Comme il pleut sur la ville
Iba a hacer un post sobre lo cursi que me parece la lluvia, que una no se decide a escribir porque corre el peligro de que le salgan poemas del tipo
«miau, maullaba el gato
mirando alrededor con paciencia
mientras alguien sin conciencia
le tiraba un zapato»
y no es exagerado, porque algunos he leÃdo que merecÃan pasar rápidamente a formar parte del club de los poetas ajusticiados, y yo les hubiese dado el empujoncito de entrada con gusto; o lo que es peor, o por lo menos igual de malo cuando se carece del don de la poesÃa, alguno dedicado a las ardientes manos que me recorren, o que me van a recorrer, o que ansÃo que me recorran, en plan verso libre y sin rimas, pero con fluidos. Pero intentaré sobreponerme, porque a fin de cuentas, la cursilerÃa no es un estado de ánimo, sino una forma de ser, y por mucho que lo intentase, incluso con todas las circunstancias atmosféricas a mi favor, serÃa incapaz de alcanzar tan altas cotas de sensibilidad a flor de piel (de gallina, claro).
Sin embargo el dÃa, húmedo, oscuro y melancólico, me ha puesto en disposición de leer los fragmentos escogidos este fin de semana en el suplemento Crónica de El Mundo del libro que la mujer del magistrado-juez presidente del Tribunal que ha juzgado los atentados del 11 de marzo (o sea, el juez del 11M) ha publicado o está a punto de publicar, no sólo por su calidad de, diré cónyuge aunque la lluvia me dicta esposa, sino también porque es periodista. He disfrutado con todo, pero especialmente con el hallazgo del escritor del artÃculo (AnÃbal Malvar), que ha bautizado el nuevo género literario como «cielitografÃa». Me gusta tanto, que estimo necesario que, en aplicación del principio democrático que debe informar toda nuestra vida, que para eso somos los nuevos ricos de la democracia, todos y cada uno de nosotros tengamos dedicada una «cielitografÃa», al menos, en nuestra existencia, para no morirnos de envidia. Y no vale que a RodrÃguez se la haga Suso del Toro, porque aunque parezca que cuenta con todos los ingredientes necesarios, para que cuente como cielitografÃa plena tendrÃa que estar hecha por la elegante Sonsoles; tampoco sirve la felac entrevista de Buenafuente del otro dÃa, de la que sólo he visto trocitos desperdigados, porque tiene que estar escrita, para poder ojear lánguidamente sus páginas mientras esperamos la llegada de nuestro amado, con los bombones mon cherie en el cuenco de cristal y la fragancia de las rosas de cada dÃa inundando la estancia.

Yo dejo aquà escrito, para que a quien corresponda tome nota, que quiero la mÃa, que aunque bien sé que nadie en su sano juicio podrá decir que le gustan mis guisos norteños, igual tengo suerte y triunfo con alguna comidita. Soy también consciente de que nadie que yo conozca y estime puede llegar al preciosismo de alguno de los párrafos del libro adelantados este fin de semana, ni quizá a la dualidad perfecta de escribir un libro por estar casada con alguien, siendo ésta la única circunstancia que da base a la publicación, y referirse a ese alguien por su cargo, o su nombre y apellidos, en lugar de decir «mi marido» o, en pleno ataque lÃrico, «mi esposo». Salvo que sea como una vecina de mis abuelos, años antes de que yo naciese, que estaba tan contenta de que un hijo suyo hubiera llegado a catedrático que, cuando se referÃa a él, le llamaba «Don Fulano»; tenÃa esta buena mujer otro hijo que «solo» era practicante, al cual llamaba simplemente «Mengano» o «mi hijo Mengano», apeándole de todo tratamiento.
La gente más vulgar puede disponer de una «carigrafÃa», y en casos extremos de una «churrigrafÃa», las cuales podrán hojear mientras ven «escenas de matrimonio» y cuecen una berza en la cocina para la cena.










