El trasfondo de armario
Con la expresión «fondo de armario» se ha puesto de moda designar aquellas prendas imprescindibles para poder salir airosamente de cualquier evento social, e información sobre ellas tenemos cualquier domingo en las páginas de estilo de cualquier suplemento, generalmente un poco antes de que nos informen de la manera adecuada para recibir en la piscina de nuestro ático a un grupo de amigos que vienen a cenar los platos «casuales y divertidos» que llevamos tres dÃas preparando siguiendo las clarÃsimas recetas de la misma publicación. No voy a insistir sobre las prendas que lo componen, porque todo el mundo se hace una idea y porque quien no se la haga puede acudir al cosmopolitan, a AR, o a cualquiera de esas revistas para mujeres liberadas en general y esclavas de la celulitis y la dieta en particular. Yo lo que voy a hacer es preocuparme de lo que no hay que usar y añadir una prenda a las proscritas, eso que jamás hay que tener en casa, porque no teniéndolo, no se cae en la tentación de usarlo: el mandil.


El mandil es un trozo de tela (o plástico) dignificado por un dobladillo para que no se deshilache, en cuyos extremos hay unas tiras, generalmente del mismo material, que sirven para atarlo en la cintura de la vÃctima; asimismo puede llevar un a modo de peto con o sin cintas, para atarlo en el cuello o para prenderlo con alfileres en el pecho (bueno, en la prenda de vestir que cubra el pecho, si fuese en el pecho propiamente dicho entrarÃamos en terreno sadomaso y no es mi intención). Algunas gentes lo conocen por el nombre de delantal, por cubrir la parte delantera de los humanos que lo usan. Por aquello de la paridad, suelen regalarse en parejas, lo que constituye una circunstancia agravante.
No voy a ser dura, existen sitios donde es normal que uno lleve un mandil: si trabaja en una pescaderÃa, si es camarero y le obliga el jefe, en la cocina de un restaurante, en la logia si uno es masón… no voy a ser exhaustiva, porque todos tendremos en mente la casuÃstica (espero).

Vale, pues si no somos nada de eso, no hay nada que justifique que nos pongamos un mandil en casa para trastear en la cocina. Nada. Ni siquiera que en un alarde de gusto (y no voy a calificar el gusto) alguien nos haya regalado alguno de estos productos.
Es una empresa titánica, lo sé, pero no desfalleceré.










:F No voy a entrar en el tema del mandil, que me es indiferente. Solo me recuerda a los mandiles, esos monos muy majos que hay en los zoologicos.
Jose 14 de Abril de 2005 a las 12:35 pmPero lo que si me parece injustificable es usar pantis. Se deberÃa de hacer una ley por la que toda mujer cogida con pantis fuese llevada directamente a la carcel. Ni garantias juridicas ni na…. Carcel directa. Me parece un tema bastante grave para estar con tibiedades.
(6)
Jose, me parece que se te ha caÃdo una erre, toma: ({)R
Respecto a lo de los pantis, completamente de acuerdo, ya fue tratado en capÃtulos anteriores, concretamente aquÃ.
PrincesadelGuisante 14 de Abril de 2005 a las 12:50 pm(K)
Ni mandiles ni mandilones (versión asturiana del babi infantil). Ni la presencia de guisantes saltarines o tomate frito burbujeante justifican el uso de tan horrible prenda.
Fray Barriga 14 de Abril de 2005 a las 1:52 pmUn beso desde mi convento.
Pues sÃ, son feos y además inútiles. Si algo ha de salpicar, irá a estamparse contra una manga o cualquier otra parte de la ropa que no esté cubierta por el delantal. Incluso por la espalda si me apuras, con total alevosÃa.
Besosssssss :L
Maribel 14 de Abril de 2005 a las 2:04 pmCoincido con Maribel. ¿Te vas a poner un mandil si solo tapa la delantera? Y de las mangas ¿qué hacemos con las mangas? :((
En cualquier caso como soy de talante, uy perdón quise decir de natural, tolerante, pues que cada uno se ponga lo que quiera.
Ahora bien, absténgase el ávido lector de comprar los productos que anuncian en la web de referencia.
No me imagino nada peor que un mandil con atributos sexuales, dibujos del tipo “que gracioso es lo picantón” y similar. :O
Aunque lo mismo podrÃamos hablar de las despedidas de soltero con figuritas de plástico en la cabeza, objetos saltarines sobre la mesa, panes con formas dignas de pelÃcula X y todo ese tipo de cosas que tan lamentable aspecto dan.

Un Fosforo 14 de Abril de 2005 a las 2:45 pm¿no estarÃa mejor un traje NBQ?
Ararat 14 de Abril de 2005 a las 3:03 pm(o)(K)(K)
O un neopreno
O un traje de buzo de los de escafandra
O un traje de astronauta
Bueno, el de lagarterana también debe proteger bastante ¿no?
