¿Se puede medir el placer?
El placer es algo que siempre ha buscado la mayor parte de la humanidad, excepto quizá los ascetas y no estoy convencida yo de que no encuentren un extraño placer en su ausencia total, aunque esto más bien puede ser que mi lado hedonista se resiste a pensar que sea posible prescindir del gozo voluntariamente si no es para gozar más. Me releo y tengo claro que no voy a fundar una escuela de pensamiento, asà que sigamos con el asunto principal, que me doy cuenta muchas veces de la distancia infinita entre el embrión de uno de mis escritos y el resultado final, a ver si esta vez logro que la redacción de la vaca tenga a la vaca como protagonista. Sigamos, pues, con lo del placer. No basta con que hagamos todo lo posible por obtenerlo y disfrutarlo, existe además una vieja contienda sobre quién disfruta más, quién obtiene más placer en el amor, o por centrarlo mejor, en el sexo (sÃ, hablaba de lo único, se me habÃa olvidado decirlo), como si gozar todo lo posible no fuese suficiente en sà mismo, como si lo que verdaderamente proporcionara satisfacción fuese gozar más que otro.
Claro, es una cuestión difÃcil de resolver, ¿disfruta más un hombre que una mujer? Aunque asà no me termina de gustar el planteamiento, parece que estamos dando entrada a respuestas de esas que conforman las preguntas de las revistas que nos recuerdan a las mujeres que nos hemos liberado entre el anuncio de la antiarrugas y el de la anticelulÃtica, y no es ese el plan. Replanteando la pregunta: ¿está más capacitado para gozar el cuerpo de una mujer o el de un hombre?
Ya Zeus y Hera tuvieron una pelea a propósito de esto: Hera le reprochó a Zeus sus muchÃsimas infidelidades, y él las defendió sosteniendo que de todas formas, cuando compartÃa el lecho con ella, era ella quien pasaba el rato más agradable (bien, caben dos opciones, o verdaderamente lo sabÃa todo, o era un fantasma), pues Zeus mantenÃa que la mujer disfrutaba mucho más en el sexo que el hombre. Hera no querÃa creerlo, asà que eligieron un árbitro para su contienda: llamaron a Tiresias. ¿Por qué Tiresias? Para entender la razón de su elección, tenemos que conocer su historia.
Tiresias era un joven Tebano descendiente de uno de los Espartoi, que eran los hombres sembrados por Cadmo (otro dÃa lo cuento, no quiero pasar de PrincesadelGuisante a ReinadelaDispersión). Paseando por las montañas de Arcadia, descubrió a dos serpientes copulando, y pegándoles con su bastón, logró matar a la hembra, mientras el macho huyó. En ese momento, Tiresias quedó metamorfoseado en mujer y llegó a ser una famosa ramera. Siete años después, durante otro paseo, volvió a ver un par de serpientes copulando, y nuevamente las atacó, matando esta vez al macho y la hembra logró huÃr. Entonces se produjo nuevamente una metamorfosis, y Tiresias volvió a ser un hombre. Por esta razón tenÃa un conocimiento muy Ãntimo y directo de los dos sexos y de cómo se gozaba siendo hombre y siendo mujer.
Tiresias fue llamado, por tanto, para poner fin a la disputa porque podÃa basarse en su experiencia personal, y respondió que:
Si el placer del amor en diez partes dividÃa
Tres por tres a las mujeres, una a los hombres darÃa.
Con esto se dio por zanjado el asunto entre Zeus y Hera, pero hay disputas en las que conviene no meterse, ni aunque te lo pidan, y desde luego en las de pareja, y más si la pareja es de dioses, es poco aconsejable, porque la historia de Tiresias sigue, y no voy a dejarla interruptus.