Princesa, con tus últimos post ocurre que me estás haciendo recordar todo el elenco de mis amorÃos pasados, tan lejanos ya en el tiempo que, si no fuera por tus inspirados escritos, estarÃan sepultados para siempre. Primero fue el novio que se parecÃa tanto a J.I. Ahora me has recordado que yo tuve un poeta a mano. Me “pretendió” durante tres años (los mismos que fuimos compañeros de clase en la Universidad, siempre sentados hombro con hombro), y luego seguimos siendo amigos. Por un lado escribÃa textos muy “progres”, muy de finales de los 70, muy polÃticos. Y por otro, poemas muy cursis que me dedicaba. Por cierto, tenÃa uno protagonizado por una gota de lluvia que se deslizaba por un cristal.
Tengo delante un libro que me dedicó, y te copio la dedicatoria: “Y un dÃa la princesita vio con lágrimas en los ojos que tras las rejas de su palacio latÃa el gran corazón de la bestia…” Para que veas que no eres la única princesa de estos territorios.
Como no llegué a matrimoniar (ni siquiera a ennoviarme) con él, perdà la oportunidad de tener poeta consorte. Asà es la vida.
Kotinussa 20 de Noviembre de 2007 a las 7:15 pmExcelente, Guisantilla, como siempre, el post. Oportuno, necesario y brillante.
Como últimamente estoy como encerrado en mà y en mis asuntos, se me habÃa escapado esta noticia que es, como poco, alucinante. Me alegra enormemente que seas tú quien me la cuente con semejante maestrÃa, eso también es verdad.
Dios mÃo, eso rebasa los lÃmites e la cursilerÃa: ¿Su Fernando Alonso? si yo fuera el juez, me divorciaba y le ponÃa un pleito, además, por dañar su -él dirÃa que- impoluta imagen.
Esto es intolerable de todo punto, en serio, me ha puesto de muy mala leche.
Hablemos, si no te importa, querida, de la lluvia y la poesÃa. Sabes de mi capacidad intelectual y sexual y por eso la lluvia no me inspira poesÃa sino ensayos. Quizá el mejor ensayo pluvial jamás escrito, que puedes leer aquÃ.
Yo he leÃdo, alguna vez en algún sitio, algo muy bonito sobre la lluvia y es que la lluvia va para abajo porque es modesta y moja porque es molesta, ¿no te parece precioso? A mà no.
El novio poeta de KotiMari era mi primo Servando, y lamento profundamente que se quedara con esa impresión lamentable y esa idea tan superficial sobre su persona. Servando era un gran tipo y desde aquà yo, copa en alto, le homenajeo.
Te juro, por lo más jurable, que no me puedo creer que se haya publicado ese libro.
Besos y felicidades, Guiss: estás que te sales.
wolffo 20 de Noviembre de 2007 a las 8:16 pmyo soy más de ripios…
El otro dÃa lei trocitos del libro de Suso del Toro y creo que sus escritos rezuman amor y gominolas por nuestro querido presidente, yo creo que podrÃa ser un buen negocio editarlo por fascÃculos en el Cosmopolitan o el Nuevo Vale.
Besoss(o)
Ararat 20 de Noviembre de 2007 a las 10:05 pmKotinussa, menos mal que te veo mirar hacia atrás sin ira, en eso también coincidimos
A mà con la poesÃa me ocurre que tengo clara la que me gusta y la que no, y aborrezco a los que llevan en la frente el cartel «soy sensible». Pero también es verdad que si me gustase el poeta, me conmoverÃa aunque escribiese como Gloria Fuertes. Por lo menos mientras me durase la enajenación.
