ars insultandi
Hay insultos que no llegaré a entender nunca. Uno de ellos es «hijo de puta», con lo fácil que es meterse con un sujeto sin aludir a su árbol genealógico (en algunos, viendo el resultado, maceta de plástico). Claro que si quien lo dice es, por ejemplo, alguien con toda la pinta de ser un viejo verde con su vida reducida a ser un pajillero del messenger, puede tener cierta lógica que con el anquilosamiento mental debido a la edad y a la falta de ejercicio (mental, porque de bíceps se entiende que irá sobrado, aunque seguramente descompensado, hay muy pocos ambidextros) tenga un concepto de la honra en plan siglo de oro mal digerido (o sin digerir, que de oro sólo conocerá sus muelas en el mejor de los casos), y el vocabulario limitado a cuatro consignitas y dos insultos (el otro es facha) que esparcen al viento con esas actitudes de Papa laico que a mí me resultan tan graciosas por lo ridículas.
Porque en el fondo un insulto dice mucho de quien lo emplea, creo yo. Si alguien llama a otras personas cum animo iniuriandi algo como «chupapollas», verbi gratia, será porque considera que serlo es malo, o que el asunto es desagradable en sí, y caben dos opciones: que él se haya visto obligado a hacerlo contra su voluntad, o que no haya voluntad que quiera hacérselo, con lo que tiene que costar hacerse contorsionista. En cualquier caso denota una paupérrima experiencia en ese aspecto del sexo, y por extensión me atrevería a decir que en todos. El miedo a lo desconocido, que se suele decir. Pero claro, igual es cruel sacarles del error y decirles que no es malo, y que si sistemáticamente se le niegan a ello no es porque el hecho en sí sea desagradable, sino porque el desagradable será él, con un 99,99% de posibilidades, como lo de las pruebas del ADN. Claro, cualquiera les dice que lo de «no quiero estropear nuestra amistad» es también una excusa. En cualquier caso, yo siempre he pensado que lo verdaderamente grave es ser «soplapollas», cualidad común a los sujetos en los que estoy pensando (pero ya dejo de hacerlo, que con cinco minutos tienen de sobra). Porque en caso de soplar algo, mejor harían agenciándose un instrumento. Vale, sagaces no son, así que tendré que aclarar que de viento, que los veo buscando un piano o una guitarra mientras hinchan los carrillitos, que seguro que los tienen fofos al modo de Chiqui Benegas. No es que el viento vaya a devolverles el oxígeno que en algún momento les ha faltado y que ha causado los irreparables estragos, pero al menos podrán tener así una especie de suerte intrínseca a su naturaleza.










Pues algún personaje de estos a los que haces referencia la ha tomado con el amigo Wolffo.
Bueno, todo el mundo puede demostrar lo ridículo que es.
Un Fosforo 28 de Octubre de 2005 a las 5:13 pmYo no entiendo el insulto “soplapollas” y eso que soy de esos pocos ambidiestros…
¿soplar pollas es placentero? que la soplen no lo es, a no ser que un enjambre de avispas africanas te piquen en tan querida zona.
Una cosa es cierta si veo a Pepiño y tengo que decir la primera palabra que me viene a la mente es esa, SOPLAPOLLAS
Bienvenida y muchos besosss
(o)(o)(o)(o)(o)(o)(o)
Ararat 28 de Octubre de 2005 a las 5:15 pmUn Fosforo, sí, lo he visto, y me ha llamado la atención lo escasito del repertorio. Y escasito es lo mejor que puedo decir :S
Ararat, pues yo no creo que sea placentero, lo sabríamos sin necesidad de probarlo, no creo que exista una conspiración de los trompetistas y flautistas mundiales para ocultar los ratos de placer que les proporciona el hecho físico de soplar; y los cristaleros tampoco parecen especialmente felices, Bohemia tendría que ser el paraíso. O sea, si no es placentero para el que sopla ni para el soplado, es un esfuerzo inútil. Pues eso son. Inútiles esforzándose. (})
PrincesadelGuisante 28 de Octubre de 2005 a las 5:44 pmExcelente explicación, veo que has vuelto con fuerzas
Ararat 28 de Octubre de 2005 a las 6:57 pmBesoss
Supongo que sabrás que lo primero que se aprende cuando te vas al extranjero son los insultos y las palabrotas. ¿Por qué será? yo de lo primerito que aprendí cuando llegué aquí fue: “gilipollas”, “coño” y “atomarporculo” (que soy muy fina, ejem).:$ La verdad es que dicho todo esto por una niña de 12 años no queda nada bien. :F
Me alegro de tu re-aparición, a ver si coincidimos un día de estos
Binche 28 de Octubre de 2005 a las 7:12 pmBesos y buen fin de semana!(K)(K):L(6)
La mejor respuesta para un insulto, es ignorar, y funciona oye, de normal se mosquean más y sacan lo mejorcito de ellos en el arte de los insultos zafios, yo no creo que haya insultos inteligentes la verdad. Más de uno no saben el significado de los insultos y eso que suelen usarlos mucho jeje.
Al fin y al cabo, soplapollas es un imbécil y/o persona despreciable, ¿sabrán los que usan esta palabra que no tiene nada que ver con el sexo?
Álex 28 de Octubre de 2005 a las 7:30 pmEl castellano se ha convertido en una de las lenguas mas prolíficas a la hora de llamar una sola cosa con veinte nombres distintos gracias a la jerga, y para ejemplo los nombres que tienen ambos órganos sexuales, y como no, el insulto.
Un tal Javi 28 de Octubre de 2005 a las 11:06 pmCabrón (cornudo)es una palabra, como hijo de puta, que quieren dañar al insultado de forma indirecta, y el cabrón (gente malintencionada y dañina) es un insulto directo como gilipollas, que realmente no tienen otro significado que ese, el insulto.
Capullo y payaso se emplean como insulto, así como petarda y foca o vacaburra, así que mejor no darle vueltas al significado de los insultos.
Binche, jajajaaaaaaaaaa, no, no quedan bien en una niña de 12 años ni en una más mayor tampoco, pero a veces los tacos son tan terapéuticos… :F
Feliz fin de semana (K):L
Álex, puede que ignorarlos sea lo mejor, no lo sé, aunque hay cerebros de gelatina que son inagotables, como si les hubiesen puesto pilas alcalinas.
A mí los insultos de una palabra no me gustan, me parecen una vaguería. Prefiero cosas más elaboradas, como lo de «termine la fábula, señora, termine la fábula» que le dijo Benavente a la Pardo Bazán (creo, si no era ella que alguien me corrija, que ahora voy de prisa y lo digo de memoria).
Javi, pero yo prefiero, ya que se va a insultar, que el insulto no sea facilón y como de niño de guardería repasando el repertorio de vocabulario recién adquirido. A fin de cuentas, palabras malsonantes conocemos todos, y habiendo tantas formas de insultar ¿por qué ir a lo que no requiere ningún esfuerzo?
PrincesadelGuisante 29 de Octubre de 2005 a las 1:24 pmJa ja… Cada día le mando un insulto cachondo a mi hijo en msm. Me dijo que pronto se me terminarían. llevo un año y aún no me he repetido… Creo que tengo para dos o tres años más. La de palabrejas que tiene el castellano.
pau 29 de Octubre de 2005 a las 6:03 pmquizá porque el insulto sale sin pensar según la situación que lo provoca, si por ejemplo alguien te hace la putada al adelantarte con el coche dices….será cabrón ¡¡ , no te parar a buscar en el repertorio, otra cosa es cuando estás pensando en alguien y tienes tiempo para elegir el insulto hasta con una rima.;)
Un tal Javi 29 de Octubre de 2005 a las 8:56 pmTenia que estar prohibido insultar si no se hace con ingenio, por ejemplo el gran Quevedo con su popular frase llamo coja a la reina si que ella lo notase.
Víctor 29 de Octubre de 2005 a las 9:11 pm“Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad es-coja”.