Hera, contrariada y humillada por no haber obtenido la razón en la controversia, cegó a Tiresias, considerando que estaba de hecho, aunque viese, cegado para dar ese veredicto. Como Zeus no podÃa deshacer lo que Hera habÃa realizado, compensó al árbitro ocasional concediéndole el don de la profecÃa y la posibilidad de entender el lenguaje de las aves. Asà llegó a ser el adivino más famoso de toda Grecia. Además, Zeus acordó como privilegio que mantuviese su don más allá de la muerte, por eso pudo Ulises consultarle a petición de Circe en el Tártaro.










Para poner el toque cutre pero cientÃfico diré, que los gorrinos tienen orgasmos de ¡30 minutos!, eso sà que es placer.
Ararat 23 de Febrero de 2005 a las 11:23 am¡Quién fuera guarro!
Besostes
Lo que está claro es que si uno intenta medir el placer se está sometiendo a la tiranÃa de una medida externa, ya que sólo se puede medir si se compara con un patrón de medida (que no lo hay en este caso) o con otra persona (que resulta imposible) De esto resulta que intentar medir el placer sólo puede resultar en ansiedad y, además, en una alienación del placer mismo. El placer es Ãntimo, incomunicable, indefinible e indescriptible … y todos los intentos por hacer lo contrario ( y hoy en dÃa los hay a miles en la prensa, las revistas, la tv) sólo pueden resultar en una estandardización del placer y en una pérdida de su cualidad más esencial, que no es cuantitativa sino cualitativa y sublime: lo indescriptible.
Nicolás 23 de Febrero de 2005 a las 11:50 amTal vez pueda medirse el placer, seguro que si se empeñan descubrirán como hacerlo…
mons 23 de Febrero de 2005 a las 2:58 pmNo es cuestión de sexo, sino de actitud..
“Disfrutar de todos los placeres es insensato; evitarlos, insensible”.
Plutarco
Besos enormes niña! Te leo pero no tengo tiempo ni de escribir un comentario …
ainssssss ************
Seguro que si no hay ningún estudio cientÃfico al respecto, saldrá algún sabio que tenga la respuesta aunque, evidentemente y como dice Mons, es una cuestión de actitud, lo cual evita la injusticia que supondrÃa que uno de los dos sexos fuera privilegiado en ese aspecto.
Maribel 23 de Febrero de 2005 a las 3:43 pmBesos :))
Yo creo que cualquier sentimiento es invaluable. Cada persona los sufre o goza de forma muy personal: lo que puede ser una gozada para uno puede ser un castigo para otro. Pasa lo mismo que con el dolor: ¿a mi me duele más que a tà o soy más quejica que tú?
Bonita historia, Princesa, yo desde luego disfruto mucho leyéndote!
Binche 23 de Febrero de 2005 a las 4:13 pmBesos
Jo..habÃa leido gorriones… y me decÃa ..vaya con el pajarito…
Pues yo creo que los que obtienen más placer son por un lado las mujeres y por otro lado los hombres de signo Tauro.
Y si esos lados se juntan no te quiero decir nada…
Jose por la experimentación empÃrica 23 de Febrero de 2005 a las 4:31 pm:PP
SÃ que tiendes a dispersarte, princesita, jajajaja, tu blog es fluir de ideas y concatenaciones de cierta complejidad…
sosti 23 de Febrero de 2005 a las 4:37 pmSupongo que el placer sensorial tiene posibilidad de medirse por métodos clÃnicos, por el estudio de las redes nerviosas corporales, o de las alteraciones de las sinapsis,o asuntos de neurotrasmisores y estudios de cómo afecta a determinadas zonas del cerebro…
Lo que debe ser más dificil es medir el placer intelectual, el no ligado a los sentidos y a la red nerviosa corporal…
En fin, que npi, jajajajajajajaja
Besos, guapa!
ejem, Ararat, a mà los cerdos no me dan ninguna envidia, porque quién nos garantiza que disfruten los 30 minutitos
Además, nosotros podemos tener noches eternas y amaneceres cansados, no estamos tan mal. Besos.