Claro que no soy la única princesa, en todas las casas ha habido siempre Bellasdurmientes y Cenicientas, por lo menos. Y ahora fÃjate, las princesas de clase media se han hecho fuertes en los palacios de la rancia Europa… Si se lo llegan a contar a los Reyes Católicos, con lo que cavilaron con su polÃtica matrimonial, se mueren antes de tiempo
Wolffo, eso de que para gustos, colores, queda perfectamente demostrado en este caso, porque yo sà me hubiera tomado peor que regular que me comparasen con Alonso, por motivos fÃsicos y de carácter, y con AzorÃn, que no está entre mis favoritos, como es evidente. Y eso prefiriendo el juez sus guisos norteños, si llega a preferir la comida de la cafeterÃa le compara estilÃsticamente con Boris Izaguirre y deportivamente con Marion Jones…
He leÃdo tu ensayo sobre la lluvia y reconozco que yo pertenezco al tipo de quienes, en cuanto caen cuatro gotas, adoptan la posición hidrodinámica. Además, arrugo el ceño, como si eso me protegiese la cara. Reconozco que tu estudio enuncia unas verdades incontestables sobre la lluvia, y ya era hora de verlas plasmadas.
Yo soporto que se diga casi todo sobre la lluvia, excepto aquello de los angelitos meones, que me parece una guarrerÃa desde cualquier punto de vista, y demuestra lo inferior que es la imaginerÃa cristiana frente a la griega, que al menos cuando hablaba de lluvia, era dorada.
O sea, tú y Kotinussa habéis tenido la oportunidad de ser primos y la habéis desaprovechado? :O
Dices entonces que no quieres que te regale un ejemplar por Navidad ¿no?
Besos, y gracias, me encanta cuando no exageras nada
Ararat, a mà me parece enternecedora esta marea de amor y buenos sentimientos que nos ha traÃdo el talante sin adjetivar. Y me parece una idea excelente que se publique por entregas en el superpop, tampoco se distancian tanto algunos párrafos de la ternura realista sin concesiones que rezumaban las cartas de la sección «mi primera vez»
PrincesadelGuisante 21 de Noviembre de 2007 a las 9:41 am(K)(O)
Jo, la poesÃa. A mi me gusta mucho la poesÃa no poética,pero con rima y métrica pefecta la del soneto de Argensola (jo, aquà podrÃa poner un link chuñlÃsimo: blalblabla. riau.) “porque ese cielo azul que todos vemos”. Pero no me gusta la sensibilidad cruda, por las buenas.
Buch 21 de Noviembre de 2007 a las 3:45 pmCon respecto al post, me he partido el bulla con el tachón, y, la verdad, aunque a veces me gustarÃa, para tener una discusioncita o algo, nunca encuentro la manera de meterte mano, porque toda tu lógica es aplastante.
El llover y el nevar no tienen sujeto. (Pero creo que esto ya lo he dicho antes alguna vez). Y tu cielitografÃa la estamos trabajando un equipo de creadores (A mi me han elegido Coordinador)entre los que estamos todos los que comentamos en este blog, y con el asesoramiento de Raúl (constipado por tu culpa) y J. MArÃas (éste sano, también por tu culpa)
Empieza asÃ:
“Ella no nació, nos la regalaron…”
“CielitografÃa”. Qué cosas, de lo que se entera una. ¿Pero el libro lo ha escrito en serio? Opino como Wolffo (bueno, solo coincido con el primer párrafo), yo que Gómez Bermúdez, me divorciarÃa al instante de esa cursi!:P
Eso si, le diré a mi Churri que ya está tardando en homenajearme de esa manera, vamos!!:F;)
Besos
Binche 21 de Noviembre de 2007 a las 3:56 pmEn realidad, lo que nos separó a Servando (el primo de Wolffo) y a mà fue que me confesó el parentesco y su pasado (el de Wolffo) como miembro de la “Plataforma para la regeneración del chopo cacereño” :S. Y yo, temiendo que fuera algo genético, me asusté y decidà que no podÃa formar una famila con él, por si se transmitÃa a nuestra descendencia :O.
Buch, ¿a qué Argensola te refieres, a Lupercio o a Bartolomé? Porque convendrás conmigo en que sus sonetos son muy diferentes. Hablemos con propiedad, por favor.
Kotinussa 21 de Noviembre de 2007 a las 7:02 pmPrÃncipa, querida, tampoco yo soy Alonsista, por muy capullo que sea Hamilton. Combate de truhanes, dirÃa yo. AzorÃn a mà sà me gusta, aunque nadie lo jurara, por lo leÃdo.
wolffo 22 de Noviembre de 2007 a las 8:54 amPero has de saber, mi niña, que cualquier cosa que venga de ti por navidad, será celebrada. Incluso si me mandaras el libro que un dÃa nefasto, alguien le publicó a Leticia Sabater.