Un Fosforo 14 de Abril de 2005 a las 3:14 pmSi ups, lo recuerdo. En moda femenina no podriamos de estar más de acuerdo. No es que yo la use…que quede claro
Y la R no se me olvidó, ya se que mis chistes a veces no son muy buenos pero es lo que hay.
Jose 14 de Abril de 2005 a las 3:24 pm(K)
Yo tengo uno de una vaca escocesa que me encantaaaaaaaaaaa, eso sà ahora que lo dices, no me lo he puesto nunca
También reconozco que la imagen que tengo grabada de cierto “elemento” planchando la ropa llevando solamente un delantal me pone un poquito tierna y tal jeje xxxxxxxxxxxxxxx
big 14 de Abril de 2005 a las 3:25 pmDeduzco por lo que he leÃdo hasta ahora que todos los que habeis comentado cocinais más bien poco. Porque vamos a ver: no hay cosa que más pringue que hacer la comida: freir, asar, remover salsas, guisar… todo eso mancha. Y salvo que tengais ropa especial para cocinar (que va a ser que no) no hay cosa más útil que tener a mano ese práctico delantal que protegrá esa blusa de seda tan mona de un manchurrón de aceite. ¿o no?
Binche 14 de Abril de 2005 a las 4:00 pmEso si, mi delantal es mucho más discreto que esos tan verdes que has puesto en el enlace!
Besos con delantal, jijiji!(K)
Ni cocinan, ni friegan, ni siquiera pelan patatas, estoy de acuerdo contigo, Binche. Porque son actividades que no se pueden (deben) hacer sin mandil. Y que hay mandiles muuuuuuuuy bonitos, asà como los hay muuuuuuuuy feos (los que tú has puesto, por ejemplo) y que una y uno quedan muy dignos en la cocina con uno de ellos puesto. Se empieza por ponerse el mandil y se acaba salteando guisantes sin que se escapen.
amanda 14 de Abril de 2005 a las 4:18 pmHe dicho.
Un beso.
Binche, ¡cómo te pones a cocinar con blusas de seda!, se cocina con una camiseta de esas para estar por casa que terminan en la basura o para trapos.
Ararat 14 de Abril de 2005 a las 4:48 pmBesos(o)(o)
Fray Barriga, nada lo justifica :)) Un beso.
Maribel, en efecto, las salpicaduras son imprevisibles, porque yo de natural no me mancho, sólo cuando ocurren catástrofes imprevistas, asà que nunca puede una controlar que los guisantes tengan punterÃa
(K)
Un Fosforo, el último de los de la web de referencia es como para batir un récord de mal gusto :S Con las despedidas de soltero la emprenderé algún dÃa, caiga quien caiga
Por cierto, el de lagarterana no sé, pero el de castellana lleva mandil; no importa, porque sin él también es completamente antierótico.
Ararat, jeje, no sé si será para tanto, quizá cuando frÃas los gatos… (K)
Jose, no te castigues
Tener buen gusto es importante 
Besosssssss.
Big, jajajaaaaaaaa, vale, reconozco que al elemento aquel quizá le perdonarÃa incluso unos calcetines
Binche, Amanda, confesad, además tenéis delantales antiolor para que la blusa de seda no coja olor a guiso
Eso entonces es el secreto de las grandes cocineras, lo de guisar evitando salpicaduras, ataques de verduras asesinas y olores incómodos. Yo me conformo con cambiarme de ropa cuando termino de cocinar y no ser muy sofisticada con lo que me pongo para entrar en la cocina, más en la lÃnea de Ararat
Besos
PrincesadelGuisante 14 de Abril de 2005 a las 5:31 pmNo me imagino a mi abuela friendo pescado en la cocina con alguno de esos delantales… ¿quién se puede gastar dinero en semejantes objetos?
Gallipato 14 de Abril de 2005 a las 5:39 pmUn delantal me regalaron a mà mis ex-suegros el dÃa de mi boda, echándome “una indirecta”. El delantal todavÃa lo tengo, la mujer y los suegros no, y me alegro enormemente de ambas cosas. Es utilÃsimo, el delantal.
Nicolás 14 de Abril de 2005 a las 5:47 pmMi fondo de armario consiste en media docena de camisas blancas y media docenda de pantalones negros. Con eso y una corbata puedo ir a cualquier parte y además me tratan “de usted”.
La referencia a la masonerÃa es de nota, “Princesa”. En esos detalles se nota que este “blog” tiene cierto nivel
Jajajaj, noorrrr, mi delantal no dispone de un dispositivo anti-olor.
Binche 14 de Abril de 2005 a las 5:58 pmPero tú misma estás diciendo que no eres muy selectiva con tu ropa para entrar en la cocina. yo sin encambio (como dirÃa la Miss, jijiji) cocino todos los dÃas y lo hago con la ropa que llevo en ese momento, no me tengo que cambiar porque no me mancho gracias a mi precioso y util delantal.
Lo que yo decÃa, cocinais muy poco!
Yo soy de mandil.
Tengo cuatro o cinco de distintos colores, estampados y tejidos y los uso con frecuencia. Poca frecuencia, es verdad, pero los uso.
