Un poco de silencio, por favor
Hace unos días comentaba en el blog de Wolffo, no recuerdo a propósito de qué, lo poquísimo que me gusta la falta de pudor de la gente en general para contar aspectos de su vida íntima, incluyendo su fisiología. Supongo que la culpa de la normalización de las heces (duras o con textura de puré de lentejas), las almorranas (que suena igual de basto que hemorroides, y yo me pregunto: si no hay palabra buena para designarlo ¿por qué tienen que mentarlo fuera de una consulta médica?) y demás especies la tienen esos anuncios en los que una señora, como si estuviese delante de Patricia (la del diario), nos cuenta cómo cambia su vida dejar de tener picor vaginal, a nosotros, que deberíamos ignorar por siempre que el picor vaginal existe. Tampoco digo yo que tengan que comprar esos medicamentos o consumir esos alimentos (inauguro la palabra dedicada, ésta para Buch) disimulando, como los adolescentes de antes su primer condón, pero de hacerlo de tapadillo a llevar fanfarrias cada vez que se pide un frasco de pomada o se toma un tazón de ese cartón reseco llamado cereal con fibra, va un abismo. Ahora todos han decidido dejar de sufrir en silencio, y si llevamos las orejas puestas escucharemos sus dietas ricas en fibra mientras ponen la cara de satisfacción marca Coronado que lucen desde que han dejado de «hacer fuerzas». Claro que alguno, a base de llenar de fibra su dieta, no podrá ni pestañear fuera del cuarto de baño. Pero de los efectos secundarios de la fibra y de la epidemia de diarreas todavía no han hecho anuncios, así que no existen.
Estas cosas antes no pasaban, antes existía un poco de pudor para tratar estos aspectos fuera del ámbito más cercano, y cercano no incluía a los compañeros de trabajo. Ocurría igual con los embarazos. Sin llegar a extremos de otras épocas, que casi recluían a la preñada cuando el volumen hacía imposible el disimulo, lo normal era esperar para anunciar la noticia al menos tres meses, «por si acaso». Eso hacía que hubiera «sólo» medio año de náuseas, antojos y patucos para los que no habían intervenido en la concepción. Ahora, imagino que porque queremos «transparencia informativa» en todos los aspectos de nuestras vidas, las emocionadas gestantes lo anuncian como si fuesen futbolistas, a la primera falta. Esto hace que los embarazos sean la historia interminable, eternos como una canción de Raimon o un discurso del prejubilado Fidel, y si la embarazada es famosa, que podamos seguir milímetro a milímetro el crecimiento de su tripa y de lo que no es su tripa durante ocho largos meses. Incluso, en campaña electoral, puede servir el nonato para hacer campaña por boca (grande, vive Dios) de su mamá ministra, y mientras posa para la revista «Elle» (es curiosa la querencia a las revistas de moda, yo hubiera apostado a priori por un posado en el «Gramma»), podemos enterarnos de lo paritario-conciliador («Vamos a trabajar mucho pero sólo te pido una cosa, no renuncies a lo más lindo que le puede pasar a una persona, que es tener hijos»), y expresivo («No hubo casi palabras, sólo una sonrisa. Inmensa. Era una sonrisa feliz») que es Rodríguez. Aunque pueda parecerlo («Cuando nos llamamos, lo primero que me dice Zapatero es: ¿Cómo está nuestro niño?»), Rodríguez no es el padre del futuro militante, es el jefe de la ministra y el representante de la unión de autonomías en la Alianza de las Civilizaciones.
Espero que un resto de pudor para los posados, que para las entrevistas ya he constatado que no lo tiene, evite que Chacón imite a Demi Moore y a todas las imitadoras de Demi Moore que en el mundo han sido. Aunque como los cortesanos de «la uno» sigan diciendo que es una de las políticas más atractivas, va a terminar cayendo en la tentación.
Y ruego para que la gente siga esperando por lo menos a la primera falta para anunciar la llegada de otro meoncete al mundo, porque al paso que vamos, veo cercano el día en el que estos anuncios se hagan tras el tiempo justo de darse una duchita rápida y vestirse, y sepamos cómo es la cara de una embarazada de cuarto de hora.
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Vaya, Princesa, iba a comentar, pero es que me estoy jiñando…
Ciao, luego comeré petazetas con las manos…
Bravo, Guiss.
Estoy contigo. A veces, incluso, me molesta que la gente hable de, por ejemplo, su pies. No digamos ya enfermedades o achaques… eso es intolerable, o el clásico “lo estamos intentando”, que hace que se e quite todo velo romántico o sentimental a la cuestión para pasar a ser un hecho fisiológico que no me interesa. Como el tránsito.
De la ministro Car Machacón diré que no sabía que estuviera así de buena (no veo la tele y no la tenía fichada), a pesar de ese aire caballuno, sonrisa equina, y que no debería hacer ese tipo de declaraciones.
Es evidente que si está embarazada, genial, oye, pero no me des detalles. También es evidente que José Luis es un idiota sin cura, que con tal de parecer sensible, es capaz de vomitarse encima. Por último, Machaconcita, si tienes un jefe así de cursi, así de confianzudo y memo, no lo cuentes, porque le haces flaco favor. Ahora unos cuantos que sólo lo sospechaban, lo saben: es idiota.
Y tú, Guiss, un encanto, y me encanta la palabra que le has dedicado a Buch. Que está muy crecidito…
Besos y sonrisas.
Te diré que la gente que me rodea (No digo que me rodeen con la intención de que me rinda, o de intimidarme, digo que me rodean solo porque están alrededor, que quede claro por dios), que la gente que me rodea, como decía, señala como un gran defecto mío que las cosas no parecen afectarme, ni las buenas ni las malas, y que no se me nota mucho cuando las cosas suceden. Y mira, a lo mejor es así. De hecho, muchas cosas no me afectan. Así que es de lo más raro para mí, y precioso, que al ver escrito mi nick, en tu post, es su negrita y todo , se me ha acelerado el corazón, y me ha gustado físicamente. (Físicamente en cursiva). Me ha encantado que me dediques la palabra alimentos, que es verdad que es una mierda de palabra, como he dicho amtes, pero que dedicada por ti, cobra una relevancia que la hace necesaria para mi, a partir de ahora.
No creo que pudiera estar más de acuerdo contigo en lo que respecta al contenido del post que no soy yo. Vivimos en una piscina llena de fluidos e infecdciones humanas. recuerod a uno de la miloi que se entretenía en enseñarme sus pústulas sanguinolientas.
Tal vez podamos hacer algo con respecto a eso. ¿eh?
Pero bueno, yo ya tengo una felicidad que no me cabe en mi cuerpo perfecto untado con aceite de palma, y no me voy a quejar.
Besos si que te mando, hija…
Voto a bríos, Yambra, que escribiendo esas cosas no os podré volver a llamar caballero. Espero que entre una cosa y otra, hayáis pasado por el lavamanos, al menos
Wolffo, a mí que hablen de sus molestias en los pies y guarrerías por el estilo, también me da repelús. Lo de «lo estamos intentando» me parece aborrecible, porque además esa gente suele intentarlo en «el acto»
Ahora, si te parece que está buena Carmen Chacón… (lu) A mí es que me va más la discreción, y es poco discreta de mandíbula, dientes, ojos y mechas.
Las frases atribuidas a Rodríguez me encantan, lástima que no vayamos a «disfrutar» de un embarazo de Sonsoles, sería una catarata de almíbar todo.
Más besos
Buch, me sorprende que haya sido mi dedicatoria la que haga imprescindibles los alimentos para ti a partir de ahora, yo hubiera apostado que lo eran desde que naciste, aproximadamente
Pero me alegra que te haya hecho feliz la palabra dedicada, y quiero hacerte notar que estoy evitando otra para que no me acuses, y me ha resultado especialmente difícil en la contestación a Wolffo.
