Palabras más o menos
Con lo ordenada, o rutinaria (si tuviese el dÃa bueno pondrÃa detallista, pero es puente para otros), que soy para lo de las celebraciones (cumpleaños y aniversarios incluidos), por estas fechas lo que toca es un post sobre la Constitución; pero como también aborrezco repetirme, al menos de manera intencionada, porque inadvertidamente lo hago como todo el mundo excepto los humanos tipo veleta subtipo esponja, que en lugar de repetirse a sà mismos repiten al dictado de su última influencia, este año voy a pasar de glosar las virtudes, o buscar los defectos, o rememorar la historia de nuestra Constitución.
Pensando en lo que nos repetimos, acabo de caer en la cuenta (sÃ, uno de mis encantos es lo que tardo en caerme de algunos guindos, con lo despierta que soy para otras cosas) de que, llegada una edad, todas las palabras de amor que escuchamos han sido dichas antes por la misma boca solo que para otros oÃdos. Llevo un rato dando vueltas al asunto y me parece tan inaceptable dedicar siempre las mismas frases de amor en las distintas relaciones como escoger siempre la misma canción como «nuestra canción» con parejas diferentes, aunque reconozco que este grado de perversión ni lo he conocido ni lo concibo, supongo que es de esas cosas que sólo se le podrÃa ocurrir hacer a alguien con tendencia a ser asesino en serie o similar.
Pero lo de escuchar frases que ya han sido dichas en parecidas circunstancias, cuando las circunstancias son amorosas, no me gusta, lo cual me debe de encuadrar en la categorÃa de las celosas retrospectivas para el común de los mortales; sin embargo, como no me apetece nada estar metida en ese saco y a veces soy indulgente conmigo, prefiero pensar que esta manÃa que acabo de descubrirme, sin motivo aparente que la justifique, es algo asà como la reivindicación de que la imaginación del amante no se estanque. Aprovechando que me ha salido un pareado alguien tendrÃa que utilizar el eslogan y emitirlo en las clases de primaria con unos dibujitos adecuados, para que vaya penetrando en las mentes tiernas. Como a mà no me ocurre lo de repetir a uno lo que he dicho al anterior, puesto que siempre he sido cuidadosa con lo que decÃa (o sea, que he sabido dosificarme), pensaba hacer un favor a la humanidad (a las futuras generaciones, la mÃa está perdida ya) y sintetizar en unas normas básicas la actitud adecuada para que esto no ocurra. Pero meditándolo más detenidamente, he llegado un minuto después a la conclusión de que para sintetizar normas básicas en esta materia ya están el telva, el cosmopolitan o el superpop, según la edad de los educandos, o el diario de patricia para analfabetos de todas las edades. Asà que cada uno que discurra por sà mismo cómo ser original también en esto, aunque sin pasarse. O pasándose, que en la intimidad está todo permitido, algunos hasta habla(ba)n catalán.
Lo que no consigo sacudirme es la molesta sensación de saber que cada vez que he oÃdo, por ejemplo, eres mi vida, no era yo la única vida, y eso en el mejor de los casos, que es no dar con uno que tenga varias vidas simultáneamente (¿las siete de los gatos serán simultáneas o sucesivas, por cierto?), sin que pensar eso me coloque en la categorÃa de las celosas contemporáneas, que una cosa es tener celos, y otra muy distinta negarse a ser harenera.










Ale…¡Hop! Y se lleva los 3 puntos, Buch, sin remisión posible. Y una vez con la tranquilidad que da el llevarse el premio seguro, comento sosegadamente.
Buch 7 de Diciembre de 2007 a las 11:36 amEs verdad que se tiene siempre la tentación de exigir a los hombres imaginación amatoria, y que cuando te llega un nuevo aspirante, esperáis de él que te diga cosas diferentes a las que has escuchado ya antes. Sin embargo, en muchas ocasiones, el no saber cortar a tiempo una frase manida, y ese hacer creer a quien te pretende, que todo es nuevo y original, sin que lo sea, provoca la inevitable relajación. Y es lógico, porque aquà todos, con la única excepción de Wolffo, somos seres humanos.
Y también ocurre que el amor es siempre lo mismo, como decÃa Roberto Carlos, y, como sin tanta alharaca, también digo yo.