PrincesadelGuisante 23 de Febrero de 2005 a las 5:37 pmNicolás, pero sà se mide, se mide por comparación, tú sabes lo que te satisface más, entre A o B, aunque de ambas cosas obtengas placer. Por tanto, no podrás decir X medida de placer, pero sà comparar entre mayor y menor en función de lo que obtienes. Un beso.
Mons, eso, la actitud es lo importante, y por actitud nuestra, que no quede ;)) La verdad es que no sé si se podrá medir, en eso creo que es mejor intentar obtener el máximo, sin más. Besossssssss
Maribel, de todas formas, disfruten ellos más o nosotras, como ninguno podemos “saber” lo que disfruta el otro, no deberÃa haber envidia. Por mi parte, mejor disfrutar ambos al máximo. Besos ;))
Binche, sin ninguna duda, yo soy más quejica que tú y que nadie, ¿no ves mi nick? ;)) Desde luego que cada persona disfruta de un modo o percibe el disfrute de una manera, incluso en lo del sexo, que tendrÃa que haber práctica unanimidad, y todavÃa hay gente a la que se le hace un poco cuesta arriba. Besos
Jose por la experimentación empÃrica, jajajaaaaaaaaaaaa, di que sÃ, redunda no sea que no lo entienda, jajajaaaaaaaaaaaaaaa. ¿Qué es eso de que no me quieres decir nada? yo quiero saber XDD
Sosti, snif, sà que me disperso mucho, jajajaaaaaaaaaaaa, intentaré corregirme. Yo creo que el único método bueno es el de Tiresias, y como ninguno tenemos posibilidad de seguirlo, tendremos que fiarnos de él ;)) Besos
DifÃcil el tema, de la medición digo, lo de la dispersión resulta de lo más ameno ;-P
Yo no soy capaz de evaluar el placer ajeno, tan sólo puedo hablar del propio. Asà que imagino que ningún placer es comparable al igual que no se pueden medir los sentimientos.
Besos guapa!
Bruja del Norte 23 de Febrero de 2005 a las 6:22 pmAunque leyendo a Maribel me viene a la mente una reflexión. Ella habla de injusticia si uno de los dos sexos difrutase más. Y acaso no es una injusticia que sólo las mujeres pasen por el trance del parto? no será que si disfrutamos más como compensación a lo que luego teóricamente nos toca?? ;-P
Bruja del Norte 23 de Febrero de 2005 a las 6:26 pmHoy está nevando. Ni placer ni sexo ni na.
Pickles, la bruja rural 23 de Febrero de 2005 a las 8:21 pmSabed, oh Princesa, que más allá de las majaderÃas que tenéis que soportar y las mononeuronales reflexiones pseudointelectuales, el placer puede medirse. Claro que no con escalas que entiende todo el mundo, para ellos los placeres de los sentidos (basta con ser) que no los intelectuales (además hay que poder).
yambra 23 de Febrero de 2005 a las 11:46 pmQuedad con Dios, oh mi Dama, y que él os dé paciencia y capacidad para disimular la risa.
Dudo mucho que algo como el placer pueda llegar a medirse, ni creo que sea conveniente cuantificar el placer.
¿Puede medirse el amor y el dolor? yo creo que no. Los sentimientos no se deben medir, porque los desvirtuarÃamos; no entienden de reglas, normas y medidas, pero comprenden a la perfección el valor de una mirada, de un beso, de una caricia, de una lágrima…
Naia 24 de Febrero de 2005 a las 1:32 amBruja, yo tampoco serÃa capaz de medir el placer ajeno, ni siquiera el mÃo salvo en algo tan simple como “mucho” o “poco”. Y bueno, en lo de las injusticias de la naturaleza… no sé si compensará o no XDD Besos.
Yambra, de paciencia no voy sobrada, y la capacidad de disimular la risa es algo que afortunadamente poseo en mayor medida que la de disimular el asco.
PrincesadelGuisante 25 de Febrero de 2005 a las 11:48 amPickles, ejem, digo yo que no dependerá de que nieve
Naia, posiblemente no sea necesario medirlo, y menos compararlo; es mucho mejor disfrutar que andar en esas historias. Un beso.