Monstruos cuellicortos
Yo hubiera querido ser la gata sobre el tejado de zinc caliente.

Como la obra la leà mucho después de ver la pelÃcula, está claro que lo que yo hubiera querido es estar tan guapa en camisón (puede que aquello fuera una combinación, pero es que esa prenda me resulta extraña como los delantales) como Liz Taylor, con ese busto rebosante y, sobre todo, con Paul Newman sobre (y todas las demás preposiciones) la cama, aunque fuese con muletas. Ya he dicho que vi la pelÃcula hace mucho, y desde luego las primeras veces no pensé que a ella le servÃa de poco, no tenÃa yo edad de entender al atormentado Williams. Lo que sà entendà perfectÃsimamente es lo insoportables que son las madrazas a quienes sus propios niños no molestan, y tiemblo cada vez que me cruzo con una de esas orgullosas criadoras de monstruos cuellicortos; por otro lado, yo a ellas tampoco las caeré muy bien, porque me resulta imposible tener una palabra amable para sus engendritos, y justamente el otro dÃa tuve un encuentro (des- sólo para mÃ, me temo) con una de ellas.
El asunto es que su marido (sólo su marido) tenÃa que firmar un contrato con otras dos personas en mi despacho, y pese a que él sabÃa hablar y leer, y no tenÃa rota la mano con la que debÃa firmar, la primera adulta que entró fue ella. En su caso invadió. Ya he avisado que era una madraza, asà que lo hizo precedida por la corte que formaban sus dos hijitos (asÃ, a ojo de buen cubero, seis años la niña, dos el niño) que enseguida ocuparon las dos sillas más próximas a la mesa donde debÃa firmarse el asunto, y ninguno de los adultos se atrevió (o quizá ni siquiera llegaron a pensarlo) a pedir a la madre que se los llevase de ahà a un sitio donde no estorbasen; yo hice un tÃmido intento en plan «estarÃamos mejor todos sentados para leerlo con tranquilidad y aclarar cualquier duda» pero fui olÃmpicamente ignorada por la paridora, mientras el resto aseguraba que no era necesario. Y estorbar tenÃan que estorbar los niños, no sólo a mà que a fin de cuentas tenÃa mi silla y lo único que me impedÃan era escuchar mis propios pensamientos con sus grititos y con el soniquete del aserejé que salÃa del juguete del niño (lo prometo, sé que puede parecer increÃble, pero el niño llevaba una especie de cosa en forma de teléfono móvil que al apretarlo sonaba el aserejé pasado por hojalata; heredado, seguramente, porque el niño no habÃa nacido cuando las ketchup triunfaron). Asà que los adultos, como una penitencia, se leyeron sus documentos de pie y los firmaron (hoja por hoja, y alguno con una de esas de nombre y dos apellidos de a cuarto de hora la firma, sin contar la rúbrica) doblando el espinazo, y eso será duro. No tanto como picar piedra, de acuerdo, pero es que eso se podÃa haber evitado si esa especie de cuñada de la gata hubiera optado por quedarse con sus niños en el parque, o en la puerta de la calle que todavÃa hacÃa buen tiempo. Además el garito no tiene otra puerta de salida, asà que el padre no iba a abandonar a la familia ni nada de eso, aunque es probable que la idea pasase por su cabeza cada vez que sonaba el aserejé de marras o los niños decidÃan perseguirse jugando a pillar. Por la mÃa hubiera pasado de haber estado en su lugar.










Tampoco te desmerece estar sobre un guisante.Y lo del camisón… Me lo ahorro, aserejé. Uno es un caballero, o de esta forma se engaña.
El Inspirado 14 de Septiembre de 2006 a las 9:53 pm“orgullosas criadoras de monstruos cuellicortos; por otro lado, yo a ellas tampoco las caeré muy bien”,¿ mejor un (les)? Pero con todo el cariño, eh?
Y yo que te hacÃa en otra profesión… Me ha gustado el texto…
Mejores eran aquellas firmas de abueletes que eran sólo una X, sin guiones, ni pedigrÃ.
Un besoconsal
Inspirado, los que no sois de Valladolid tenéis obligación de utilizar el les en esa frase, nosotros no, nosotros, que escuchamos los “han habido” y millones de cosas más sin apenas náusea ya, usamos el la/las cuando nos lo pide el oÃdo, ya que no lo hace la gramática. Como por la vÃa de la corrección no va a entrar jamás, digamos que es nuestro hecho diferencial porque sÃ; más idiotas los inventan. Y como contrapartida tenemos la mejor prosodia
¿Aragonés?