Y, eso, sin mencionar, que sin ser partidaria del harenerismo, se te ve conocedora del género masculino, porque seguramente eres muy observadora, y aunque haya quien trate de negarlo, puedes creer, y te lo dice un hombre velludo, que eso es un gran alivio para el género masculino. Evita muchas chorradas.
Yo no tengo nada claro el mensaje que querÃa transmitir. Perdón.
aaaah… sobredosis de reino de guisante. textos densos y cañeros.
jio 7 de Diciembre de 2007 a las 8:04 pmy tan actual como siempre.
(K)
Algunos hombres que yo conozco han pasado por sucesivas parejas tan parecidas unas a otras que eran prácticamente intercambiables. Digo yo que en esas circunstancias es muy fácil confundirse momentáneamente y creerse que sigues con la misma y dedicarle las mismas palabritas. Hay hombres que tienen fijación con un tipo de mujer.
Me estoy acordando ahora mismo de que cuando le he dado clase a varios hermanos sucesivamente, a partir del segundo les sigo llamando a todos por el nombre del primero. Algo parecido.
Kotinussa 7 de Diciembre de 2007 a las 11:33 pmBuch, bueno, ¿sólo nosotras esperamos imaginación? yo creo que lo esperamos todos, pero en realidad yo no espero escuchar cosas diferentes a las que he escuchado ya antes, sino distintas a las que ya han dicho antes a otra. Es distinto. Porque en el fondo, siempre aspiro a escuchar lo mismo cuando yo soy la protagonista. O que sea en esencia lo mismo, a saber, que soy el ombligo del mundo, pero en la mejor versión posible
Jio, ya te dije que intentarÃa recuperar el ritmo poco a poco (K)
Kotinussa, yo creo que eso nos pasa un poco a todos, algunos buscan rasgos fÃsicos, otros otras cosas, pero me parece que en todas las parejas de alguien se puede encontrar un denominador común. Claro que hay casos dramáticos: yo tengo un conocido, que necesita parejas rubias (o sea, rubias españolas, de esas que con la raÃz de dos dedos te juran que siempre han sido rubias) y bobas de caerse. :S
PrincesadelGuisante 9 de Diciembre de 2007 a las 3:05 pmLo que cuentas de los hermanos lo he sufrido yo, pero con mi madre: las monjas que nos dieron clase a ambas jamás lograron llamarme por mi nombre y mi apellido, siempre me llamaban por los de mi madre.
Por cuestiones… digamos que técnicas, yo tampoco repito y si lo hice no me he dado cuenta.
Ararat 9 de Diciembre de 2007 a las 4:00 pmLo que sà he notado es una falta de originalidad espantosa en la gente, puede que sea consecuencia directa de que me estoy haciendo un viejarraco y pocas cosas me pueden sorprender o ilusionar.
Este comentario no iba por estos derroteros pero es domingo de un puente largo y poco alegre asà que no digo nada más.
Un besote (o)
“Sólo cantaré Love me tender a la que sea mi mujer”. Una vez visto a Sailor (Nicholas Cage) diciendo esa frase en Corazón Salvaje, supe que no podrÃa repetir un eres mi vida, un te quiero más que a mi vida, … a las distintas afortunadas que lo fueran.
Y hasta aquà todo va bien pero, ¿qué hacer con las que piden imaginación en la cama?
Claro, mis artes sexuales son mundialmente conocidas pero yo siempre tenemos un lÃmite en nuestro repertorio.
¿Qué puede sorprender, tal vez aparecer desnudo con un lazo en la cola, tal vez recital Campos de Castilla mientras se practica un cunilingus, tal vez leer algunos pasajes del libro de Aznar (el de las cartas) o la biografÃa de Zapatero mientras le relajan a uno?
En fin…
Saludos con mis acostumbrados besos.
Un Fosforo 9 de Diciembre de 2007 a las 6:07 pmArarat, la verdad es que, aunque en frÃo diga que me fastidia, en caliente cualquier cosa que escuches es buena
(K)(O)
Un Fosforo, eso es, lo de eres mi vida hay que reservarlo hasta estar seguro, y en caso de haberlo utilizado mal, no volverlo a usar
PrincesadelGuisante 11 de Diciembre de 2007 a las 9:15 amA mà lo de la originalidad en la cama no me convence mucho, a fin de cuentas todo está inventado en esa materia. Ninguna de las propuestas que haces, asÃ, en frÃo y a las nueve y pico de la mañana de un martes, parece gran cosa, pero todas ellas son mejores que el pringue con la comida que puso de moda nueve semanas y media… qué cruz
(K)
Ay, no sé, princesa, si estoy muy de acuerdo contigo.
