Grrrrrrrrrrrrrrr
Dos noches llevo llegando a casa sin poder echar un vistazo a la mitad de los blogs que me gusta leer porque muchos tuvimos la, ahora parece mala, idea de mudarnos a bitacoras.com a principio de año.
Con una frecuencia desesperante cada vez que intento acceder a mi bitácora o a alguna de las alojadas en este portal me encuentro con este detalle de encantadora ingenuidad:

Digo encantadora ingenuidad porque sólo bitacoras.com no esperará el error, a mà lo que me asombra es el dÃa en el que todas las veces que intento entrar, o escribir, o editar, o subir una imagen, o poner un comentario, me lo permite, porque se cae más que Bambi el pobre portal. El último corte ha durado aproximadamente 13 horas (cuando estaba escribiendo esto, pero entre ponte bien y estate quieta, se ha vuelto a caer y puedo publicar este desahogo como hora y media después de haberlo escrito)

Y sometida a esto, yo dejo de ser la PrincesadelGuisante y me convierto más bien en

Lo peor de todo es que me va a tocar mirar lo del WordPress y abusar de algún amigo a ver si logro reunir en un sitio que no se desconecte las ventajas de éste (que las tiene, por cabreada que yo esté hoy). Me preocupa un poco también lo de cambiar tres veces de sitio en un año, porque en lugar de la princesa del guisante pasaré a ser «el culo de mal asiento», pero esta vez ya sabéis quien tendrá la culpa.
Y aprovecho para indicar que ésta no es la página del culebrón de la uno que debe de tener un éxito de audiencia impresionante, pero lo normal es que la página del puñetero frijolito no se llame princesadelguisante, ni soy una amante de las hadas aunque una vez pusiera una ilustración con una, por favor, que me están inundando. Mardito buscador… Que como sigamos asà voy a poner el aviso que tienen en esta bitácora antes de los comentarios y que encontré el otro dÃa buscando fotos de la tormenta.
No os preguntéis dónde está el enanito gruñón: me lo he tragado yo hoy.