PrincesadelGuisante 14 de Septiembre de 2006 a las 10:13 pm¿y en cuál me hacÃas? :O Un beso
Los hijos son un regalo de Dios, un regalo insoportable, pero regalo, deberÃas pensar en ello.
FÃjate, y yo que te imaginaba en los corrillos de mamás participando activamente en el monotema infantil…
besosss(o)
Ararat 15 de Septiembre de 2006 a las 8:23 amYo también me acuerdo de esa pelÃcula, de esos niños y de la madre de los cuellicortos cuando veo niños insoportables o maleducados (suele estar relacionado, aunque no siempre) :). Y no consigo entender a esas madres (y padres) que creen que sus hijos tienen que gustar a todo el mundo. Suele coincidir, de todas formas, que los monstruos cuellicortos son hijos de padres cuellicortos que en su dÃa fueron niños cuellicortos. ¿Será una conducta determinada por los genes o será influencia de la educación?
Manderley 15 de Septiembre de 2006 a las 10:40 am(K)(K)
Yo, en tu lugar, le hubiera pedido a la matrona que firmara también, para echarle un buen vistazo al escote. Lástima que seguro que los michelines no dejaban ver más allá del ombligo…
Detrás del reflejo 15 de Septiembre de 2006 a las 10:56 ambueno, tú la gata sobre el tejado de zinc, pues yo en la misma escena habrÃa querido ser paul, con sus muletas y todo como dices…
sÃ, los niños de según que familias… y pensar que uno que yo me sé lucha por ser profe… no sé, no sé…
:L princesa gata.
jio 15 de Septiembre de 2006 a las 11:12 amPa mi que el dÃa que pares te implantan un chip de desconsideración en el lóbulo frontal, o algo…
Veletita 15 de Septiembre de 2006 a las 11:31 amSi son educaditos son hasta monos, pero son los menos…
Besitos
Y yo que cuando L. se despendola me siento fatal :$ ainsss que duro es ser madre
Con lo de Paul Newman totalmente de acuerdo, quien hubiera sido Liz Taylor!
Besos de una madraza, (K)
mons 15 de Septiembre de 2006 a las 2:11 pm¡¡Bien!! YA era hora. Mira que interesante lo que te voy a decir: Resulta que cuando oà por primera vez el tÃtulo de la pelÃcula, mucho antes de verla, pensé que la que estaba caliente era la gata. No el tejado. Me rÃo ahora, porque me imagino que estarÃas ahà toda, de mala leche, mirando duramente a los niños.Y ellos tan inocentes, sin dar muestras de captar tu mirada. Y luego mirarÃas a la cuñada, como pensando “Ahora, ¿Harás algo, no? Y luego a los padres, y al final estarÃas deseando que estuvieran firmando una especie de sentencia o algo asÃ. Brillante tu primera respuesta. Quisiera ofrecerte muchos besos.
Buch 15 de Septiembre de 2006 a las 3:38 pm“. No habÃa cerrado las comillas, creo.
Buch 15 de Septiembre de 2006 a las 5:22 pmArarat, claro que son un regalo, si lo malo no son los niños, todo el delito es de esos padres inhibidos… ¿yo en un corrillo de mamás? como no me presten un bebé o algo…
(K)(O)
Manderley, son como los dueños de mascotas, que tú dices «aborrezco a los gatos» y se empeñan en que el suyo es muy mono, muy listo, y no te tiene que dar asco ni nada
Yo creo firmemente que es un problema de educación :S
(K)(K)
Detrás del reflejo, no merecÃa la pena, si tú hubieras estado en mi lugar tampoco se lo hubieras pedido, en serio. Si yo hubiese sido un poco más asertiva o algo asÃ, hubiera puesto un cartel al lado del de prohibido fumar que dijese «prohibida la entrada a menores de 16 años, incluso acompañados»
jio, es que mira que era guapa la pareja, qué ejemplares…
Pobres profes, con esos niños sin noción de disciplina
(K):L
Veletita, o eso, o que lo del desarreglo hormonal dura, y dura, y dura… Ya ni pido que sean educados, pero al menos que se vea un poco de intención en los padres, es que ni eso.
Un beso.
mons, jajajaaaaaaaaaaa, eso, al menos que se vea que no se le consiente todo
(K)(M)
Buch, me parece fenomenal que cierres las comillas, porque a mà me gusta la gente concienzuda
Salvo que imaginases de verdad una gata envuelta en llamas, eso no es verde, es cruel pero comprensible.
