como Rembrandt
Pensaba haber titulado esto algo asà como «el sobrevalorado hombro», pero he desistido tras considerar que quizá algún lector despistado, intentando asignarme una identidad, terminase por creer que soy aquella concursante del maravilloso (no va de coña, era fascinante) programa «Confianza ciega», cuyo nombre no recuerdo (aunque sà el de la amiga: Nube, y no era india, digo indÃgena americana), pero que solÃa recibir como piropo habitual y calentador que le dijesen que tenÃa unos hombros preciosos. No soy ella, y aunque tenga unos hombros bastante aparentes (y clavÃculas, y esternón, de todo, oiga, de todo) no querÃa referirme a eso, sino a la función de hombro como empapalágrimas (o pañuelo).

Se supone que cuando alguien ofrece «un hombro para (donde) llorar» lo hace con la mejor de las intenciones, pero de modo irreflexivo, porque ¿hay algo más incómodo que un hombro para apoyarse? Bueno, sÃ, tal vez una corva, que además de incómoda necesita un poco de contorsionismo para hacer de soporte. En mi opinión (que no es humilde, sino más bien impaciente y arrojada) lo lógico hubiera sido asignar la función de aguantapenas a la tripa, que por norma general es más mullidita en todo el mundo que el triste hombro (si exceptuamos los años ochenta, claro, con aquellas hombreras imposibles; y si el hombro era de mujer además te podÃas llevar un golpe de un pendiente gigante), y a fin de cuentas ninguna pena merece tantas lágrimas como para desbordar al ombligo que nos acoge; nunca ha habido noticias sobre el desbordamiento de un ombligo, y eso será por algo. Supongo que la función consoladora no se le asignó por lo mal que suena la palabra, tripa, tan de casquerÃa, y barriga o estómago tampoco suenan mucho mejor. Pero puestos a desviarnos unos centÃmetros para el desahogo, podrÃamos considerar «el regazo» como un sitio apropiado, sin contar con que al regazo parece que tiene por fuerza que seguirle «acogedor». Asà que no te ofreceré nunca mi hombro duro y relleno de hueso, sino mi regazo, para esos estados de atonÃa y cosas peores. Si no podemos sortear el hecho de que mi regazo sea un sitio lúdico y jaranero (además de acogedor, no lo olvidemos), pensemos que no hay mejor forma de terminar con una pena; o sÃ, pero no todo el mundo tiene sitio reservado dentro. Sólo tú.










Mmm… me encanta este post que tiene un encanto, digamos, marsupial. No obstante, te diré que no desdeño yo lo de apoyar el lateral de la frente (no sé cómo se llama, pero Buch seguro que sÃ: la parte con la que se remata de cabeza) en el hombro, de forma que mi boca queda a la altura del vértice del seno femenino, bueno, cerquita.
Wolffo 6 de Junio de 2006 a las 7:57 amLo que sà me gusta es apoyar el occipucio en los muslos acogedores de mujer sentada, tú por ejemplo, mientras con mano distraÃda se me desordena la corta y canosa cabellera y el regazo queda a giro de cuello.
Pero bueno, todo esto valdrÃa en el caso de que… Nada, Guiss, que no caiga en saco roto. Millones de besos, algunos de ellos malintencionados.
Guardo tu invitación para una necesidad. En cuyo caso no me importará que sea hombro, tripa o regazo. Me bastará con que sea amigable…
SantiNoBrain 6 de Junio de 2006 a las 10:05 amAfortunado él, o ella.
Arcadi, agredido.
Nicolás 6 de Junio de 2006 a las 10:07 amLadran, luego cabalgamos.(apócrifo de el “Quijote”)
ainssss … Me ha encantado este post, y me he reido con las hombreras y el pendiente gigante jajajjajajaaa
mons 6 de Junio de 2006 a las 10:08 amBueno, para apoyarse no valen, pero en la distancia, soy todo orejas…;)
Besos de pez para que repartas! :L
Lo más agradable es cuando alguien pone el cráneo en el hombro regazo o donde sea y en un momento determinado confunde el cuerpo con una almohada e intenta acomodarse clavando el hueso ese que yo llamo colodrillo (no sé si se llama asÃ), justo debajo del occipital.