Ya te digo yo, guiss, que no comprendo cómo Kot no matrimonió con el Servan, sabiendo que por ese camino podÃa acercarse a mà en parentesco. Le asustó mi compromiso con el medio ambiente (sé que hoy suena gracioso) pero no sabÃa, no supo ver a la bestia sexual e intelectual que late en mÃ.
Prima Kot, pudimos incestuar y no lo hicimos. ¿Qué te parece si, sencillamente, nos liamos?
Kot, sólo sabÃa que habÃa al menos dos, el soneto al que hago mención (que es el mejor del mundo), es el que habla de la belleza de lo artificial. Y por extensión de la belleza de lo falso.
¿Que pues que yo mucho perdido ande?
Si nos engaña igual NAturaleza
ya que sabemos
que ese cielo azul que todos vemos
ni es cielo ni es azul ¿Y es menos grande,
por no ser verdad tanta belleza?
No estoy seguro de que sea textual, la cita.
Buch 22 de Noviembre de 2007 a las 9:31 amBuch, ¿y por qué no pones el link chulÃsimo, con lo que me costó a mà poner la ayuda? :F
Te voy a decir una cosa: cuando uno no encuentra manera de meter mano, es que no pone las suficientes ganas. Pero nada importa si mi cielitografÃa va a empezar de una forma tan bonita :$
Aunque no sé yo el asesoramiento de Raúl ¿eh? que me parece a mà de esas personas a las que hilar dos frases les cuesta un mundo… menos mal que Javier MarÃas hila que (me) da gusto
Eso sÃ, contesta a Kotinussa ¿Lupercio o Bartolomé?
Un beso grande.
Binche, se supone que lo ha escrito en serio, pero lo malo de las expansiones amorosas es que generalmente admiten mal que haya público :S
Tú tendrás que hacer también una churrigrafÃa a tu churri ¿eh? que además del principio democrático habrá que aplicar el de reciprocidad
(K)
Kotinussa, ser de una plataforma es un baldón difÃcil de obviar, sÃ, entiendo que eso fuese un obstáculo insalvable. Sólo podÃa haber sido peor en caso de pertenecer a una «platajunta»
Wolffo, en materia de libros hay verdaderos horrores objetivos. Yo me pongo de bastante mal humor cuando paseo por las librerÃas y tengo que ir esquivando basura publicada, libros que jamás deberÃan haber salido de un quiosco, como mucho, y eso suponiendo que hubieran debido ser publicados. Curiosamente son los que los libreros ponen en los montoncitos con los que te chocas. Y eso sin entrar en códigos davincis, templarios, sábanas santas, cátaros y demás.
PrincesadelGuisante 22 de Noviembre de 2007 a las 9:43 amSeguiré atenta al romance ¿eh?
Buch, el soneto que tanto te gusta es de Bartolomé, y el texto completo es el siguiente:
Yo os quiero confesar, don Juan, primero,
que ese blanco y carmÃn de doña Elvira
no tiene de ella más, si bien se mira,
que el haberle costado su dinero.
Pero también que confeséis yo quiero
que es tanta la beldad de su mentira,
que en vano a competir con ella aspira
belleza igual en rostro verdadero.
¿Qué, pues, que yo mucho perdido ande
por un engaño tal, ya que sabemos
que nos engaña igual Naturaleza?
Porque ese cielo azul que todos vemos
ni es cielo ni es azul; ¿y es menos grande,
por no ser realidad, tanta belleza?
Su hermano Lupercio, en cambio, tiene poemas satÃricos burlándose de las mujeres que se pintan y se componen para parecer más jóvenes o más guapas. Aquà tienes una muestra:
¿Por fuerza quieres, Lice, ser hermosa?
O no tienes espejo o estás loca.
