Perlas regionales
Como varios de mis antiguos lectores (y todavÃa amigos) han insistido durante este perÃodo de silencio en lo poco que les gustaba la foto que ilustraba el artÃculo anterior, llevaba yo un tiempo con propósito de enmienda calibrando la posibilidad de escribir algo que dejase atrás (en la página) a la señora a punto de parir. Mes tras mes he ido desechando la tentación de mostrar los despropósitos del calendario aleccionador que este año a punto de morir me ha tocado en suerte, y la tentación de compartir mi desgracia ha sido grande, porque el mes pasado tuve que soportar un sosias de Bisbal oliendo un girasol; hasta un cliente se dio cuenta del parecido y me preguntó asombrado si aquello era un póster del cantante, para mi sonrojo… ¡¡¡a mÃ, que ahora los piropos me los dicen de usted!!! (y que conste que contar esto me ha costado quince dÃas de asimilación del trauma).
Por un momento consideré que tal vez lo que tenÃa que hacer era seguir el gusto estético de la mayorÃa, y poner una foto de la pareja de moda en Expaña ©Yambra, protagonistas de un programa que, para mi asombro y desolación, consigue el minuto de oro semana tras semana desde hace no sé cuanto tiempo, pero representan estos actores una pareja crispada, y de crispación tenemos más de la que yo puedo soportar.
En estas meditaciones, a cuenta del abandonado blog y de la lluvia de caspa que cosecha tanto éxito de audiencia estaba yo, cuando ha venido a rescatarme una polÃtica que me ha trasladado a través de su evocador discurso desde la infancia (aquéllas clases de los primeros cursos de E.G.B. donde nos hacÃan exponer un tema en demasiado tiempo para nuestros inseguros verbos, escasos bagajes intelectuales y frágiles memorias) hasta la primera juventud de los japiauers, desde los entrevistos grupos que mezclaban ideologÃas, religiones y filosofÃas extrañas (a veces también sustancias), hasta esas terapias de grupo de pelÃcula… estadounidense, claro.
Esas miradas arrobadas, esos supiros, esas risas de lectora voraz del superpop, esas manitas de alumna aventajada de taller de teatro, esas cejas dando expresividad a la cara, ese «que es un gobierno del que estoy orgullosa… y también de usted», ese peloteo sutil a «su» consejera, esa humildad al reconocer que no tiene clara su función como portavoz, ese conato de baile de los pajaritos cuando se le agotan los tonos de voz para subrayar lo «abstractos, grandes e intangibles» que son los presupuestos de la Expo, o los objetivos, o las dos cosas, esa petición de levantar el ánimo, ese muchas gracias triple e in crescendo. ChirrÃa un poco el rotundo FIN con que concluye su discurso, yo creo que hubiera sido mucho más apropiado terminar con un «sean felices, señorÃas», pero tampoco se puede pedir la perfección absoluta en la primera vez.
Leo con tristeza que esta modélica intervención supuso el debut y despedida de la señora Teruel como portavoz de educación en las cortes de Aragón. Es cierto que no dice gran cosa, y si lo dice yo no lo entiendo, pero ¿desde cuándo un discurso vacÃo es un obstáculo para mantener un cargo, polÃtico o no? Y puesta a escuchar la nada más absoluta, obviedades o sandeces, prefiero este tono al de José Blanco alias pepiño, por poner un triste ejemplo, de otro sexo para mÃ, de otro género para ellos.
Pero abrigo la esperanza de que su cese no sea para mandarla a su casa, sino para encajarla en un destino de mayor proyección. PropondrÃa incluso para ella el ministerio de Fomento si no fuese porque según una encuesta que escuché la semana pasada casi la mitad de los catalanes, votantes a su vez del PSC, no considera necesario que dimita la actual ministra, y porque aunque lo considerase, sospecho que la dicharachera y previsora Maleni puso superglú en su sillón durante la toma de posesión. La señora Teruel estarÃa divina conversando con RodrÃguez entre suspiros y buen rollito mientras inauguran en diciembre el AVE a Valladolid (por primera vez, ya que habrá que inaugurarlo una segunda vez al menos cuando hagan la obra bien, aunque a mà se me ocurren maneras mejores y más económicas de trasegar riberas… ). Y si no puede ser ministra de Fomento, Asuntos Exteriores estarÃa bien. Además, a Teruel a partir de ahora podremos asociar dos Isabeles famosas.
Lo único de todo esto que me causa tristeza es la cantidad de oradores magnÃficos diseminados por los parlamentos autonómicos que me estaré perdiendo por culpa del centracatalanismo informativo…









