Lugares comunes
Hartita estoy de escuchar y leer lo de «los herederos de los que votaron no a la Constitución» para referirse a miembros y militantes del Partido Popular, normalmente en boca de quienes resultarÃan herederos evidentes de tantas cosas, si nos pusiésemos todos a recitar historias… cosa no descartable, si seguimos como vamos.
Estos genios del lugar común olvidan o ignoran el nombre de todos los ponentes de la Constitución, y será que piensan que entonces las fuerzas polÃticas eran PSOE, PP e IU, además de los partidos nacionalistas, cáncer permanente que cuando no permanece estable, progresa con los votos de los «aunque le voté con eso no estoy de acuerdo» (ad lib). Sin embargo, por lo que yo sé (sin alardes, basta con consultarlo si se quiere), los ponentes de la Constitución pertenecÃan a la UCD, el PSOE, el PSUC, AP y CDC; asà que quienes faltan ahà fueron quienes pidieron el no, y no llegaron al millón y medio de votos en el referéndum.
Y suponiendo que a los militantes y votantes del Partido Popular se les niegue el derecho a evolucionar polÃticamente que se le reconoce, por ejemplo, a ilustres resentidos de otro signo, transitando entre las elegÃas a José Antonio y a Franco (para ellos entonces, el Caudillo, con suspiro orgásmico incluido) y el izquierdismo purodetodalavida (ahà están algunas viudas, glorificando al muerto dentro de la más rancia tradición no sé si exclusivamente española: «con lo bueno que era Eduardo…»), habrá que admitir al menos que algunos de ellos no habÃan nacido entonces, otros estaban más pendientes de los tigretones y panteras rosas, y algunos fueron incluso ponentes (tres de ellos). Y finalmente, como algunos no heredan la ideologÃa de sus padres (curiosa forja, la genética, para el pensamiento) puede darse el caso de algún militante que sea hijo de, pongamos, un miembro del PSP, que también existió, aunque no participase en la redacción del texto y aunque con la integración en el PSOE hayamos casi olvidado que el viejo profesor, antes de ser el alcalde bandera, tuvo un partido diferente pero con menos medios. Cosas más raras se han visto.
Por mi parte, de aquella época apenas recuerdo bien el libertad sin ira que tanto aterroriza a la prog(b)re Cayetana cuando hordas de obispos y familias lo cantan desentonando y creyendo que tienen derecho a manifestarse. Hasta ahà podÃamos llegar, con lo que la pob(g)re Cayetana y tantos de su edad y condición han luchado para que estemos donde estamos.