¿No consideras esa negra boca
a todo el mundo por su olor odiosa;
esa frente pintada y espaciosa
por falta de cabellos -que no es poca-
ni tu cuidado en componer la toca
sobre la calva estéril y engañosa?
Fortuna es ciega en cuanto distribuye,
ni mira a quién desnuda o a quién viste,
aunque contigo en dar tuvo descuento.
Edad larga te dio, que a muchos huye;
más negó lo demás, y asà saliste
con mala cara y corto entendimiento.
Buch, eres todo un hallazgo para mÃ, porque te juro que no conocÃa a nadie capaz de recitar un poema de los Argensola, ni siquiera a alguien a quien les sonara el nombre, excepto algunos profesores de Literatura. Eres un sabio. O eso, o tienes el Libro Gordo de Petete.
Wolffo, me estoy pensando tu proposición. Pero lo que no me convence es eso de la poligamia. No podrÃa seguir viniendo aquà al blog de la Princesa, a hacer amigables comentarios, por ejemplo. Y tú, my dear, eres incapaz de renunciar a las otras, lo sé.
Kotinussa 22 de Noviembre de 2007 a las 11:05 amPrincesa ¿Puedo? Exacto Kott, ya decÃa yo que me faltaban sÃlabas. Me parece le mejor del mundo. Eso es inspiración al máximo, cojugación perfecta de poesÃa lÃrica y mensaje ingenioso. ¿No estás de acuerdo? El segundo es el de “El que por musa delincuente, cuente/la del pintor de picelada helada…)
Ah, no, no soy sabio, pobre de mi, solo tengo un cuerpo perfecto y un poco de memoria. Tal vez sensibilidad, algo de belleza, preciosos ojos verdes, simpatÃa, dinero…
Buch 22 de Noviembre de 2007 a las 1:25 pmeso es cuanto soy…
Guiss; no pongo link porque no sé. Ni siquiera se en que consiste eso que llamas “ayuda”, y me pregunto si me ayudarÃa esa “ayuda” a ser mejor persona.
Quiero mandarte un beso, que eso si que sé…¿Puedo?
Buch 22 de Noviembre de 2007 a las 2:47 pmBuch, puedes, y debes, aunque llego tarde a dar permiso, que por otro lado ninguno necesitáis
Lo de la ayuda es lo que va justo sobre la caja donde escribes el texto del comentario, que pone «enlace», pinchas ahà y sale una bonita caja de diálogo donde sólo hay que introducir la dirección de internet a la que quieres dirigir y, cuando aceptas, otra caja que te pide el texto que se va a ver en el comentario. Con «negrita», «cursiva» y «cita», sólo pide el texto al que hay que dar el formato oportuno. Pero hubiera sido un abuso que supieses esto, siendo además un hombre de cuerpo perfecto, memoria, sensibilidad, belleza, preciosos ojos verdes, simpatÃa, dinero y perilla.
Kotinussa, podéis seguir con el romance si a mà no me salpica, pero si hace que dejes de venir, casi dejamos a Wolffo con ganas de ser primo
PrincesadelGuisante 22 de Noviembre de 2007 a las 5:19 pmMadre mia, madre mia, madre mÃa… ainssss lo que me he reÃdoooo,bueno, en realidad me he quedado asà :O y asà (lu) un poco también, porque mira que puedo ser a veces incluso cursi, pero con moderación :P, todo con moderación, excepto algunas cosillas de las que uno tiene, es más, dirÃa que debe, hartarse si es posible.
En fin, yo no sé homenajear a nadie, jooo, tengo que aprender?, es que me pilla mayor.
tu telefono sigue out?
Besos, besos, (m)(K)
Buuuuuuchhhh que no puedo entrar a tu pagina ni decirte nada ningun mensaje ni nada de nada… solo me pasa a mi? Si me lees y con permiso de la princesa, que un besazo guapeton. :L
mons 22 de Noviembre de 2007 a las 7:47 pmPrincesa, por si antes fui demasiado escueta, me explico mejor: Que yo en eso de las relaciones tengo la extraña manÃa de la exclusividad. Y como no creo a Wolffo capaz de ese sacrificio, porque le gustan todas, en cuanto entrara en este blog o en cualquier otro leerÃa como le dice lindezas a toda la que se pusiera a tiro. Y entonces, para no pelearme con las propietarias de los correspondientes blogs en donde Wolffo dejara sus piropos, acabarÃa por dejar de venir (ojos que no ven, corazón que no siente). Y al final perderÃa muchos ratos divertidos y una gran fuente de conocimientos y ganarÃa un montón de sofocones. No compensa.