O un insulto muy gordo para una mujer es llamarla: Servilleta limpia
Ser vil,letal,impía
En fin, que con ingenio puede ser un arte el insulto.
Saludos vecina.
Qué potito post, MariGuiss, y qué razón tienes.
Yo estoy en esto en lo previsible: en general, no me gustan los insultos, pero creo que cuando hay ingenio, podría hablarse de “ars”.
Los que me gustan son esos que te dejan sin capacidad de reacción, en plan, “¡mierda…! y a eso, ¿qué se contesta?”.
Guisantilla, un beso mu gollldo, miamol.
Wolffo 30 de Octubre de 2005 a las 6:37 amchapeau!
jio 30 de Octubre de 2005 a las 12:37 pmte leo el “memefollo” por abajo…
un :L
Me ha gustado como lo cuentas…
Bohemia 30 de Octubre de 2005 a las 1:53 pmjajaja, no conocía tu blog, pero la verdad es que con este de los insultos has sido capaz de arrancarme la risa en varios momentos. Y coincido contigo en que el insulto dice mucho de quien lo expresa…
Panurgo 30 de Octubre de 2005 a las 4:34 pmSegún la teoría psicoanalítica freudiana, cuando uno suelta un taco en realidad lo que hace es liberarse momentáneamente de las restricciones de cualquier tipo que le atan (todas esas chorradas del superego y demás) y permitirse un momento de desahogo. Además, en el caso del insulto, uno exorciza sus peores temores, se permite que el inconsciente salga a la luz: no se califica al insultado, sino que se le desea lo peor que uno puede imaginar en uno mismo: que su madre sea una puta, que uno se vuelva maricón, que su mujer le engañe, que le den por el culo, le hagan mamar pollas (lo de soplapollas es una manera eufemística y medio-cursi de decirlo) o le jodan sin desearlo incluso interjecciones como coño pueden revelar un inconsciente temor a la castración
Todo ello, como digo, según el psicoanálisis freudiando y su particular visión falocéntrica de la mente y la cultura humana.
Pero sí es cierto que esa clase de insultos, que no califican (y que quizás sí revelan, como tú también escribes en tu post, los peores temores de quien los profiere) son menos efectivos que los insultos que motejan con precisión y con certeza a quien los recibe: cuanto más concretos y fidedignos a la realidad, más eficaces en el escarnio. Y al español no le faltan recursos para adjetivar con acierto. Uno piensa en Carod i Rovira, por ejemplo, y la primera palabra que le viene a uno a la mente es: memo. Pero, en cuanto uno se pone a pensar en términos de igual o parecido significado, uno se da cuenta de la pobreza intelectual y del flaco favor que le hacen a la lengua quienes se cagan en sus muelas o le ponen a mirar a Almería sin antes ahondar en el rico acervo terminológico que puede asociarse a su persona: tonto, bobo, estúpido, necio, sandio, mentecato, lelo, majadero, mastuerzo
Sí, se ha perdido mucho ars insultandi en España. Todo lo bueno termina perdiéndose, todo
Nicolás 30 de Octubre de 2005 a las 10:46 pmPau, si algo hay inagotable, pienso yo, son los términos que usamos para insultar… espero que sea sólo para que enriquezca su vocabulario
Javi, sí, la verdad, en el coche no se suele ser muy ocurrente, puede más la ira…
Víctor, al menos si es con ingenio sirve para que los demás pasemos un rato divertido
Wolffo, no sé, no te imagino a ti en plan de no saber qué decir. Yo reconozco que a veces he pasado de responder a alguno, pero porque cuando tengo enfrente a alguien manifiestamente inferior me termina dando apuro ensañarme.
Otro beso para ti (})
Jio, ayssssssss, el memefollo, qué apuro
:L
Bohemia, pues gracias
Y bienvenida.
Panurgo, me alegra haberte divertido un poco
Bienvenido.
