Noooo, no voy a seguir la cruzada ostia/hostia, sino/si no, ni nada por el estilo, hoy al menos, es que…hoy es el día de los enamorados… ¿no os sale cantar esa canción en un día como hoy, tan lleno de corazoncitos y cupidos? Aunque no sé si en cine de barrio habrán programado este año la película esa en la que salía el santo con pinta de galán y arreglaba parejas.
Ya sé, ya sé que es un invento comercial que debemos a Pepín Fernández o algo así, y que no faltará quien aborrezca la fecha con todas sus fuerzas, pero no pienso renegar de que haya un día dedicado al amor, teniendo bien claro que no exime al resto de los días del año. Me gusta ser el centro de la vida de alguien y que me lo haga saber también hoy, y me encanta cuando coincide con que ese alguien es el centro de la mía.
Así que bienvenidas las flores, y los regalitos, y las canciones dedicadas como en las radios antiguas. No quiero tener nunca a nadie de esos que en nombre de no dejarse llevar por el consumismo no tienen jamás un detalle, o de los que sólo te dicen que te aman cuando necesitan marcar el territorio y justo hasta el momento en que perciben la plaza tomada en el singular combate que hacen de la seducción.
Pero reconozco que el día de hoy se presta a todo tipo de excesos y cursilerías, es como un día de boda pero más, porque se ve que en un día como hoy no basta el cuelgue normal que le lleva a uno al borde del altar, no, hay que demostrar que se está aún más colgado.
Como sospecho que todo esto ocurre porque sobrevaloramos el amor, como antídoto recordemos a Jardiel Poncela:

[...]
_ Porque éste _ explicó señalándole_ ha tomado demasiado en serio el amor, sin fijarse en que amor se escribe sin hache.
Dolly y Molly _como hacen todas las mujeres cuando no entienden una cosa_ se echaron a reír. (Por eso ríen tanto al cabo del día)
_ ¡Chist! Nada de reírse…_protestó Fermín_. Estoy hablando en serio. Las cosas importantes, las únicas cosas importantes que existen en el mundo, se escriben con hache, y, por el contrario, se escriben sin hache las infinitas cosas que no tienen importancia.
_ Explica eso _ pidió Zambombo interesado.
_ No hace falta explicarlo. Basta con repasar el diccionario. Busca las cosas trascendentales y sólo las hallarás con h. Los hijos con hache; el honor, la honra con hache; Dios (Hacedor Supremo) con hache; hombre, con hache; la materialización de Cristo (La Hostia) con hache; la hidalguía, con hache; el habilitado, que es el que paga, con hache…
Hubo nuevas risas.
_ Os hago reír, ¿verdad? Reír es de lo más importante del mundo: y humorismo se escribe con hache… [...] «Amor se escribe sin hache» 1929.


Feliz día, con amor o sin él; dejadme que os regale una cala, que es mi flor favorita, aunque la fecha imponga las rosas rojas.