Soy una mujer de propósitos firmes, y uno de ellos era no contestar más testigos. Como también soy voluble, ahora me veo contestando uno sobre polvos, que suena a maquillaje, por culpa de Dockof. Pero le perdono. Me siento buena hoy.

1. ¿Cuál ha sido el mejor polvo de tu vida?
No sé, mi vida no ha terminado, así que tendré que decir el último, porque no puedo hacer balance global. Lo describiría, pero él y yo somos discretos para estas cosas, y éste es un blog verde sólo en la estética. Para los malpensados, lo del último es por mi afán de superación, no porque el listón estuviera por los suelos.
2. ¿Cuál es el sitio más original donde has echado un polvo?
Pues no sé, si la pregunta fuese sobre el “raro”, sabría qué decir, por infrecuente; pero original, original, me parece que ninguno. Está todo inventado.
3. ¿Qué es lo que más te gusta en el momento de un polvo?
Él. Y el deseo.
4. ¿Y lo que menos te gusta?
Sobre esto tengo que ser tajante: los calcetines. O sea, uno no puede esperar que yo siga siendo la bomba sexual que soy si se queda delante de mí en calcetines.
5. ¿Qué fantasía sexual te queda por cumplir?
Muchas, yo tengo mucha imaginación. Y mi pareja también, claro.
6. ¿Con qué personaje masculino o femenino de la blogosfera te darías un revolcón sin dudar?
¿Un revolcón? ¿eso no es más bien de mozos y toros en fiestas? aysss.
No es que tenga tendencias ninfómanas, es sólo que me dijeron una vez que elegir era carecer y yo me lo aprendí muy bien porque soy aplicadita para todo. Así que podéis coger la columna de la derecha, eliminar las «blogueras» (soy yo la que imagina, no vosotros, queridos lectores) y luego tomar los que sean mayores de edad, (y dignidad y gobierno), de uno en uno o en grupos. Y los lectores sin blog que se añadan.
El testigo no lo paso, que lo coja el que quiera (sigo sintiéndome buena, como al principio del post, voy camino de santa)
Y sanseacabó, que esto parece un post de CSI, tanto polvo, tanto polvo… si es que se nos va la fuerza por la boca.