Afortunadamente yo no he conocido a nadie con pústulas, pero sí conozco a alguien que dice cosas como «estoy sudando, toca aquí» :S
No cae en saco roto lo de perfecto y el aceite, pero sobre eso no me voy a extender… aquí.
Besos
Llevo una temporada pensando que debería hacer algo para pasar a la posteridad.
Sí, ya se que tengo dos hijas y esa parte ya la he cumplido.
También se que con la cantidad de correos, presentaciones en powerpoint y documentos que hago al cabo del año he ido dejando mi huella a lo largo y ancho de la galaxia, y que no se me ocurriría ni de coña plantar un árbol. ¿Dónde lo iba a plantar en la bañera?
Pero un libro… la idea me atraía. De hecho siempre me ha atraído, incluso tenía claro que había varios temas que harían quedarse en nada a J.K. Rowling y hasta había pensado en el título.
Temas que, por el tratamiento de lo íntimo que suponen, vienen muy bien como comentario a este magnífico post.
“La hemorroide, conócela y aprende a disfrutar de ella”
“El embarazo. Comparte tus posturas más íntimas con tu entorno”
“Los gases esos grandes desconocidos. Tenerlos es quererlos”
Pero al final, y podéis tacharme de ser excesivamente técnico si queréis, me había decidido por un manual de verdadera autoayuda. “Masturbando que es gerundio. Guía práctica para evitar lesiones durante el autodisfrute”.
¿Porqué he desechado esta idea? Pues se me han adelantado. Y pillando subvención pública, seguro: Me lo han pisado…
Y aquí te dejo unos besos como corresponde.
¡Cómo se han perdido las buenas costumbres! En mi colegio, en el que hice toda la Primaria y el Bachillerato, para pedir permiso para ir al cuarto de baño era obligatorio hacerlo en inglés (Palabrita del Niño Jesús). Claro, todo el mundo sabía a lo que ibas, pero quedaba más fino, que es de lo que se trata.
Después de 10 años haciéndolo así, al ir al Instituto a hacer COU tuve que hacer verdaderos esfuerzos para quitarme la costumbre, o hubieran pensado que estaba loca.
Conozco un par de parejas, que lo “estan intentando” y oye, a veces es un rollo eso de ser tan “visual” e imaginar las cosas, pero en realidad no me molesta tanto, soy bastante comprensiva en ese aspecto, quizá porque discreta pues tampoco soy, que le vamos a hacer!
Menos mal que suelen quererme igual! jajajjaa :L
Ayer estaba en tan malas condiciones (atacada por un virus) que se me olvidó comentar algo que viene al pelo del tema del post y de la pretensión de Foss de escribir sobre un tema que sea verdaderamente útil para la humanidad:
Foss, yo que tú me olvidaría lo del libro, porque la verdad es que ya te han pisado todos los temas. Y como muestra, échale un vistazo a este post que escribí hace casi un año.
The Foss, yo lo tengo peor que tú lo del paso a la posteridad, sólo he plantado un árbol pero en plan princesa: eché la primera palada de tierra y el resto lo hizo por mí un soldado de reemplazo de esos que había cuando la mili era obligatoria. Y de eso hace tantos años que me da hasta vergüenza poner cuántos.
Entiendo que tengas la tentación de escribir un libro de autoayuda, son tan sugerentes los títulos… y luego, puede uno poner títulos a los capítulos. Lo que más me inquieta de la noticia de la generalitat es lo retrasados que suponen a los niños catalanes, porque yo jamás me hubiera planteado que para masturbarse uno necesitase más ayuda que sus manos y un poco de imaginación. Creo que más bien tendrían que volcar sus esfuerzos en prepararles para hacer disfrutar a sus parejas, que el disfrute propio hasta el más retrasado termina encontrándolo. Podrían hacer folletos convenientemente ilustrados de capítulos como «tu pareja no tiene sarna: manual de caricias», «con los pechos no se sintoniza nada: diferencias básicas con una radio» y cosas igual de sutiles a la par que útiles.
