Cuando estudiaba (con clases organizadas, exámenes y esas cosas) pensaba que la sensación de «comienzo» que traía septiembre iba a desaparecer con los años, pero no ha sido así. Septiembre sigue siendo un mes de inmersión en viejas rutinas y aquí, además, trae mal tiempo, algún día sombrío como el de ayer que, para que no le faltase ningún detalle, era el lunes de la semana que vuelve a tener tardes, después de Ferias.
Pero, a veces, para que el día deje de ser sombrío, basta con coger el teléfono, marcar el número adecuado, y dejarse envolver por la voz y las risas que nos responden.