Muñequitos lindos…
Existe un momento en las bodas que, dentro de lo irresistible que es en sà la ceremonia y lo que marca para siempre a algunos de los que participan en ella (derivan a una especie de monomanÃa, tú les dices «peras traigo» y ellos contestan «recuerdo que en mi boda dudamos entre peras y uvas para la guarnición del solomillo»), a mà me encanta: es cuando aparece la tarta con unos muñequitos como de vudú encima, y el jefe de sala va detrás con el espadón de noble acero toledano (que ahora brillas en mi maaaano), uno pensarÃa en principio que para decapitarlos, pero no, es para que la feliz pareja (la de carne y hueso, dirÃa la más alta, pero es que fui una vez a una boda en la que la pareja era tan bajita que los muñecos parecÃan estatuas) proceda a hacer un cortecito en el merengue, que el resto ya lo partirán en el restaurante. Luego además pueden darse una porción el uno al otro, y si entrecruzan los brazos en ese momento, alguna invitada llegará al paroxismo, claro que los bracitos pueden entrelazarlos también en el momento del champán, pero una cosa no quita la otra, unos novios bien entrenados tendrÃan que poder hacer ambas cosas. Como no se ha decapitado a los muñecos, luego pueden ir a una vitrina en el salón, entre la copa de petanca, la figurita de Lladró y el recuerdo de la boda de la prima Gertru.
Con todo lo dicho, entenderéis que haya un escaparate en el que me paro siempre que paso por delante, cerca de mi casa, lleno de recuerdos para invitados y de figuritas de novios, para ver las últimas tendencias en «detalles de boda», y las pirámides llenas de lazos que preparan con ellos para cuando la madrina tiene que repartirlos. Me paro siempre porque lo único que le falta a esta tienda es una sección de enanitos de jardÃn (aunque mi favorito será forever el enano Bienbenido) y perros de porcelana, por lo demás, está surtidita. La última vez que he mirado, las novedades no estaban en los recuerdos, que venÃan a ser los de siempre: el botecito de perfume, el juego de pinceles, el estuche para llevar barras de labios, cajitas de esas que no cabe nada en ellas, ramos de flores en miniatura tipo bouquet… en fin, nada nuevo; lo original esta vez es que habÃan renovado los muñequitos de la tarta, y junto a las parejas heteros de toda la vida en versiones variadas (con pelo natural o pintado, con cola o sin cola la novia, con chistera y sin chistera el novio, la imaginación humana no conoce lÃmites) habÃa parejas masculinas y parejas femeninas, lo cual demuestra que las tiendas de regalos se adaptan mejor a las leyes progresistas que algunos partidos polÃticos.


Muy logradas no están todavÃa, por eso alguien se ha visto en la necesidad de poner unos cartoncitos explicando lo que es cada una, pero no podÃa dejar de compartirlo con vosotros porque en el fondo soy buena.