Es una molestia que más que dolorosa es rabiosa.
¿Te has fijado que las cabezas pesan más a unos que a otros?(o)
Besoss
Ararat 6 de Junio de 2006 a las 10:45 amDonde va a parar, donde esté un buen regazo quita allá esos hombros…Bendito navÃo que tiene tan buena recalada
mOe:) 6 de Junio de 2006 a las 2:09 pmSi, el regazo (bonita palabra) es mucho más acogedor que un hombro huesudo. Pero el mÃo solo se lo ofrezco a personas de mucha confianza, los demás se tienen que apañar con el hombro, lo siento!:P
Oye, ahora cuando veo series o fotos de los 80 con esos pelos horribles y ese peazo de hombreras tipo jugador de rugby, me enta un ataque de risa! ¡Cómo podÃamos llevar eso, por favorrrr! :S
Besos(K):L
Binche 6 de Junio de 2006 a las 3:56 pmBinche eso mismo me pasa a mà con las gorgueras, cada vez que veo una imagen del Greco o de Cervantes me digo lo mismito ¡ahhh las modas!(o)
Ararat 6 de Junio de 2006 a las 4:24 pm¡Como me gusta este post!Lo has escrito con ese discreto encanto tuyo. Además, seguramente tu regazo lo necesitará algun cliente de tu despacho que tenga algún disgusto económico, o que se yo.
El caso es que yo creo que “regazo” es demasiado maternal. Debemos preguntarnos ¿Qué andamos buscando? ¿Consuelo consuelo o acercamiento a secas? Que difÃcil es que la gente conozca las buenas intenciones de uno y se las crea. En realidad, si lo piensas, todos los hombros son huesudos.
Buch 7 de Junio de 2006 a las 3:26 pmOps no se como se llama el hueso ese que dice Wolffo..er..¿Tiziano?
opa! yo es que veo al koala de tu foto y ya no sé si echarme a reir o llorar, aunque en los regazos me gusta hacer más cosas sicalÃpticas con otras babas que no sean relacionadas con los lloros. (A)
la princesa con hombreras…, tenÃas que estar tremenda…
:L:L:L
jio 7 de Junio de 2006 a las 6:19 pmPrincesa, no vayas ofreciendo tu regazo por ahÃ, a ver si te van a aplastar!! El hombro es incómodo, sÃ, pero alguna vez reconozco que he llorado allà mismo pero como soy bajita suele ser a la altura del ombligo
JotÃa, o sea, no era Carolina? O algo asÃ? jeje
Besos xxxxxxxxxxx
Big 7 de Junio de 2006 a las 7:20 pmande tasmetÃo?
Wolffo 8 de Junio de 2006 a las 2:11 pm“Confianza ciega” ainsssss jaaaaaaaajajajjajaa eran Carol y Nube Jotia!
mons 8 de Junio de 2006 a las 2:43 pmWolffo, a mà lo que me encanta son los besos malintencionados
O sea, que apoyas el tiziano, que es como dice Buch que se llama el hueso
SantiNoBrain, bueno, concedo que el hombro puede ser amigable pero nunca cómodo, el pobre…
Nicolás, en estas cosas yo soy muy tradicional: siempre es él.
Lo que está ocurriendo es una vergüenza, tanto por lo que pasa como por los sonrojantes silencios de quienes deberÃan defender el derecho de una persona como Espada a decir lo que quiera sin tener que temer por su integridad fÃsica. En Cataluña ya andan como en Vascongadas: no pasa nada, la mayorÃa no tenemos nada que temer, son cuatro incontrolados… :S Esos perros no sólo ladran, muerden todo lo que no entienden; y dados los escasos gramos de inteligencia que reúnen entre todos, lo que no entienden es infinito.
