Porque te has muerto para siempre como todos los muertos de la tierra
Últimamente pienso en la muerte. No en la mÃa, aunque mis abuelas decÃan que habÃa que pensar una vez al dÃa en la propia muerte para asegurarse una vida larga, sino en las que se van sucediendo en personas cercanas o en personas famosas. Hace unos meses, Wolffo hablaba del lamentable (para él, para varios de sus comentaristas y para mÃ, desde luego) espectáculo organizado con ocasión de la agonÃa y muerte de un futbolista joven, el cual falleció justo al dÃa siguiente de hacerlo Umbral, y desplazó la atención de las televisiones desde la muerte de un escritor ya mayor hasta la del joven héroe o prehéroe que anunciaba Vázquez Montalbán «Porque vuestro delantero centro es el instrumento que utilizáis para sentiros dioses gestores de victorias y derrotas, desde la cómoda poltrona de césares menores… » Y esta semana, dos muertes han logrado vencer el largo silencio de Yambra, al menos momentáneamente.
En septiembre comentaba con Wolffo que si a Umbral se le hubiera dedicado más tiempo en las teles con ocasión de su fallecimiento, poco más que la famosa anécdota de «vengo a hablar de mi libro» hubiéramos visto; y vuelvo a pensarlo, después de ver infinitas veces a Fernán-Gómez enviando a la mierda a un señor. Pero, en lo que ya me ha parecido el colmo, y que describe perfectamente Yambra en la actualización de su último (espero que por poco tiempo) post, alguien ha buscado al Señor Que Se Fue A La Mierda o tal vez ha sido el Señor Que Se Fue A La Mierda quien ha llamado a la prensa para revivir su momentito de «gloria», pero en cualquier caso el presunto humano ha aprovechado para rendir su último homenaje a Fernán-Gómez demostrando que, aunque en su momento no lo pareciese, su ataque de ira estaba más que justificado, y que ni el santo Job hubiera aguantado a un patoso similar, de esos que, a nada que te descuidas, mezclan «churros con meninas» y se quedan tan anchos.
Sigo pensando que es muy peligroso acercar micrófonos a la gente, porque debe de existir un impulso en todos nosotros que nos impide mantenernos en silencio delante de esos aparatos diabólicos, del mismo modo que debe de resultar imposible decir simplemente gracias, si cabe la posibilidad de extenderte sobre lo que te han ayudado tus abuelos, padres, hermanos, amantes, hijos, fontaneros, electricistas, quiosqueros, tu asistenta, y varios humanos más, cuando te dan un premio. AsÃ, la gente que asiste a las capillas ardientes, consciente de lo que se espera de ella, sale de casa con su frase de elogio preparada, y como es evidente que todos los muertos son buenos, y virtuosos, creo que fue Jardiel Poncela quien dijo que «los muertos, por mal que lo hayan hecho, siempre salen en hombros», soslayan la simple canonización y transitan sin pudor por los caminos de la hipérbole, a ver si al tiempo que homenajean logran su ratito de gloria adictiva. Generalmente las capillas ardientes de los personajes famosos son un vivero de desmesura en el homenaje y de falta de pudor en los deudos, menos pudor cuanto más lejano el deudo, y ya no es sólo un defecto de folclóricas subespecie «miarma».
«El hombre es un ser para la muerte», escribió Heidegger, pero como no todos somos Jorge, Federico o Miguel, no está mal conformarse con un minuto de respetuoso silencio, y ofrecerlo con lágrimas sinceras.










Seguramente Fernán-Gómez podrÃa ser un déspota, y seguramente (como dijo José Sáncho) no serÃa fácil ser amigo suyo porque a sus amigos los elegÃa él.
Pero lo que está claro es que era un actor como la copa de un pino (aunque yo no soporte ni a Garci ni a sus pelÃculas). Y tenÃa una forma de hablar y una voz envidiable.
