Marcianita
Hace un tiempo me contaron por encima algo sobre un libro titulado «los hombres son de Marte, las mujeres de Venus», en el que por lo visto se abordaban diversas actividades que ellos hacen bien y nosotras mal por regla general, y viceversa. Recuerdo que entre los ejemplos que puso quien me lo contó estaba la orientación (ellos se orientan mejor, parece ser) y también uno sobre que ellos eligen los sitios para sentarse procurando dar la espalda a la pared, por no sé qué reminiscencias de cuando eran cazadores, para dominar con la vista la mayor parte del local; y eso es porque en el fondo siguen saliendo de caza. Desde entonces yo vivÃa en la duda de si soy poco femenina o si es que desciendo de una estirpe de solteras/viudas obligada a cazar por sà misma, viendo que me oriento muy bien (desde luego mejor de lo que parece el estándar femenino) y que, por ejemplo, cuando voy a un restaurante mi sitio preferido es de espaldas a la pared; además suelo conseguirlo porque quienes me acompañan generalmente tienden más a caballeros que a cazadores. Como el libro en cuestión no me resultaba atractivo, no llegué nunca a localizarlo ni, por supuesto, a leerlo. Además tampoco tengo muchas vueltas que darle, por nacimiento yo soy de Marte, y escuchaba encantada la canción de Billy Cafaro en el tocadiscos, restos de juventud de mis padres. Sin embargo, ahora me veo obligada a coger el coche a diario y sólo puedo filosofar sobre por qué, con todo lo que hemos avanzado, no somos capaces de hacer edificios sin columnas. O sea, mucha evolución y sólo cambiamos capitel, fusta y/o basa, incapaces de prescindir del estorbo. Eso hace que los garajes, esos minihuecos afrancesados que sustituyeron a las espaciosas cocheras, sean el único sitio en el mundo donde la marcha atrás es necesaria y recomendable, la realices tú o la realice la máquina.
Teniendo en cuenta que cinco minutos menos de maniobras serÃan cinco minutos más de cama o de cualquier actividad menos estresante que vigilar para no rozar, estoy empezando a pensar que me he vuelto de Venus. O cómoda, que también puede ser.










los de venus, los de marte y los del reino del guisante… todos verdes… ¡qué gran color!
(bueno, los de marte y los de venus no sé si son verdes, aunque yo con marÃa si que l@s veo verdes :P)
ah, también me gusta ponerme de espaldas a la pared para ver quien entra y quien sale. me suele gustar imaginarme cosas en los sitios que cenar.
verde que te quiero verde….
ale princesa marciana, el primero beso de la mñana (K)
jio 17 de Febrero de 2006 a las 10:02 am¿5 minutos? En el garaje de mi casa todas las plazas son bastante pequeñas. Además coincide que el coche de al lado es de una vecina que nació en raticulÃn y tiene la cabeza para unas buenas ganas. Aparaca tan mal la tÃa que nos cuesta un cuarto de hora entrar y salir (y prefiro no contar las maniobras que tenemos que hacer para sacar a la niña del coche…).
Bueno, lo mejor es que luego nos culpa y dice que nosotros aparcamos mal. Y ha puesto ladrillos, un corcho y una madera para separar ambos coches.
Lo de la orientación debe ser cosa buena. Me gustarÃa tenerla y no dar vueltas por todo Madrid para ir a cualquier sitio. :$
Un Fosforo 17 de Febrero de 2006 a las 10:48 amYo soy muy macho, y cada vez que tengo que aparcar en un garage con mi cochazo (”ande o no ande, coche grande”) y tengo una fémina como acompañante (porque, obviamente, conduzco yo, faltarÃa plus) aparco hacia atrás, de un tirón y además de un acelerón con volantazo artÃstico, y a pesar de la inverosÃmil maniobra dejo el coche perfectamente perpendicular al del vecino y a exactamente diez centÃmetros diez de la pared de atrás. Con dos cojones.
Nicolás 17 de Febrero de 2006 a las 10:59 amPara que se entere de quién lleva los pantalones aquÃ.
Algo de eso he oÃdo, soy de los que intentan ponerse espalda a la pared, no siempre lo hago, por cortesÃa siempre dejo elegir sitio a quien me acompañe, también suelo orientarme bien pero hay fallos…
Una vez en Viena, en uno de esos palacios de Sisà habÃa un laberinto de boj, al entrar a mi lado habÃa una italiana rubia, al cuarto de hora la rubia estaba desesperada y yo también, no encontrábamos la salida, me encontré varias veces con ella, al final nos picamos, no podÃa dejar que una italiana me ganase y menos rubia!! después de casi una hora de desesperación abandoné el maldito laberinto sin haber encontrado la salida, justo al salir vi a la rubia con angelical sonrisa mirándome desde lo alto, ¡ella habÃa conseguido llegar a la meta! :@
De lo que estoy seguro es que no sois capaces de leer un mapa!