Kotinussa 22 de Noviembre de 2007 a las 8:22 pm¡MOOOOONNNS!! Te echo (Princesa ¿puedo?) de menos mucho en mi blog. Te mando un grandÃsimo beso, y, jode yo creo que la gente en general si que puede entrar. Voy a investigar…
PRINCESA: Me parece complicado, para eso prefiero el messenger…
Buch 23 de Noviembre de 2007 a las 2:57 pmMons, sigo con el teléfono out, con el aparato, el número funciona en el cacharrito que me han dejado en la tienda, sin blutuz ni nada de nada.
Sobre el libro, si al juez no le ha molestado es que son tal para cual
(K)(M)
Kotinussa, asà lo habÃa entendido, yo también tengo esa manÃa, no creas
Aunque Wolffo tiene, entre otros encantos, el disparar mucho…
Buch, puedes, puedes. Pero yo hoy, solidarizándome con Mons, no puedo entrar en tu página tampoco.
PrincesadelGuisante 23 de Noviembre de 2007 a las 6:09 pmY no es complicado, pero tampoco obligatorio, claro. Tú haz lo que quieras (K)
Princesa, ¿te has enterado de que a la autora del bodrio cielitográfico le ha salido el tiro por la culata?
El juez Guevara ha presentado una queja ante el presidente de la Audiencia Nacional :O y la asociación 11-M Afectados por el Terrorismo (la de Pilar Manjón) va a presentar otra ante el Consejo General del Poder Judicial :S.
Y todos los compañeros del marido están criticando la cosa. PodrÃa abrÃrsele un expediente a él por revelación de secretos. Al final, le va a arruinar la vida.
Kotinussa 23 de Noviembre de 2007 a las 7:39 pmYa abrieron expediente a Garzón en su momento, cuando Pilar Urbano le hizo su correspondiente hagiografÃa, llamada «el hombre que veÃa amanecer». A la hora de escoger tÃtulos supongo que se puede ser más cursi, pero el de susurrar a los caballos estaba cogido ya. No sé si ahora, como entonces, quedará en nada, porque claro, tampoco sé si Gómez Bermúdez tiene las agarraderas que tiene Garzón, a quien parece que la investigación primitiva de la equis del GAL le ha blindado para siempre en sus idas y venidas.
PrincesadelGuisante 24 de Noviembre de 2007 a las 11:21 amSobre Manjón no sé, porque a principios de semana escuché en algún sitio que habÃa preguntado por los derechos de autor, por lo visto, luego que se la ponÃa a ella en peligro, ahora las que están en peligro son otras vÃctimas… imagino que encontrará la vÃa adecuada, pero prefiero no enterarme mucho porque la única forma que yo tengo de que prevalezca mi compasión respecto a ella es no enterarme de la mayor parte de las cosas que dice y hace. Además, yo tampoco he leÃdo el libro, sólo el extracto de los almÃbares que hizo El Mundo el fin de semana pasado.
En todo caso, no deja de sorprenderme que esta señora, Elisa Beni, se decidiese a hacer esta especie de «asà se rodó…» para ensalzar la figura de su marido, sin pensar en las consecuencias que para él pueda tener. De momento, le ha convertido en el hazmereÃr de España y le ha creado un problema laboral, que en su caso es además, judicial. Bien está que el amor sea ciego, pero ¿hasta ese punto?
Si al final termina el juez fuera de la carrera judicial (que no creo, hay que llamarse Gómez de Liaño y haber apuntado a lo intocable), deberÃa dedicarse a grabar discos de coplas, y el primero que sea homenaje a Quintero, León y Quiroga: