Look at Me
En los recreos del colegio, ese tiempo a media mañana en el que te dejaban salir al patio si hacÃa bueno, o te recluÃan en un gimnasio maloliente (a saber: las clases de gimnasia anteriores, todas allà metidas, los bocadillos… un asquito) si llovÃa mucho, además de jugar a la goma, a la comba y a otros juegos de ese tipo, en mi época tocaba ya jugar a series de televisión y a pelÃculas.
Desde luego tuvimos la temporada de Sissi emperatriz, porque en la tele pusieron todas las viejas pelÃculas de Romy Schneider y porque lo ignorábamos todo entonces sobre la actriz, sobre el personaje y sobre Visconti, y también de «los ángeles de Charlie», que yo siempre «me pedÃa» ser Kelly, y nadie querÃa ser Sabrina, pero desde el estreno de Grease esta fue la favorita, con los bailecillos que conocÃamos por la televisión, porque a mà no me dejaron ir al cine a verla, era para mayores de 14 y en mi casa lo de las clasificaciones lo llevaban a rajatabla en el caso del cine y de la televisión, curiosamente en los libros les daba absolutamente igual.
TenÃamos serias dificultades para las coreografÃas, la principal era que el colegio no era mixto, asà que de Travolta hacÃa una niña alta, quizá visto desde fuera era un poco raro un Travolta ataviado con el bonito uniforme de falda tableada, pero eso no nos iba a detener; como no nos detenÃa el absoluto desconocimiento de lo que decÃan, porque en mi colegio estudiábamos francés, asà que el baile cumbre de la pelÃcula lo hacÃamos bajo un coro que supongo yo que venÃa a sonar asÃ: «agayúuuuuuuuuuuuuuuu demotuplayer…»; bueno, creo que en lo único que atinábamos era en el «ooh ooh ooh, honey» porque eso sÃ, cantarla la cantábamos entera y nos habÃamos aprendido bien lo del cigarrito que pisaba Olivia viéndolo, imagino, en «la juventud baila».
Hasta bastantes años después no vi la pelÃcula entera, y por tanto, no supe que existÃa Sandra Dee, y sin embargo, ayer cuando he visto la noticia de su muerte, ha hecho que recordase mis recreos en el colegio. Aunque quizá para confesar todo esto tendrÃa que haberme puesto una cintita negra tapándome los ojos.