De los que recopila Kotinussa en su post, el primero me parece especialmente interesante, sobre todo si te enseña a distinguir las ortigas de otras hierbas. Que yo no sé.
(K)
Kotinussa, ¿y no has visto la cantidad de gente que en plan llanote va y dice «un momento, voy a mear»? :S Digo yo que con levantarse y decir algo como «perdona, ahora vuelvo» la cosa estaría solucionada.
Mons, a ti sería imposible no quererte aunque explicases todo con pelos y señales
Pero reconoce que hay parejas de las que da repelús saber que «están intentándolo» (lu)
:L (m)
Para el picor vaginal lo mejor es el cepillo de raíces, mano de santo!
Esto es simplemente la vulgarización de la sociedad, el otro día escuché en la radio una cuña de un programa de radio que supuestamente era un programa de sexo, la “sexologa” decía cosas como “inflamación del coño” coño va y coño viene, dijo unas diez veces la palabra coño.
La buena mujer debía pensar que esto de decir coño es una manera de hablar con “normalidad” de sexo, sin darse cuenta que para mí y para mucha gente no es más que una tipeja vulgar, hay palabras más correctas para llamar a los genitales, vagina es feo pero es más elegante que coño digo yo.
Para demostrar lo feo que queda esta forma de hablar pongamos un ejemplo:
Dicho de una manera más o menos normal
La prostituta tiene un papiloma en la vagina por mantener relaciones sexuales sin profilaxis
Dicho por la sexóloga de la radio
Una puta tiene un papiloma en el coño por follar sin condón
Creo que hay maneras y maneras ¿no?
Besossss (o)
Goliardo, bienvenido

Espero no tener que probar nunca las bondades del cepillo de raíces… aunque igual lo que ocurre es que no sé qué me pierdo
Seguramente tienes razón, todo es una vulgarización de la sociedad, en plan «cercanía al ignorante pueblo» Esta mañana he escuchado en la radio un pasaje que sería verdaderamente cómico si no fuese porque el sujeto es ministro de justicia: a Bermejo en un mitin diciendo algo como «queremos un mundo de colores ¡coño!».
Hay maneras y maneras, pero está claro que en España, ahora, preferimos las malas
(K) (O)
Princesa, casualidades de la vida, hoy me ha dicho una compañera que “cree” que está embarazada. Eso implica que si lo está, está de muy poco y ya se me está haciendo largo, oiga!!! Besos, Big xxxxxxx
Total que cuando quede con los amigos pa jugar la partida en el bar, tenga la necesidad de tomar unas copas en la wysqueria o darle una serenata a la parienta tengo que llevar el diccionario, pues no mi lectura de cabecera es el marca y no pienso cambiar.
A ver listos como envuelvo yo el bocata con el diccionario ese que pesa como un muerto.
Saludos de un admirador princesa.
Big, jajajaaaaaa, ya lo creo que se hacen largos si te lo dicen cuando aún “creen” y no “saben”. Pero consuélate, puede ser peor: imagínate que mi compañera de trabajo «lo está intentando», y aparte de la labor que haga su marido, en la cual ella no entra y yo sólo supongo, está lo de las visitas al médico tres veces a la semana… así que estoy hasta arriba de trabajo, snif.
De todas formas, hace muy poco me he enterado de un embarazo recientito, y me ha hecho mucha ilusión saberlo, así que no soy nada coherente
Besos, guiri guapa
Daneel, ¿no prefieres el sport?
Para envolver el bocata, creo que han sacado o van a sacar un diccionario precioso, español-cantabrés, del que sólo he oído de refilón unos extractos, pero promete, ya lo creo