En todo el tiempo que llevo con el blog público, muchos de los enlaces han ido desapareciendo porque los autores de esos blogs han dejado de tener ganas, o tiempo, o ambas cosas, para mantenerlos abiertos, y lo han anunciado con mayor o menor dramatismo. Esto, aunque a veces apena porque dejas de leer a gente que te gusta, entra dentro de la lógica de la vida. Lo que jamás me había pasado era saber que uno de los blogs enlazados ya no va a actualizarse nunca porque su autora ha fallecido. Y eso no está entre las cosas que una puede llegar a imaginar, porque no tenemos edad, porque aún no nos toca a nosotros, porque la muerte no tiene que llegarnos todavía a nosotros. Ni lo podía imaginar antes, ni lo puedo entender ahora, que han pasado unos días y sé que ha sucedido.
A algunos de vosotros os he ido conociendo aquí, pero antes del blog ya conocía a algunos de los autores de los blogs enlazados, he compartido con ellos muchas horas de charla, y casi siempre de risas; después, los trabajos o los pañales (todo marrón) nos han ido quitando tiempo, pero, al menos en mi caso, no cariño. De antes conocía a Mons, a Binche, a Big, a Esther y a Maribel. Y, desde luego, a la Bruja del Norte, que siempre continuaba con las canciones que proponía Voyeur en aquellas mañanas llenas de risas, que a veces desaparecía cuando le caía un marrón en el trabajo, que era valiente en un sitio donde los que son valientes lo son hasta la temeridad pero no abundan, y en la que siempre que veo unas manos bonitas y cuidadas, pienso. Quiero recordarla como era ella, clara, apasionada, irónica, alegre y de buen humor, y seguro que cuando pase un poco de tiempo lo consigo. Seguro que lo van a lograr también, con mayor motivo y cuando pase más tiempo, Color, sus padres y su hermana. Aunque de momento las rosas no parezcan flores.
para Makats