Besosss(o)(o)
Ararat 17 de Febrero de 2006 a las 11:20 am¡Ay, Princesa! Yo no es que me oriente bien o mal: es que no me oriento nada:((
dockof 17 de Febrero de 2006 a las 12:22 pmTe añadiré que no me gusta sentarme dando la espalda a la pared, y que odio el coche a muerte. Es una obligación, y el anuncio del “¿te gusta conducir” me pone de los nervios nerviosos.
¿Me quieres decir de qué planeta he salido yo, con esta barba y estas no-habilidades? Posiblemente, desde luego, no pertenezca al clan de los cazadores marcianos.
Aunque, siguiendo a Ararat, te garantizo que leo de narices cualquier mapa
Un besazo, magna Guis.
Después de veint…¡dios! treinta años viviendo en Madrid, la gente me pregunta..(No es que me quieran poner a prueba, es sólo si surge) ¿La calle Doctor Esquerdo, por favor? Y yo pienso que no tengo ni idea de donde está, pero es que nunca lo he sabido y nunca lo sabré. Y es una calle muy importante, que ha salido en telediarios y todo. Y para encontrasr la casa de Wolffo me tuvo casi que pintar un plano, y no digamos para salir. Suerte que el café está bueno. ¿Qué hacer si uno es compendio de lo malo de Marte, lo peor de Venus, y lo asqueroso de Júpiter? Ahora, si que te digo una cosita, mi postura preferida en los restaurantes es de cara..al plato. La pared que se ponga donde quiera, pero las albóndigas, a esas ahà las quiero ver delante de mÃ. Albóndigas, albóndigas.¡¡¡Ahà delante que os vais a enterar, diantre!!
Buch 17 de Febrero de 2006 a las 1:18 pmVale, lo confieso, me encanta conducir, me oriento mejor que el sherpa Tenzing, entiendo los mapas incluso girados y aunque no he cazado nunca tengo una punterÃa excelente…no he conseguido hacer un edificio sin columnas, pero nos ponemos con ello ahora mismito
Mientras tanto y ya que los garajes son excesivamente pequeños y generalmente menores que las dimensiones del proyecto…(por qué la gente no reclama más sobre estas cosas y menos sobre otras francamente estúpidas???), por qué no nos planteamos cuantos coches nos sobran…:)?? Lo del Prius es acojonante…
mOe:) 17 de Febrero de 2006 a las 1:23 pmYo más que de espaldas a la pared, procuro sentarme donde no me de corriente, de hecho pruebo varios asientos y me cambio las veces necesarias. De orientación carezco totalmente, lo cual se extiende a todas las áreas de mi vida. Me temo que soy de otra galaxia.
(K)
sirenita-2 17 de Febrero de 2006 a las 1:42 pmPues yo reconozco que no me oriento nada, es que me da pereza hacer el esfuerzo mental de orientarme. Me pierdo mucho, la verdad, pero me parece divertido y un rasgo gracioso de mi personalidad.
Lostie 17 de Febrero de 2006 a las 2:34 pm(K)(K)
Pues yo tiro más bien a marte, me oriento genial y leo los mapas mejor que el copiloto de C. Sainz ;). Ahora, intentar, intento ser terrÃcola que eso sà está jodÃo. Besos de prefallas (¿te vienes? ein? ein? ein?) (K)(m)
mons 17 de Febrero de 2006 a las 2:35 pmJio, eso, qué gran color
Los marcianos de la época de la canción eran verdes, los venusinos no sé. A mà me gusta ponerme de espaldas a la pared, pero no sé porqué, no es que yo vaya de caza ni nada (A)
(K)
Un Fosforo, cinco minutos de más, no cinco en total
En el centro de Valladolid los garajes tienen plazas diminutas y metidas entre columnas, porque lo que más hay son edificios sin garaje, asà que el resto aprovecha el espacio y ale, como sardinas. Y las malditas columnas :F
Lo de no tener orientación en sitios grandes tiene que ser… fastidiado
Nicolás, no sé si serás el hombre ideal, pero desde luego sà el prototipo
Me da una envidia que no veas eso de hacer zas, zas, y meter el coche.
Ararat, bien, podremos cenar tú y yo

Yo sà soy capaz de leer un mapa ¿eh? igual tardo más que tú, pero lo leo
(K)(O)
dockof, tú eres un hombre de Venus??? A mà tampoco me gusta conducir, pero lo que odio verdaderamente es aparcar
Un beso grande.