Aluciné cuando vi en la tele (estos dÃas me estoy pegando una panzada televisiva importante y creo que se me curará lo del virus pero se me va a quedar la cabeza tocada) al “mandado a la mierda”. En el fondo me dio pena, estaba el tipo en su minuto Warhol.
Respecto a lo de que todos los muertos son buenos, me viene a la cabeza un sucedido con un compañero mÃo en un tanatorio. Se le acercó alguien a decirle lo bueno que era el difunto y su respuesta (que pasmó al respetable) fue algo asà “disculpa, era un gilipollas”. Cuando le espetaron con un “eso no se decir”, respondió “pues sÃ, estará muerto, pero era un gilipollas y habÃa forma de aguantarle. Y le conozco desde hace 40 años”.
Acto seguido trasmitió su pésame a la familia y se marchó.
Lo dicho. Besos.
Un Fosforo 24 de Noviembre de 2007 a las 7:58 pmUna de las cosas que me alucinan de estos espectáculos es que, entre esa gente anónima que vemos en las colas, estoy segura de que hay gente que tien las capillas ardientes como hobby.
Los famosos y populares van porque es su oportunidad de salir unos segundos en media docena de programas durante varios dÃas, de que se les vea, de que recordemos que están vivos… El resto, el pueblo soberano, va porque le apasionan los muertos, da igual que sea Tierno Galván o Lola Flores. HabrÃa que oÃrlos si tuvieran que hacer cola para comprar pan, pero para echar un vistazo a un muerto (estoy segura de que en esta ocasión les fastidió bastante que el ataúd estuviera cerrado) no les importa hacer horas de cola al aire libre.
Kotinussa 24 de Noviembre de 2007 a las 8:55 pmYo también me he alegrado de que el gran Yambra vuelva a escribir. Ese es el lado bueno de algunas muertes (joder, este chiste no tiene nada de gracia).
wolffo 25 de Noviembre de 2007 a las 11:10 amEn fin, lo del Pollo Que Se Fue A La Mierda es un capÃtulo bochornoso. Alguien habrá (alguien hay, y cercano, que ya lo he sufrido) que se crea que el señor, “encima” de lo borde que fue con él, “le perdone”. Ese señor es un gilipollas de los pies a la cabeza, un pelmazo que se merecÃa no que le mandaran a la mierda, sino que le cubrieran de eso y que muriera ahogado en un espeso lago marrón: maloliente y abonado.
¿Qué le costarÃa a la gente ser normal en el duelo…? ¿Por qué hay que montar estos numeritos?
Yo adoraba a FFG. Me parecÃa un poco cascarrabias, vale, pero eso no me molesta, yo también lo soy. Y supongo que, llegada cierta edad, tienes derecho a decir estoy harto de esto y no soporto esto otro.
Me parecÃa un actor grande, un escritor grande, un cineasta grande y un locutor absolutamente inconmensurable.
El rey ha muerto, Pero no hay otro a quien dar el viva. Conformémonos con mandar a la mierda el Señor Ese.
¡A la mierda!
Un Fosforo, para mà sà era un estupendo actor, sÃ, de aquéllos actores que sabÃan hablar, vocalizando, impostando su voz.
El tipo del minuto Warhol es una pena que antes de salir de casa no hubiera consultado un diccionario para darse cuenta de que un obelisco no es un basilisco; hubiera sido inoportuno y ridÃculo igualmente, pero con un grado menos.
Yo no dirÃa nunca de alguien de cuerpo presente que era un gilipollas, claro, pero si lo era, tampoco empezarÃa a adornarle con todas las virtudes del mundo. Aún asÃ, a mà tu compañero me hubiera pasmado :O Contaba una de mis abuelas que en el velatorio del marido de una conocida suya, se acercó alguien a la viuda y empezó con la retahÃla de «con lo bueno que era, siempre alegre, siempre de buen humor…» que la señora iba escuchando en silencio, hasta que no pudo más y le dijo a la plañidera: «mira, lo que mi marido era es un tambor de casa ajena» :S Después de eso, el velatorio siguió en silencio.
