Existen funciones fisiológicas, completamente naturales, de esas que se supone que nuestro sabio cuerpo realiza cuando lo necesita; pero claro, igual que no todos somos buenos, no todos los cuerpos son sabios ni seguramente lo habrán sido nunca, y aunque yo a veces también caigo en la tentación de lo del «buen salvaje» y los tiempos pasados, cuando lo pienso dos veces llego a la conclusión de que unas gotas de civilización, contención y perfume hacen la vida mucho más agradable para todo el mundo, y supongo que será la contención de generaciones (y no sólo de recios y sobrios castellanos) la que habrá hecho que yo llore tan mal, tanto por el momento como por las consecuencias.
berrinchePor el momento porque cuando una sólo llora por desbordamiento, como es mi caso, una vez que se empieza es difícil parar. Es mucho más sencillo cuando se puede llorar a voluntad. Aunque en realidad sí puedo llorar a voluntad, pero tengo que hacerlo recreando un sentimiento desgarrador y ponerme en situación. Lo fastidiado del asunto es salir luego de la situación, así que no compensa gran cosa, tanto esfuerzo para que luego ni se conmuevan los destinatarios (lo de conmover con lagrimitas o con estupideces es un arte que muchos dominan pero que a mí se me escapa por completo, se me da fatal hacerme la víctima, y ni cuando es de verdad lo parezco, me faltan mechas y faltas) y quedarme hecha polvo no es un buen negocio.
Por las consecuencias, porque hay cuerpos que reaccionan bien y otros mal, y el mío es de los que mal: lloro y mis ojos y mi nariz se pasan el día entero proclamándolo por los rincones, circunstancia que ya preocupaba a la precoz coqueta que fui y que seguramente habrá influido también en lo de tragarme las lágrimas hasta que me duele la cabeza.
Así que aprendí muy pronto que no podía (o no me convenía) llorar por tener que volver al colegio dejando los juguetes casi sin usar, apenas dos días después de la visita de los Reyes Magos, y sigo sin hacerlo; pero me sigue fastidiando mucho (muchísimo) que se terminen las fiestas.