qué se refiere, por eso no puedo entrar en ello.
Un beso.
Totalmente de acuerdo contigo, Princesa, en lo que a Garzón se refiere. Siempre me he preguntado qué cuota de imparcialidad podía tener una persona que se erige en defensor de determinadas causas. Que está muy bien que alguien las defienda, ojo, pero no precisamente un juez. Eso sin entrar en el precio del estrellato, que no queda exento de pagar (sino más bien al contrario) por su condición de Magistrado. Y de la política ni hablo, que me estreso.
En cuanto al tema de los periódicos, tampoco los leo desde que en cierta época me dio por comparar las mismas noticias (con datos pretendidamente objetivos, como estadísticas) en diferentes diarios. Para qué decir más.
Bruja rural 7 de Febrero de 2005 a las 8:17 pmMe gustan las cosas que escribes. Esto último también. Ay, los domingos, los domingos. Siempre han sido días raros. Más cerca del lunes que del sábado. Aburridos, depresivos, un poco espantosos. Especialmente por la tarde. La tarde de un domingo es el espacio de tiempo semanal en que más calamidades futuras puedo llegar a imaginar que me van a pasar. Cuídate y si puedes ven a verme. Roberto Zucco.
Roberto Zucco 8 de Febrero de 2005 a las 1:08 amMadre mía, qué proceso para leer la prensa!! Todo un arte
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Big 8 de Febrero de 2005 a las 12:37 pmLos domingos son para descansar, incluso de noticias, yo los fines de semana prefiero desconectar de todo, ya tendré la semana entera para estar informado y mosqueado, para variar.
Ararat 8 de Febrero de 2005 a las 1:14 pmMuy bueno el comentario, menos lo de ¡DOÑA! LetiZia, esa chica no suda, transpira, un poco, muy poco y no huele, las princesas son como los ángeles.
Besos
Bruja rural, a mí me parece que los jueces, como la mujer del César.
Es verdad lo que dices, las tardes de domingo son depresivas porque haces recuento de lo que te falta por hacer para empezar bien el lunes, si es que se puede empezar bien un lunes. Muchas gracias, bienvenido, y claro que voy a verte ahora.
PrincesadelGuisante 8 de Febrero de 2005 a las 3:07 pmPero yo sigo leyendo periódicos, me crispa menos leerlos que escuchar la radio, aunque yo creo que hay exceso de opinión en ellos, tanto editorial, tanto columnista…
hummmmmm ¿Roberto Zucco? espero que menos peligroso que el que yo conozco
Big, jajajaaaaaa, yo creo que para leer la prensa, como para comer cocido, cada uno tenemos unas manías; esto lo como, esto no, esto lo mezclo con esto… Besos, guiri :****
Ararat, no sé yo si las princesas de pega somos también como los ángeles, yo soy muy poco angelical, y Doña Letizia, no sé yo, no sé yo… No te mosquees, anda, que no merece la pena. Un besazo.
Madre mía que trabajo para leer la prensa. Que el domingo es día de descanso mujer
Yo la leo y la releo, y me encantan los semanales, revistillas varias y demás cosas como panfletos publicitarios. Que le vamos a hacer.
Respecto a Garzón no puedo opinar, no tengo ni idea de derecho y por tanto sólo puedo decir que me parece un tipo cuando menos valiente por meterse en determinados temas. Pero digo yo también que para llegar a juez algo habrá que tener en la sesera debajo del cabello además de piel, no? es decir que inteligente ha de serlo por fuerza ó cualquiera en este país llegaría a juez. Claro que también es verdad que le gusta “chupar” cámara, pero es que todos tenemos nuestros defectillos, y a casi todos en el mundo del politiqueo y las altas instancias parece gustarles eso de salir en la caja tonta…
besos guapa!
makats 8 de Febrero de 2005 a las 3:11 pmejem, Makats, ha sido leerte lo de «cualquiera llegaría a juez» y como un acto reflejo: Bacigalupo. Pero no es justo para Garzón que yo lo compare con él. No digo que Garzón sea imbécil, digo que es bastante menos eficaz que la media instruyendo, y el valor no se lo niego, es más, le respeto como a cualquiera que sin tanto foco y sin tanta protección se ha puesto en el punto de mira de los asesinos nazionalistas vascos, él además en el punto de mira de narcotraficantes y mafias varias.
PrincesadelGuisante 8 de Febrero de 2005 a las 3:25 pmLa verdad es que leer la prensa el domingo es muy relajante para mí, es el día que más tiempo le dedico, y claro que hojeo las revistas que vienen y miro las fotos XDD
besos
A) Tener una memoria impresionante.
B) Tener un enchufe impresionante (esto vale sólo para el semiextinto cargo de juez sustituto).
Elige una de las dos y llegarás a Juez. El uso de hagas del cargo, como el de los medicamentos, es cosa tuya.
Bruja rural 8 de Febrero de 2005 a las 7:07 pmNo es “el uso de”, es “el uso que”, pero vamos que es lo mismo.

Bruja rural 8 de Febrero de 2005 a las 7:43 pmNOTA SIN INTENCIÓN DE SER BRASAS:
Gayle Rubin presentó en 1975 una teoría revolucionaria: la distinción entre sexo y
Brocco 20 de Febrero de 2005 a las 5:19 amgénero. Cuando hablamos de género, estamos refiriéndonos a la consideración social
que se tiene sobre el hecho de ser hombre o mujer, estableciendo papeles diferentes, en
cuanto a qué pueden hacer o no, qué tipo de rasgos tienen, a qué trabajos tienen acceso,
etc. ¿Son las mismas expectativas (de comportamiento, roles sociales, etc) que hay sobre
una mujer que sobre las de un hombre? ¿son las mismas demandas sobre una mujer en
nuestra cultura actual que sobre otras zonas del mundo, por ejemplo, un pueblo de África
o una ciudad sueca? ¿en otros momento de la historia, hace cien años y ahora?