Besos.
Kotinussa, claro que hay gente que sale corriendo de casa en cuanto hay un muerto, o un desfile. Además con lo del muerto pueden ver a gente conocida a la que habitualmente no se acercan, y con un poco de suerte destrozada, para comentar luego «pues fulanita no es tan guapa sin maquillar», o «a menganito se le ve la calva si no le colocan el pelo», y sobre el muerto eso tan socorrido de «parece que está dormido», que siempre que lo oigo pido mentalmente no dormirme jamás cerca de esa gente que no distingue la muerte del sueño, no vaya a ser que terminen enterrándome viva.
Sé que el féretro cerrado fastidia a mucha gente, pero a mà me fastidia todo lo contrario, que esté abierto.
Wolffo, a mà con el Señor Que Se Fue A La Mierda me ocurrÃa que al principio me daba pena, hasta que he visto su actuación del obelisco y considero desde entonces que demasiado poco le dijo. Porque no hay nada peor en el mundo que un plasta. Bueno, sÃ, un plasta borracho.
PrincesadelGuisante 25 de Noviembre de 2007 a las 11:57 amSupongo que tan completo como Fernando Fernán Gómez no hay nadie ya entre los actores españoles, pero como actor de cierta edad, con magnÃfica dicción también, yo creo que el sucesor natural es José Sancho. Son actores, no gente haciendo de sà misma pelÃcula tras pelÃcula.
Los españoles somos excelentes plañideras, nadie como nosotros para montar el show en velatorios y entierros, podemos pasar de la indiferencia al éxtasis en segundos.
Fernán-Gómez era un buen actor, personalmente no me caÃa muy bien, pero una cosa es el cariño que tengas a un personaje y otra su trabajo y su obra.
Lo de Yambra no tiene nombre, ¿qué le costará abrir otro blog en otro sistema que no sea el de Bitácoras? casi nunca puedo abrir su blog y mucho menos comentar.
ARARAT 26 de Noviembre de 2007 a las 9:34 amYambra, criatura de Dios, si tienes un ratÃn cambia de plataforma por favor:((.
Besos (o)
Ararat, a mà tampoco me atraÃa el mal carácter que exhibÃa, pero eso hubiera sido más grave en mi abuelo que en él
Y tienes razón, lloramos que da gusto en los entierros.
PrincesadelGuisante 26 de Noviembre de 2007 a las 9:48 amEn lo de bitácoras, a ver si a ti te hace caso Yambra…
(K)(O)
Completamente al hilo de tu post, cosa que me produce mucho placer, te comento que hace unos dÃas leà en la prensa (No se exactamente cual) una especie de recordatorio de una entrevista a Fernan Gómez, en la que el entrevistador le preguntó sobre un tema de actualidad y la respuesta de Fernán Gómez fué: “Disculpe no tengo formada una opinión sobre este tema.” Esta respuesta, que a mi modo de ver es perfecta y se da muy poco, porque todo el mundo tiene una opinión de todo, resulta que la utiliza el torpe panegirista para estropearla diciendo que en verdad Fernán Gómez si que tenÃa una opinión pero no le apetecÃa darla. Sin embargo a mi me parece más meritoria la versión sencilla del hecho.
Y, después de todo, ¿Quién no ha mandado a alguien a la mierda alguna vez? No es para tanto.
¿A que tengo sentido común?
Buch 26 de Noviembre de 2007 a las 3:19 pmBuch, tienes muchÃsimo sentido común. No conocÃa la anécdota, pero, como tú, prefiero la versión sencilla. Es tan extraño encontrar a alguien que reconozca no tener formada una opinión sobre algo. Y si el alguien es actor español, es imposible casi.
PrincesadelGuisante 26 de Noviembre de 2007 a las 9:29 pmUn beso