PrincesadelGuisante 15 de Septiembre de 2006 a las 5:48 pmTú cuando oÃste el tÃtulo eras ya mayor o eras un niño? porque si eras un niño, vaya un pensamiento más verde
Yo a la que miraba mal era a la madraza, pero ella no se enteraba, sólo tenÃa ojos para sus niños. Ojos, ni palabras ni gestos, sólo ojos.
Si quieres ofrecerlos, ofrécelos, que yo los acepto encantada
(K)
Oh, los niños… pero sobre todo, ¡mierda, los padres (aunque en mayor medida las madres) de los niños!
Wolffo 15 de Septiembre de 2006 a las 8:01 pmDebo decir que, pese a ser lo que algunos califican de padrazo, tengo a gala el no haber dado la lata jamás con los niños. Lo he tenido fácil, es verdad, porque han heredado de mà una discreción vital que los hace, si ellos quieren, invisibles, y si no quieen, casi también. Detesto con la misma furia que tú a los niños revoltosos y a los padres que no saben darles un guantazo a los niños revoltosos. Quiero decir que estoy en todo lo que dices contigo (hasta en darme un revolcón con Paul Newman, te lo juro) salvo en lo de que me quede el camisón como a Liz. El camisón es una prenda que juzgo incomodÃsima, prefiero, de aquà a Lima, el vulgar esquijama. pero lo que yo querÃa decirte hoy es que tú eres mucho mejor que Liz en sus tiempos mollares. Ayer te vi. SÃ, te vi en mi tele. Vi la personificación que he hecho de ti según te leo. Eres como Emma Thompson en Sentido y Sensibilidad (la de abajo en la foto del enlace, para los curiosos). Yo siempre te he visto asÃ, guiss, con esa belleza que uno no sabe muy bien cómo definir, pero que está cargada, a partes iguales de talento, inteligencia y sentido del humor. Me caes de puta madre, Guisantilla, y disculpa este arrebato de amor y, sobre todo, la vulgaridad verbal de mi cariño.
Un beso y felicidades por este delicioso artÃculo, Guisantèesse.
No, princesa, confieso que se trataba de una gata calentorra, y, no sé realmente cómo de mayor era. No mucho, pero suficiente. Asà que creà que la pelicula era de tono caliente, también claro. Me pasó lo mismo con el “Último Tango en PArÃs”, aunque esta nunca la llegué a ver, parece que habÃa algo conflictivo con unas tostadas. Lo cierto es que, pasando de leyendas, en estos temas todos creemos que la pelÃcula sincera por excelencia es “Caray con el mayordomo…:” Besos, pues.
Buch 18 de Septiembre de 2006 a las 6:30 pmNunca habÃa pasado por aquÃ, me gustan tus textos, y me encanta el nombre de tu blog “la princesa del guisante”, original!
Juana la Loca 19 de Septiembre de 2006 a las 2:02 pmEsto me recuerda un breve diálogo al respecto:
-Que niño más insoportable!!
-Ya le digO
-Yo si fuera mio, lo mataba…
-Yo si fuera suyo, tambien.
No es que no les/las/los molesten, es que se aguantan y disimulan…con eso de que “te cambia la vida”
Besotes
mOe:) 22 de Septiembre de 2006 a las 10:55 amSuscribo lo de Wolffo, la sonrisa de la Thompson, clavaita
Jajaja, lo que me he reÃdo con tu relato. Te imaginaba ahÃ, detrás de tu mesa y soportando estoicamente a los monstruitos cuellicortos! Yo que tú, al lado del cartelito de prohibido fumar colgarÃa un cartelito con la foto y el teléfono de la Supernani, tal vez asà los padres cogen la indirecta y acuden en su ayuda!:P
Besos(K), que nos tienes abandonaÃtos!!:$
Binche 24 de Septiembre de 2006 a las 8:07 pmDesde luego, hay dÃas en que uno se gana la gloria en el trabajo, ¿eh, Princesa?
dockof 30 de Septiembre de 2006 a las 1:57 amPiensa que “las criaturas cuellicortas” han sido puestas en la vida para que nos entrenemos ante las adversidades y hagamos un poco de penitencia ;).
Y un besazo, corazón (K).
Uf, los/as caris… Tiene razón.
Ya hacÃa tiempo que no me pasaba por aquÃ.
Reciba un abrazo rasgado.