Nicolás, no discutiré yo lo de Freud, que a fin de cuentas es fácil acertar que cuando yo hablo estoy pensando en lo único 9 de cada 10 veces, diga tacos o no los diga

PrincesadelGuisante 31 de Octubre de 2005 a las 12:50 amA mí en caso de insultar por lo rápido me gustan los descriptivos, y como lo que mayormente me molesta son los cretinos, pues cretino viene a ser lo que más digo, junto con mentecato, que además me encanta la palabra y su regusto. Sin perjuicio de los que tú citas y de otros como atontado, torpe, zote, cerril, negado, tarugo, inepto, tardo… No obstante, sigo diciendo que me encantan los de al menos un párrafo
:))Magnífico Post…Pero hay alguno que ni para insultarle vale
mOe:) 31 de Octubre de 2005 a las 11:45 ampero los insultos no molestan en sí, lo que molesta es la actitud agresiva de quien los dice… o sea, es que hay cosas que no pueden ofender, que te digan “hijo/a de puta” no significa nada, puesto que en realidad sabes que tu madre no lo es. Y si lo fuera, pues tampoco. Lo mismo que soplapollas o soplagaitas. Aunque entiendo bien soplapollas, es un buen insulto por lo que significa de inútil, sin embargo soplagaitas… ah, no, que para eso está Hevia y su gaita eléctrica, a partir de ahí si que es inútil soplarlas. Pero gilipollas que significa exáctamente?, q es ser gili?, porque en principio mi primer conocimiento sobre “gil” me remite al Tío Gilito, y no veas la pasta que tiene.
Sobre soplar inútilmente me pido soplaflautadulce!!
Me ha gustado el análisis freudiano de Nicolas sobre el insulto, pero me ha sorprendido al darme cuenta de que eran tan falocéntricos, por eso, cuáles deberían emplear las mujeres para insultar?, eh?, que duda más gorda… Hum, “gordo”, “gorda”, siiii, eso debe ser, siguiendo a Bridget Jones y a Cosmopolitan lo peor para una mujer!
Joder!, digo, punto.
mini 31 de Octubre de 2005 a las 2:09 pmA mi me dejaron callado una vez que estaba intentando abri una botella de esas de un refresco rosa fuerte, que tenía que estar buenísimo, y al ver que no podía mi insultadora me arrebató la botella y me dijo:- Quita de ahí, que no vales ni para tomar por culo. Un poco ordinaria, sí, pero ¿que se le puede decir? Si, Wolffo me leía cuentos, pero se empañaba en quitarles magia y añadirles azúcar, metiendo personajes como Caponata e INduráin y también Arguiñano, y aquello me confundía…y, sí te pareces un poco a Delibes. Al Delibes de Diario de un cazador, no al de la hoja roja, ¿por qué te enfadaste con el?
Buch 31 de Octubre de 2005 a las 3:45 pmmOe: ), es verdad, para todo en esta vida hay que valer, y alguno ni para respirar lo justo como para mantener su cerebro activo
Bienvenido.
