La siesta del fauno

Se levanta despacio. Se mira en el espejo y se encuentra con una imagen que él cree bohemia y decadente. Su pelo revuelto, sus legañas, su aliento con solera. Bueno, lo del aliento no lo ve en el espejo, pero lo paladea lentamente, (con delectación morosa dirá él), porque forma parte de las cargas que se ha impuesto para llegar a ser lo que es; las exhibe como medallas, piensa que le han costado tanto como una laureada.
Quizá observándole desde fuera tengamos la tendencia de ver en él a un amargado complacido con su situación, seguramente existe gente con esa inclinación natural para la amargura y pocas ganas de abandonarla. Ha levantado un muro entre él y la gente, formado por las injusticias que acumula en su agenda de agravios. Es el único huérfano, el único abandonado, el único solitario, el único. Ahora ha aprendido a irse dos minutos antes de que la cortesÃa social del resto desaparezca para apartarle, por pesado y resentido.
Como no tiene que ir a trabajar pasará el dÃa aislado, pensando que la gente le aparta porque es especial, elevado sobre el resto del mundo a quien ha separado de sà con una muralla llena de adjetivos oscuros, tristes, desasosegantes dirá él.
Él sabe que otros aspirantes a poetas malditos tienen siempre en su cabecera a Verlaine, a Rimbaud, a Mallarmé, pero a él le sobra con su diccionario de sinónimos, fiel compañero en los partos difÃciles de las odas que perpetra, esas en las que morirá en cada verso (Sic, procede: muero si me miras, me miras y muero, moriré sin tu mirada…), preñadito de angustia, miedo y pérdidas. O sea: inmensamente triste, agrestemente (agreste tiene difÃcil encaje, pero es tan irresistible… mucho más refinado que salvaje, dónde va a parar) abatido, irremediablemente afligido, dolorosamente inerme, infinitamente apenado, exaltadamente atribulado, compungidamente dolorido en fin.
Le gustarÃa poder expresarse también con la música, pero sospecha que la pandereta de tuno que conserva no va bien con la imagen que le está costando sangre, sudor y halitosis, y la guitarra ha sido corrompida por las misas postconciliares, huele demasiado a catequista entusiasta aunque sea en versión revolucionario cubano ¿quizá un piano serÃa una buena inversión? ¿un violÃn, tal vez? El piano reconoce que le pone más en carácter aunque se lÃe un poco entre el simbolismo y el romanticismo, y siempre es mejor asunto para un poema que la botella de anÃs del mono, que además el anÃs le provoca unas resacas inhumanas, todavÃa si fuera pernod…
Pero tanto esfuerzo no es en vano, finalmente el mundo obtendrá de sus contracciones joyas como ésta:
Roja oscuridad
Retortijones sin tu presencia
Mi voz dilapidada
No susurra más en tu oreja
Orate y juicioso
Juicioso y orate
Resbalas de mi vida
Como el cepillo de dientes
De mis manos enjabonadas
Anhelos rotos por manos desconocidas
Que te recorren sin merecerte
Moriré hoy sin tu mirada resplandeciente
Solo, único, incomprendido
Nadie lo sabrá
Hedor inundando mi edifico
Sirenas, agitación, desinfectante
Crujir de dientes extraños
Algunos lo leeremos y pensaremos que el parto ha sido de los montes más que del ingenio, y que, aunque querÃa ser un poeta maldito, alguien asocial a fuer de genial, como su camino ha sido inverso y se ha refugiado en versos fatuos desde su incapacidad, resulta en definitiva un maldito poeta.
Nosotros, los insensibles, aunque sepamos que una tirada de dados nunca abolirá el azar.