Especialmente si viene a casa alguien de poca confianza, suelo recibirle con el mandil puesto y un par de lamparón o dos a modo de galones, le doy fuertes palmotadas en la espalda y le digo:
- ¡Hombre Hilario (o Augusto, o Fefa), saca unas birras de la nevera, pedazo de cabrón, mientras yo abro unas latas de banderillas!
Muy poca gente sabe apreciar este gesto de campechanÃa espontáneo, pero yo insisto.
Defiendo el mandil, como defiendo el uso de los pantys, en invierno, por los hombres: la mar de calentitos.
Defiendo también la proliferación de perritos que mueven la cabeza en la batea trasera del coche, asà como las muñecas de plástico que imitan materiales más nobles y brillantes, vestidas de faralaes con la inscripción en la peana: Rdo. de Málaga.
Detalles todos los habidos en este comentario muy españoles.
Lamento disentir de forma tan vivaz contigo, Guisantilla, pero tenÃa que hablar…
Un beso, wapa.
Wolffo, desmarcándose 14 de Abril de 2005 a las 6:45 pmUn ex decia que tenÃa un toque sexy…. era un enfermo xD
Besos!
cocholate 14 de Abril de 2005 a las 8:01 pmGallipato, yo es que no puedo imaginarme a nadie con esos delantales… bueno, igual a Torrente sÃ
Lo de la masonerÃa, bueno, es lógico pensar en ella al hablar de mandiles ¿no? también pienso en ella cuando oigo arquitecto, compás, escuadra y alguna cosa más 
Vale, vale, yo cocino poco, mi madre mucho, y no hay en su casa delantales 
(K)
Nicolás, los hombres tenéis más sencillito lo del fondo de armario
Binche, jajajaaaaaa, con mucha o poca prisa, lo primero que yo hago al entrar en casa es bajarme de los tacones y cambiarme de ropa, me cambio al dÃa más veces que una corista
Wolffo, bien, te veo tan tÃpical que si alguna vez tengo que hacerte un regalo la única duda va a estar en si me decido por el bonito perro de porcelana para poner delante de la falsa chimenea, o una giralda que se puede enchufar y se ilumina por dentro en plástico puro; aunque también podrÃa decidirme por mi favorito, un porta-rollos de papel higiénico confeccionado en ganchillo
cocholate, no, no, estando los dos de acuerdo, ese es el único motivo válido para ponerse un mandil :)) Un beso.
PrincesadelGuisante 14 de Abril de 2005 a las 8:44 pmMe parece a mà que de cocina más bien poquito, ein? El delantal es una pieza imprescindible para las amas de casa que se dedican a tenernos al resto de la familia con el buche lleno, a menos claro está que te guste poner lavadora por dÃa y que cada vez que cocines te apetezca cambiarte de ropa. Obviamente no es una prenda para hacer un pase de modelos y ha de quedar relegada a su lugar, es decir la cocina. Salir con un delantal a abrir la puerta aunque sólo sea para recibir el correo certificado no queda bonito ni “casual”. Pero yo soy una ferviente defensora del delantal en las cocinas, y para las patosillas que se pringan las mangas podemos pensar en batas como en el colegio
Bruja del Norte 15 de Abril de 2005 a las 10:46 amYo tengo uno que me regalaron pal cumple de kukumuxu de una vaca cortando cebollas mu simpatico, pero yo no me apaño con delantal que quies que te diga, a veces si no quiero quitarme la ropa por no mancharme, pero no se no me manejo mucho yo con estas cosas y ademas como este me gusta mucho el dibujin pues tampoco quiero mancharlo, asi que tampoco entiendo mucho el uso del delantal en casa, hombre igual pa montar alguna escena asi en plan erotico (6) no te digo yo que no jajajaja :)). Besoteees.
carmelita 15 de Abril de 2005 a las 11:11 amBruja, no es que te parezca, es que lo digo yo
de cocina lo menos posible. Pero, dicho esto, y respetando que cada uno se ponga lo que quiera, niego rotundamente que haya que usar delantal para guisar mucho y bien, en mi casa tengo el ejemplo
Mi problema cuando estoy en la cocina, insisto, más que de manchas es de olor, eso no hay delantal que lo quite :))
Carmelita, jajajaaaaaaaa, lo bueno de las escenas eróticas es que admiten casi cualquier cosa
un beso.
PrincesadelGuisante 15 de Abril de 2005 a las 11:47 amEs que en la cocina aunque sea en invierno y se tenga campana hay que cocinar siempre con la cocina bien abierta, y los fogones han de estar cerca de las ventanas claro
(A)
Bruja del Norte 15 de Abril de 2005 a las 3:31 pmNo se por qué se empeñan las pelis y demás en hacérnoslo ver como un elemento sexy…:O si es lo más antilujurioso que hay:P´
mons 16 de Abril de 2005 a las 4:10 pmque lo llamen práctico valeeee pero sexyyyyyy nuuuuu :)):L