mini, lo de gordo/a dentro de poco ya no sólo será insulto, sino causa de discriminación como lo es ahora el tabaco. De todas formas ya decimos “caer gordo”
Por cierto, que Bridget Jones me parece lo peor, qué sufrimiento de libro (de peli no sé, porque escarmenté con el libro y pasé de ver a la chica esta con cara de pastel haciendo de gorda vergonzante)
Buch, ni idea de que existiesen refrescos rosa fuerte, lo más rosa que he ingerido han sido panteras rosas, pero no muchas, que cuando yo era pequeña mi madre estaba más por los almuerzos sanos que por la bollería industrial esa. Ejem, sí resulta un poco ordinario :$
PrincesadelGuisante 31 de Octubre de 2005 a las 4:52 pmjajajajaaaaaaaaaaaaaaaaaa, te imagino todo confundido asomando los ojitos por el embozo, mirando como Wolffo mete a Arguiñano en el asunto, entiendo que tiene que ser desconcertante como personaje de cuento, jajajajaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Con Delibes me ocurrió una cosa, que me obligaron a leer “cinco horas con Mario” en 5º de EGB, por aquello de que el hombre es paisano, y otra convecina, Lola Herrera, estaba representando la función… y esa sensación de no avanzar página, porque siempre que abría el libro me encontraba a Menchu diciendo “qué menos que un seiscientos, Mario, que hoy lo tiene todo el mundo” o algo por el estilo, hizo que en lugar de horas me pareciesen lustros. Y durante muuuuuuuuuchos años he evitado leer cosas suyas, en la medida en que eso es posible en Valladolid sin ser analfabeto, que es poca. Pero llegó el hereje, que empecé sin ganas y terminé esa misma noche, y ahora cuando alguien viene por aquí lo primero que le pregunto es si lo ha leído para llevarle por los rincones que describe, o lo que queda de ellos
Mientes, Buch, y te voy a decir algo grave:
no vales ni para tomar por culo
(sin palabras le he dejao)
Wolffo 31 de Octubre de 2005 a las 6:23 pmMe habéis hecho recordar una anécdota que me contó un amigo, y que me pareció buenísima. En un juicio por faltas o algo así, dos ex-novios enfrentados, ella dice que cuando conoció al ex-novio era virgen, y el tío dice: “Tu no eras virgen ni por el culo, so puta”. ¡¡No me digas que no es magistral!!
PerdidaenMadrid 31 de Octubre de 2005 a las 11:59 pmYo algunos insultos los reservo para la gente que realmente los merece, que si no se gastan.
(K)(K)
Jajajajajaja, es uno de los textos más fritos que hay leido en un blog…

david 1 de Noviembre de 2005 a las 5:10 pmPues a mi me encanta “petarda” y para hombres “cretino, canalla, mamón”… pero como soy muy fisna pues los digo poco.
mons 2 de Noviembre de 2005 a las 9:05 amPor cierto, que bien me va el “blutuz” jejejejeje :L(K)
a mi me gustan los “insultos” de toda la vida: tonto, bobo, pécora, vibora, inútil… en fin que no parecen ni insultos ya lo sé, pero son los que a mi me parecen más apropiados
Bruja del Norte 2 de Noviembre de 2005 a las 10:37 amwolffo, a él y a mí
Es verdad que el abuso de una palabra desgasta la posible ofensa que lleve, es mejor reservar (K)
PerdidaenMadrid, jajajaaaaaaaaaaa, los juicios de faltas son un pozo sin fondo de insultos más o menos elaborados, qué penita
david, bienvenido
no tengo ni idea de qué será un texto frito, pero supongo que gracias :))
mons, jajajaaaaaaaaaaaaaa, a mí petarda me gusta pero lo digo en plan cariñoso a veces :$ Y canalla es en plan halago, con lo del puntito.
:L:L
A ver si luego te ayudo a seguir probando el blutuz
Bruja del Norte, estaba yo pensando, también me gusta pachamplas, ahora mismo hay un político que es que le veo salir, empezar a hablar en ralentí, y me digo: ya está el pachamplas :))
PrincesadelGuisante 2 de Noviembre de 2005 a las 11:17 amY papanatas… jajajaj me encanta papanatas!
mons 2 de Noviembre de 2005 a las 2:37 pmjajajjajajjajajjaaja
Esther 2 de Noviembre de 2005 a las 2:55 pmPLAS PLAS PLAS PLAS
:L
Me ha encantado el de perdidaenMadrid, me imagino al tío todo cabreado…..
Buch 2 de Noviembre de 2005 a las 3:07 pmA mi me gusta mucho “bocachancla”. Lo decía constantemente un antiguo compañero y se me pegó.
Un Fosforo 2 de Noviembre de 2005 a las 5:32 pmmons, hummmmmmmm, síp, papanatas también lo pienso y me vienen varios a la mente :)) :L
Esther
:L
Buch, en serio tú crees que estaría cabreado el hombre?

PrincesadelGuisante 3 de Noviembre de 2005 a las 10:07 amUn Fosforo, lo de bocachancla me encanta, que rotundo, me apunto la palabra