Genial, oh Princesa, me postro ante vos una vez más y como a Salomé os ofrezco mi indigna cabeza.
Quedad con Dios, oh mi Dama, son malos tiempos para la lÃrica.
yambra 9 de Junio de 2005 a las 10:38 amPara la lÃrica no sé si correrán buenos o malos tiempos. Pero seguro que para los poetas malditos sÃ.
Debe ser dificil tratar de comer haciendo poesÃa.
Un Fosforo 9 de Junio de 2005 a las 11:43 amOh, soledad,
oh, calcetÃn,
ay, adentros rotos,
picor profundo,
picor de escroto;
¿eres tú, dádiva mÃa?
Tú, la que se equivoca de ruta,
la que se rÃe de la empatÃa,
¡Vete al infierno vieja puta!
Y, mientras,
todo fluye, nada permanece.
Oh soledad,
oh, calcetÃn,
ay, peinado sin rulos,
hoy es junio,
hoy es un grano en el culo.
(espero haber estado a la altura)
Wolffo 9 de Junio de 2005 a las 12:03 pmcon su diccionario de sinónimos?? jajajajjaaaaa Mola
xxxxxxxxxxxxx
Big 9 de Junio de 2005 a las 1:12 pmYo de malditos sólo entiendo eso de marditoh roedoreh.
Pickles, la bruja rural 9 de Junio de 2005 a las 2:24 pmyambra, caballero, es que yo tengo la suerte de poder leer a quien sà sabe escribir


(K)
Un Fósforo, seguramente es difÃcil haciéndola buena, pero con alguna que pulula lo que es es imposible
Wolffo, no sé, no sé, me parece que falta ahà algún adjetivo
Oh, infinita soledad
oh, inesperado calcetÃn
ay, adentros desgarrados (es que roto por las buenas…)
profunda comezón
del escroto escozor…
Big, es una herramienta fundamental
Pickles, me da a mà que algunos poetas también
PrincesadelGuisante 9 de Junio de 2005 a las 4:33 pm¡No os metáis con los roedoreh también son de Dios!
Ararat 9 de Junio de 2005 a las 7:56 pmBesos (o)
¿Conoces alguien asÃ? Si escribes en abstracto eres muy ingeniosa. Si lo haces en concreto eres más mala que “arrancá…”
Roberto Zucco 9 de Junio de 2005 a las 9:33 pmArarat, vale, si yo los dejo en paz, con que no se acerquen a mÃ…:F (K)
Roberto Zucco, ejem, no, no conozco a nadie asÃ, sólo frutos de mentes asÃ, el envoltorio me lo imagino. Pero porque tiro a perversa.
PrincesadelGuisante 9 de Junio de 2005 a las 11:36 pmLo de más mala que arrancá no lo habÃa oÃdo nunca, supongo que muy bueno no es
Oye, princesa, esto está muy bien escrito.
Nicolás 10 de Junio de 2005 a las 10:49 amMe pregunto cuánto hay aquà de insipiración directa en algún ejemplo particular y de fantasÃa creativa… en cualquiera de los dos casos, “lo has bordado”. Excelente.
Nicolás, verás, uno de mis pasatiempos favoritos es, cuando estoy sola por ejemplo en una cafeterÃa, dotar a las personas de un pasado, o ponerlas en una situación mientras esperan. Y cuando leo algo, imaginar quien lo ha escrito. Pero en ambos casos soy consciente de que me entretiene más lo que pienso que la realidad desnuda
PrincesadelGuisante 10 de Junio de 2005 a las 12:07 pm:L
jio 10 de Junio de 2005 a las 12:12 pmPues es verdad, Princesa. Esas “poses” existenciales se dan más a menudo de lo que quisiéramos.
dockof 11 de Junio de 2005 a las 9:31 amPero P. Verlaine, A. Rimbaud … y C. Baudelaire, la verdad es que me gustan un montón. No lo puedo evitar. Gracias por recordármelos, aunque estén un poco malditos.
Un besazo from the curro, Guis.
Jio
(K)
dockof, es que en ellos era algo más que una pose, a mà los poetas malditos sà me gustan
(K)
PrincesadelGuisante 13 de Junio de 2005 a las 8:24 am