wolffo 12 de Diciembre de 2007 a las 8:36 am¿Sabes? yo siempre soy muy exigente, conmigo, en las cosas que les digo a las chicas con las que quiero terminar desordenando las sábanas. Y me parece que cuando logras un acierto con una (con una frase, con una chica), la tÃpica frase que hace que se le mojen las bragas (uyps! esto ha sonado fatal y machista, ¿verdad?) y que te ponga ojitos y que, en vez de darte una bofetada, sonrÃa bobaliconamente cuando le tocas el trasero… cuando consigues eso, caramba, no vas a desperdiciarlo en un solo disparo.
si vuelven a darse las circunstancias, según mi entender, es lÃcito, dirÃa que Constitucional, y hasta obligatorio, insistir y reutilizar la frase
(la canción que has puesto, es la mejor de estos tipos, sin duda, aunque un poco, repetitiva, machacona, claro, perfecta para el espÃritu del post).
En fin, otra cosa es lo de usar frases del tipo “eres lo mejor que me ha pasado en mi vida”, o “mañana es el primer dÃa del resto de nuestras vidas”, o “me gustarÃa que, más que amigos, o amantes, fuéramos cómplices”, que son intolerables, inconstitucionales y deberÃan restar puntos del carnet de decencia moral que debÃan darnos al cumplir los 18.
Por otra parte, no quiero despedir este magnÃfico post (me refiero al tuyo, no a mi comentario, que ya sé que es sublime) sin mandarte un beso y luego otro beso, porque estás que te sales de ingeniosa y de buena escribidora. Sensacional, Guisantilla.
Wolffo, pues si yo sé que no soy la musa de la frase, me deja de gustar la frase. Entiendo que la naturaleza humana te lleve a intentar aprovechar un hallazgo, pero tampoco es tan difÃcil despertar humedades si gustas, asà que ¿por qué no intentar que te inspire otras palabras, si es otra mujer? Lo de matar dos pájaros de un tiro puede ser de afortunado, pero no es muy deportivo. Y sobre todo una cosa: yo generalizo, pero en realidad el asunto me preocupa cuando se refiere a mÃ. Asà que al resto de las mujeres, si a ellas no les molesta, que les repitan las cosas y conmigo que se esfuercen un poquito, si tampoco pido tanto… y luego, soy tan agradecida… (A)
PrincesadelGuisante 12 de Diciembre de 2007 a las 5:35 pmBesos, sublime comentarista
Quiero dejar claro, Guisantilla, que no soy un repetidor natural, sino que tengo ingenio de sobras para humedecer las blondas (hubo un tiempo en que se hacÃan bragas de blonda, que no sé muy bien lo que es, pero suena a antiguo y a basto) de cinco mujeres distintas cada dÃa. Lo que sà confieso que hago, a veces, es repetir algunos de mis hallazgos verbales en mis escritos, no asà al revés, porque me parece de mal gusto leer las palabras tiernas. Esas tienen que salir asÃ, motu proprio.
Yo creo que, en realidad, ambos nos referÃamos a las mismas frases, esas que se nota que el decidor las ha leÃdo en un libro o, patéticamente, se las ha bajado al móvil de un anuncio de la tele: “Manda amor al 3333 y te enviamos al móvil las mejores frases románticas”. El dÃa que conozca a alguno que se baje esas cosas (o chistes, me da igual, es igual de triste) quiero que me explique despacito porqué lo hace.
A ver si asà lo entiendo.
Oye, cielo, muchos besos, ¿Eh?
wolffo 13 de Diciembre de 2007 a las 5:28 pmWolffo, lo de las descargas de móviles es todo un mundo, el otro dÃa he visto un anuncio en la tele que decÃa algo como “el mechero ha pasado de moda” y sale un pintas con el móvil iluminado, se supone que es genial para las discotecas y para los conciertos :S Y recuerdo con estupor el “envÃa eructo al XXXX”
PrincesadelGuisante 14 de Diciembre de 2007 a las 3:42 pmA veces también veo que se pueden bajar vÃdeos eróticos al móvil, y la imagen de alguien con su telefonito en la mano en pleno disfrute, dejándose los ojos en la pantallita, me perturba un montón :S
Cuando conozcas al tipo que se baja esas cosas, me lo cuentas. Y sácale una foto, a ver si es como me imagino
(K)