I. La vida no es una tómbola
Había algunas inexactitudes en el motivo de mi silencio momentáneo, y yo sabía quien era el responsable. No es que tuviesen mucha importancia, seguro, pero habría tenido que dejar de lado mi naturaleza puntillosa para consentir que siguieran una andanza que, sin remedio, las llevaría a engordar cada vez más. Y esto, lo de engordar, no podía tolerarlo porque una no vive impunemente en un país, Estado, nación de naciones o lo que sea esto, agotadas las teorías políticas a golpe de cogorza de cava protegido, cuyo gobierno y cargos (altos, medios, bajos y subterráneos) están tan preocupados por la salud de sus sierv ciudadanos como el nuestro. Es verdad que de momento sus acciones van más por lo del tabaco, pero por unidad de espíritu (que haya unidad en algo) yo lo había extendido ya a lo de las líneas y las gorduras, y cada vez que veía a alguien pasado de kilos se me representaba la muerte en forma de colesterol y grasaza colapsando arterias, y sólo lamentaba no ser un despierto guarda cerr civil interpretando (o apreciando a título individual, que dicen ellos), con ese derroche de formación que tienen los patrulleros, cualquier código o ley o reglamento. O sea, que lo de engordar algo no lo quería ni en sentido figurado.
Sé que se dijo por entonces que el viaje lo había ganado en una tómbola, pero la verdad es que las tómbolas a mí siempre me han dado peor resultado que a Marisol, aunque seguramente algo mejor que a Pepa Flores. Aún así, hacía tiempo que no jugaba en ninguna, concretamente desde que el abuelo nos llevaba y nos regalaba las papeletas. Lo mío era más bien las casetas de tiro, porque siempre acertaba a dar en algo, aunque no fuese exactamente donde yo creía estar apuntando, lo cual hacía que mi vida no fuese una tómbola sino una sucesión de blancos derribados sin intención, pero con eficacia.
Por eso, aquella noche en la que el cielo no se veía por la orgía de bombillas de colores chillones que me rodeaba, arropada por el lamentable sonido de los autos de choque llenos de patibularios emparejados y enajenados al ritmo de dale morena o cualquier ordinariez por el estilo, tras haber apuntado cuidadosamente al peluche gigante que pensaba regalar al primero que llegase en la avalancha anunciada de sobrinos segundos, era inevitable que, teniendo en cuenta que tiraba con una escopeta de feria, acertase al tentador viaje exótico para una persona que anunciaba la diana de al lado, y que me entregó el amable norteafricano que regentaba el chiringuito con una sonrisa enorme aunque no sé ahora si maliciosa.
Bueno, pensé, un viaje exótico para una persona no es algo que puedas regalar a un bebé enganchado todavía a la teta de la madre, y si se lo cedes al padre que acaba de descubrir el apasionante mundo de los llantos nocturnos y las cacas a todas horas corres el riesgo de que no vuelva y tus familiares te retiren la palabra por haber provocado una situación semejante, así que la única alternativa era preparar mi equipaje e iniciar la aventura.

En solitario, porque ahí descubrí que los hombres que te aman, incluso los que te desean, son más bien abstractos y, aunque en general están dispuestos a ir al fin del mundo por ti, no ven la utilidad de moverse para menos. Claro, una es sencilla, y nunca les pide lo del fin del mundo.
(continuará)
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Celebro el final de tu silencio o la vuelta de tu aventura…esto de los hombres abstractos no se explica, pero lo del exotismo solitario no deja de tener su punto no?
Bienvolvida
Leía tu post con la avidezzz y la sonrisa de siempre, hasta que he leído lo de la escopeta de feria, ahí se me heló la sonrisa…
Arrrebuscando (lo digo finamente) entre legajos he encontrado una noticia que habla de niña asesina de feriantes que allá por los 70 fue el terror de las casetas de feria de Castilla y parte de Portugal.
Cuentan que la niña, de sonrisa angelical y largas trenzas, escopeta en mano, de esas que apuntas a Cuenca y disparas a Logroño se divertía en las casetas, eso sí, nunca apuntando al objetivo, su objetivo siempre era el feriante.
¿e.. e… eras tú? (o)
mOe: ), bueno, igual no lo entiendes porque tú no eres un hombre abstracto
No sé yo lo de en solitario en general me atrae poco
Ararat, jajajaaaaaa ¿legajos?
si la niña tenía sonrisa angelical no era yo, eso seguro, mi cara ha sido siempre más pícara que buenecita (a)
(K)(O)
“en solitario en general me atrae poco” Princesa pixi dixi
Pues más vale solo que mal acompañaoo.
Viajar solo tiene sus ventajas, te haces mucho más observador, te relacionas con la gente del lugar y no discutes con nadie, eso es muy importante.
El único problema que veo en eso de viajar solo es que en momentos aburridos, como en el avión, no tienes a nadie para hablar, a no ser que te pongas de cháchara con el que tienes a tu lado y eso a mí no me gusta, no me parece justo asediar a alguien que no tiene escapatoria soltándole una charla.
Besoss(o)(o)
La próxima vez que te ganes un viaje a las islas Hawai te propongo que me utilices como humilde acompañante, soy serio, hablo poco, escucho mucho y quizás mi mujer ni se enterara, así que ve apuntándome en la lista de los futuribles.
Besitos
:O No sé qué pensar de este post, me sugiere algo que no me gustaría, así que espero a la continuación para ver si me aclaro.
En cualquier caso me alegro de que sigas escribiendo, yo también he vuelto a coger el teclado.
Besos guapa, espero que todo vaya bien.(K):L
quedo a la espera de la siguiente entrega …
No tardes que me tienes en ascuas….
(K)
¿¿¿¿Donde estaaaaaaaaassss???? Ojj, qué intriga.
¡¡¡Si me lo dices, yo me hubiera ido contigo, me encantan los viajes exóticos de cualquier pelaje, palabra!!! Aunque viajar en solitario debe estar genial, pero yo, con todo lo “valiente” que soy en compañía, en solitario me desinflo y lo más que hago es tirarme en un parque a leer o ir de compras (que tampoco está mal, ahora que lo pienso: lo malo es que la economía se resiente).
(K)(K)
Hola!!! Pues me quedo aquí, esperando la siguiente parte…
Un abrazo,
Ararat, sí, más vale solo que mal acompañado, pero más aún vale bien acompañado
No sé, a mí lo de viajar sola es que no me gusta, tienes que llevar tú tu maleta 
(K)(O)
Jubilado, por mí encantada
Te apunto en la lista desde ya mismo. Un beso.
Binche, nooooooooooo
Iré enseguida a verte. (K):L
Nicolás, Mons, Con Sal en los labios ya llega la siguiente, lo malo es que esto al final va a ser el parto de los montes :$ (K)
Lostie, yo en compañía también me crezco
Pero prefiero viajar con gente, sí, al menos puedes comentar con alguien sin necesidad de coger a un pobre incauto por el camino 
(K)(K)
Ay…!
No me pierdo el siguiente… uff.
Pero, ¿ves? leerte es un placer. No sólo por lo que cuentas, sino por cómo lo cuentas.
Beso, Guiss.
wolffo, en serio, te pago lo que quieras :$
(K)