mons, justo, Carol, jotÃa, no me acordaba, y mira que hemos hablado de ellas, jajajaaaaaaaa. A ver si abuso en breve de tus orejitas
(K)(M)
Ararat, el otro dÃa precisamente discutÃa yo una cosa: yo afirmo que las cabezas de la gente dormida pesan mucho más que cuando están despiertas, la mÃa la primera, porque cuando me duermo se me pueden dormir incluso las orejas y despierta no me ocurre nunca. Yo dormida confundo todo con almohadas :$
(K)(O)
mOe: ), desde luego yo creo que el regazo en muy superior al hombro
Binche, pues claro, el regazo tiene que ser Ãntimo, no vas a dejar a cualquiera jugueteando por ahÃ
Los ochenta fueron duros, esos cardados, esas hombreras, esa bisuterÃa… :S
(K):L
Buch, gracias
Esa gente no cuenta con regazo, lo más que ofrezco es la cara de cómoentiendoloqueleocurreperolascosassoncomoson 
Hummmmmm, es posible que regazo sea maternal, aunque el mÃo no lo es en absoluto ¿eh?
jio, jajajaaaaaaaaaaaaaaa, vale, lo de la sicalipsis está mucho mejor, sÃ, pero siempre se puede llegar a ella, no importa desde donde se venga.
a fin de cuentas yo tengo unos hombros bastante rectos de por sÃ, sin ortopedias
Con hombreras estaba ancha, más que tremenda
Big, soy buena y ofrezco regazo y no pecho, para que tengan algo mullidito
Era carolina jotÃa, sà ¿qué habrá sido de ella y de Nube?
(K)
Wolffo estoy aquÃ
PrincesadelGuisante 11 de Junio de 2006 a las 12:29 pmPos estarás, pero lo disimulas muy requetebien…
Se te echa de menos, Pri.
Wolffo 12 de Junio de 2006 a las 8:43 amVolvemos a leer el post y nos sigue gustando. Quiero declarar solemnemente.
Buch 15 de Junio de 2006 a las 2:05 pmjoooo, la princesa no está… ¿dónde está la princesa?
Besos niña wapav(K)(m)
mons 22 de Junio de 2006 a las 8:19 am¡Princesa por Dios qué te pasa! :@
España haciéndose pedazos y tú ahÃ, en silencio, no me lo puedo de creeeh
Besoss(o)
Ararat 22 de Junio de 2006 a las 1:09 pmQue recuerdos con lo de Confianza Ciega, las hombreras y los pendientes gigantes! aunque es un post melancólico me has hecho reir. Nunca pude llevar esos pendientes tan fashion tengo una terrible alergia en mis delicadas orejitas a todo lo que no sean metales nobles, soy cara y salgo cara de regalar, que le vamos a hacer
(K)(K)
Makats 22 de Junio de 2006 a las 10:22 pmApoyo a Mons, y solicito su apoyo, a mi vez.
Buch 23 de Junio de 2006 a las 12:20 pmYo debo de ser el lector despistado, y todavÃa no me aclaro si tengo que depositar mi hombro en mi regazo o es el marsupial el que va a prestarme su corva para poder apoyarme en los momentos de debilidad.
unjubilado 24 de Junio de 2006 a las 8:51 pm¿Un besito en la tripa?
Refaño a MOns. Apoyo a Mons
Buch 27 de Junio de 2006 a las 1:56 pmMe doy por refañada y por apoyada y apoyo a mi vez a Buch, echando de menos a lostie que se le daba muy bien refañar y apoyar.
mons 28 de Junio de 2006 a las 8:42 am;)(K)
En las raras ocasiones en las que he llorado delante de un tÃo(que no fuera mi novio en ese momento) me ha pasado lo siguiente:él se sitúa enfrente y yo lloro con la cabeza baja,mirando para abajo.Él intenta que me apoye en su hombro y aunque me encantarÃa no lo hago porque me da cosa mancharle la camisa de maquillaje!!!Cuando lo que me apetecerÃa serÃa que el otro me arropara entre sus brazos por completo.Pero de sólo pensar cómo le puedo dejar la camisa me freno.
Marea 28 de Junio de 2006 a las 3:24 pm