Buch, jajajaaaaaaaaa, andá, pues esa calle yo sà sé dónde está, casualidades de la vida
¿Albóndigas? ¿en serio pides albóndigas en un restaurante? mira que yo soy poco mirada, pero lo de pedir albóndigas me echa para atrás. Claro que en casa tampoco es que me vuelvan loca… :S
mOe: ), yo también tengo (al menos tenÃa) buena punterÃa, que hace mucho que no disparo nada. Eso, poneos, poneos, que si yo lo agradeceré y no soy la más torpe, imagina los que van a rozón mensual
Bueno, acepto columnas en las cuatro esquinas exteriores, o algo asÃ, tampoco pediré imposibles
sirenita, bueno, es verdad, lo de las corrientes puede influir también, pero yo en eso soy más drástica, pido que me cambien de mesa
(K)
Lostie, jajajaaaaaaaaa, seguro que es un rasgo adorable
(K)(K)
mons, marcianita, de fallas nada, snif, pero iré después, en cuanto pueda. Yo quiero mascletás, buahhhhhhhhhhhhh (me falta un bicho de llorar a mares) :F
PrincesadelGuisante 17 de Febrero de 2006 a las 4:37 pmjejejejejeje yo aparco y salgo de lujo, y columnas tengo eh… pero es que en esto voy a ser poco modesta, yo me defiendo estupendÃsimamente saliendo marcha atrás. Tanto que las amigas que no saben aparcar en el garaje, me llaman para que les saque el coche, como ya conté en el blog :S
Yo soy definitivamente un hÃbrido entre Venus y Marte, y a veces creo que todo depende del pie que haya usado esa mañana en concreto para bajarme de la cama
(K)
Bruja del Norte 17 de Febrero de 2006 a las 8:41 pmPuessssss… la verdad es que no me oriento muy bien, pero creo que se debe más a una falta de atención que a una falta de habilidad, pero me encanta conducir, me gusta sentarme no sólo de espaldas a la pared sino, a ser posible, en los rincones más recónditos, tengo buena visión espacial… creo que tendrá algo que ver con eso de ser ingeniera…
ecagirns 18 de Febrero de 2006 a las 1:06 pmYo soy de Mercurio por pequeño y ardiente,:) y lo que sigue es tal cual : ni un roce en 20 años, paso de remplón quitando la electricidad estática entre espacios que no superan cuatro centÃmetos el ancho de mi coche, mientras el pasajero aprieta los dientes, encoge el culo y se agarra donde puede.:O
Un tal Javi 18 de Febrero de 2006 a las 2:05 pmMe oriento en cualquier sitio con rapidez y los mapas y planos callejeros son como la tabla del dos.
Me gusta controlar el entorno y la espalda a la pared pero tengo por costumbre sentarme el último y dejar que elijan, si solo somos dos tengo mas opciones. Si voy con alguien especial fijo de cara a la pared para evitar distracciones…
Acabo de enterarme que los garajes tienen columnas:P
…..y albóndigas las de mi madre o ninguna.
Respecto a esto, los hombres siguen sin comprender la diferencia entre cazar y casar :S
Sabrina 19 de Febrero de 2006 a las 5:32 amBruja del Norte, yo si puedo me escaqueo, la verdad, las columnas me atacan los nervios. Claro que cuando me veo obligada, pues lo hago, pero sin alegrÃa
(K)
ecagirns, tendrá que ver, seguro
Yo no calculo pesos, edades ni medidas, asà que lo tengo difÃcil.
Javi, jajajaaaaaaaa, qué horror, seguro que si yo fuese contigo estarÃa todo el rato empujando con el pie derecho, buscando el freno
Que conste que envidio la habilidad, pero prefiero que no la exhiban delante de mà si no es absolutamente necesario.
Lo de las comiditas de mamá creo que es algo tÃpicamente masculino, pero a mà también me pasa.
Sabrina, la verdad es que como sólo hay una letra de diferencia, es difÃcil…
PrincesadelGuisante 19 de Febrero de 2006 a las 9:21 pmPor lo visto, mi menda debe tener el lado femenino algo potenciado. Vamos que soy algo venusiano.
pau 20 de Febrero de 2006 a las 12:31 amPero eso de sentarse con la pared en la espalda creo que también es muy “humano”.
A todos nos encanta ver el espectáculo de la gente cuando nos sentamos en una terraza. Yo miro las tÃas buenas, Cheli dice que ella mira los niños y esas cosas, pero cuando pasa un tÃo bueno, pues… como toda hija de vecina, claro.
Ja, lo del coche! Que cuando bebo una copa de más y conduce ella, lo aparca de p.m. Luego dice que no, que no sabe. Y es que es más cómodo hacerse la venusiana y que lo aparque el gilipollas del marciano.
Vamos, que el del libro se lució.