MatÃas Bruñulf 3 de Octubre de 2006 a las 8:17 pmBajo mi humilde punto de vista, el tema no está en si deberÃan estar los niños en tal sitio o no, si no en cómo se comportan estos niños. No sabemos el “historial” de cada uno ni el porqué pueden llegar a estar en un sitio donde a lo mejor no les tocarÃa estar, bajo el humilde punto de vista de la persona que los tiene delante. Pero ya que están, que se comportan. Y si no, a la guillotina
Besosssssssssssssssss xxxxxxxxxxxxxxxx
Big 5 de Octubre de 2006 a las 9:29 pmjaaaaaaaaaajajja big, a la guillotina? ajjajajaja, ainsss lo que hemos de zufrà las madres de hoy dÃa
Princesaaaaaaaaaaaaaaa ande andassss??? (K)(m)
mons 6 de Octubre de 2006 a las 4:35 pmEl último que apague la luz …
Detrás del reflejo 10 de Octubre de 2006 a las 2:59 pmPrincesa ¡como pasas!
Buch 11 de Octubre de 2006 a las 6:10 pm¡Mons! ¿Que te cuentas? ¿Me apoyas?
Princesa, te voy a refañar.
mons 13 de Octubre de 2006 a las 8:57 amBuch, te apoyo incondicional, hombre, faltarÃa más, ya lo sabes. (K)
Oyesssss, Princesa, que si hay que venir a suplicarte de rodillas que escribas … pues eso, que vendremos en procesión
Un Besazo, Guis (K)
dockof 13 de Octubre de 2006 a las 10:48 amWolffo, desde luego, mierda los padres, sin ninguna duda. Es como cuando los perros molestan, no es culpa suya, sino del puñetero dueño que no es capaz de controlarlo.
En el capÃtulo de lencerÃa, a mà el camisón no me gusta, pero del esquijama me espanta hasta el nombre; sin el menor género de dudas lo que a mà me va, desde que tengo uso de razón y formas discretas, es el picardÃas
En cuanto al piropo, Wolffo, no tengo palabras, sólo puedo agradecerte la mirada, de verdad. Y si te tuviese más a mano, darte un abrazo ruborizado, claro :$
Buch, bien, hay edades en las que es justificable pensar que todo es verde, a fin de cuentas es pura quÃmica orgánica ¿no? Lo del último tango es verdaderamente lastimoso, porque en realidad cuesta pensar que ese señor mayor sea el mismo que unos años antes era el Stanley Kowalski perfecto…
Besos, entonces
Acepto el refaño totalmente, tienes más razón que un santo.
Juana la Loca, gracias, vuelve cuando quieras
mOe: ), yo creo que no les molestan, en serio, es algo que pasa cuando nacen, que revolucionan las hormonas y esas cosas y ya encuentran encantador todo lo que el retoño hace.
besos
Binche, ejem, estoica del todo no fui, que se me notaba en la cara, estoy segura. En serio, hoy todavÃa sigo preguntándome por qué no se quedó la augusta matrona en la calle o en un parque cercano… :S
Besos (K) Lo del abandono a ver si logro remediarlo en breve :$
dockof, desde luego, ese fue uno de esos dÃas… y si pienso, otros dÃas en los que me gano la gloria es cuando me toca reclamar algo de los teléfonos, ahà sà que voy directamente a ganarme el reconocimiento del martirio

Pero no vengas de rodillas ¿eh?
Un beso (K)
MatÃas Bruñulf, bienvenido de nuevo, entonces… Además, no sé si se me nota mucho, pero me encanta que me den la razón. Casi tanto como tenerla
Recibo el abrazo rasgado, como la cortina de Paul, y le envÃo un beso.
Big, bueno, en realidad el tema en este caso sà es si deberÃan de estar o no, porque nada justificaba su presencia allÃ, ni aunque hubieran estado disecados. En realidad el asunto es que jamás tenÃa que haber visto sus caritas, pobres criaturas. Pero de que estuviesen donde no debÃan la culpa es entera de esa madre adosada a su marido.
Besos
Detrás del reflejo, dejemos encendida una lamparita al menos, que me guÃe
PrincesadelGuisante 15 de Octubre de 2006 a las 4:25 pmPorque a todo esto Kowalsky es ni más ni menos que el famoso…
Buch 16 de Octubre de 2006 a las 3:45 pmDigamos que el sr. Kowalsky ES “un tranvÃa llamado deseo”.
mons 17 de Octubre de 2006 a las 9:12 amNo te parece que deberÃas volver, Guisantilla guapa?
Wolffo 20 de Octubre de 2006 a las 10:20 amEstoy con Wolffo y lo apoyo. Vuelve princesa
mons 20 de Octubre de 2006 a las 3:40 pm