Los entretenidos
Un clásico de la literatura y el teatro burgueses era la chica de provincias que tras pendonear en la capital terminaba de amiguita fija de un señor con posibles. Con posibles, y con familia como Dios manda(ba), claro. A cambio de esperarle siempre mona, arreglada y dispuesta, y quizá cantando lo de «yo soy la otra, la otra», el «pez gordo» (menos gordo cuanto más hambre hubiese de origen en ella) se hacÃa cargo de su manutención y alojamiento, y a veces, según lo generoso que fuese, de las correspondientes derramas para sufragar enfermedades imprevistas de los parientes; alrededor de los 60 (la década, no la edad del patrocinador) ya intercedÃa para la concesión de un utilitario para el padre de la chica, a modo de suegro putativo, al tiempo que se hacÃan cargo de las letras del piso y de las cuentas de la modista, insistiendo siempre en lo de la discreción.
Luego ya se sofisticó la cosa, en la era de los pelotazos, y más que poner un piso lo que hacÃan era poner al compañero sentimental en el camino de conseguirlo, mediante información privilegiada y algunan reprivatización.
Ahora la CNMV, por orden del Ministerio de EconomÃa, recabará información de las relaciones sentimentales de los directivos de empresas que cotizan en bolsa, por aquello de la transparencia y el buen gobierno. No es nuevo, antes ya se venÃa haciendo con «los legales», es decir, con los parentescos derivados del matrimonio, cosa que no es difÃcil porque los matrimonios son públicos y constan en un registro. El revuelo viene por el artÃculo 3 de esta Orden Ministerial:
3. A los efectos de este apartado, tendrán la consideración de familiares próximos:
a) El cónyuge o la persona con análoga relación de afectividad.
b) Ascendientes, descendientes y hermanos y los respectivos cónyuges o personas con análoga relación de afectividad.
c) Ascendientes, descendientes y hermanos del cónyuge o de la persona con análoga relación de afectividad.
y en concreto por incluir «también» (según ha admitido la CNMV, respondiendo supongo a alguna consulta) a las parejas homosexuales… ¿pero cómo que «también»? Las incluirá, como a las heterosexuales, en la medida en que estén legalmente constituidas o sean notorias; a las parejas clandestinas, homos, heteros o cualquier combinación apetecible a la mente humana, seguirá sin incluirlas.
Salvo que articulen una especie de «obligación de confesión» o que se decidan a vigilar las camas (digo camas por no extenderme, no quiero constreñir la imaginación de nadie) de los directivos. Pero a eso no llegarán… creo.






Aunque al final va a resultar que algunos progres sà le dan importancia a lo de las banderas, en eso se diferencian muy poquito, supongo que inadvertidamente, de las folklóricas que antaño se envolvÃan en la bandera para pasear su «españolismo». Ahora hay un renacer del espÃritu de Marujita DÃaz, (que no me extraña que quiera abandonar ese cuerpo), travestida en nazionanista, en republicana o en cualquier otra cosa (española no, salvo si va al fútbol, pero eso es el modelo original), que hace que se exhiban banderas en sitios donde no pegan ni con cola, y supongo que alguno las llevará hasta bordadas en la ropa interior, tal es el furor con el que necesitan seguir una moda y/o identificarse como entes pensantes o pertenecientes a un grupo. Pero no es nada grave, sólo es tan inapropiado e irrelevante como ir al campo con tacones.








