Tu quoque, Bruto, fili mi
o «Et tu, Brute», dicen que fueron las últimas palabras pronunciadas por César antes de expirar, asesinado. Si hubiera sido un español de hoy, de los que ven series como «Aída», «los hombres de paco», «el síndrome de ulises» y demás ordinarieces, creo yo que le hubiese salido un sentido, rotundo y entonado «cabrón», pero seguramente los que no estuviésemos presentes escucharíamos una versión más refinada elaborada por sus deudos, aunque resultase increíble, igual que nos contaron después de morir Cela que sus últimas palabras fueron «viva Iria Flavia». Pero las elaboraciones post mortem de los dolientes sirven luego para bonitos libros recopilatorios de frases dichas en los últimos momentos por gente célebre sin necesidad de achacárselas todas a Oscar Wilde, y no me consta, pero supongo que este tipo de libros tendrá bastante éxito en España, con lo que nos gusta un muerto presentable que nos dé ocasión de ir al velatorio multitudinario, entonar elegías y contar ante una cámara de televisión anécdotas idiotas sobre si tenía buen apetito o fina retranca, y aunque en vida le hayamos hecho pasar las de Caín.
Yo, que soy una burguesa sentimental, si alguna vez he pensado en la muerte, mía o de alguien querido, y suponiendo que el nudo de la garganta me dejase hablar, siempre he creído que emplearía los últimos instantes en hacerle saber cuánto le quiero, o sea, una cosa lacrimógena en la que, mientras no se dé el caso, prefiero no detenerme. Soy consciente de que nadie puede saber cómo va a reaccionar en esos momentos, ya sea el que se muere o uno de sus deudos, pero creo poder afirmar, sin género de dudas y poniendo la mano en el fuego sin quemarme, que si estuviese viendo morir a mi madre lo último que se me ocurriría sería pedirle que hiciese de Casandra, y de este modo, egoísta de mí, impediría su lucimiento póstumo. Decididamente Rodríguez y yo tenemos distintas «sensibilidades».
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eufemismos para los sentimientos. siempre palabras.
(K)
Aunque esa “anécdota” deja a Rodríguez como un auténtico imbécil, ni siquiera así me la creo.
Hace sólo unos días leía un artículo bastante divertido que afirmaba que prácticamente todas esas últimas palabras atribuídas a personajes importantes eran absolutas mentiras. Es una lástima que no pueda recordar dónde estaba para ponerte el enlace.
Me pareció divertido lo de Pancho Villa que, tiroteado en un atentado, le dijo a un periodista: “Piense usted algo ingenioso y diga que lo dije yo”. Pero lo que se dice de Isadora Duncan es totalmente demencial. Estaba la bailarina, a la salida de un hotel o un teatro (no recuerdo), despidiéndose de sus admiradores, y el extremo de un foulard que llevaba al cuello se enredó en una de las ruedas del coche. Y ella, mientras era estrangulada por el foulard, se supone que dijo “Marcho hacia la gloria”.
Siempre he pensado que la mayoría de las últimas palabras de los fallecidos, sobre todo si son en accidente, debieron ser palabrotas. Otra cosa es que te de tiempo a pensar y tal, pero yo creo que lo primero que te sale si, por ejemplo, te cae una maceta en la cabeza, es un “mierda!”, nada digno de pasar a la posteridad.
En fin espero que aún tarde mucho.
Besos… el trabajo nos engulle guapa! :L
Lo de dejar una frase para la posteridad a modo de últimas palabras me parece fuera de lugar.
De hecho, se me ha quedado en la cabeza las últimas llamadas de los pobres que estaban en las torres gemelas o en alguno de los aviones del 11-S que, aprovechando los últimos segundos de cobertura, llamaron a dejar un mensaje de despedida a sus familias. Creo que a mi no podrían hacerme una cosa peor en esos momentos.
Yo, de dejar un mensaje, sería más en la línea de aquellas películas americanas de los años 70 – 80 donde el excéntrico millonario dejaba un vídeo grabado indicando a sus ansiosos herederos cómo conseguir su parte pero teniendo que participar en una loca y desenfrenada carrera a través de todo el país.
Lo de la Duncan que cuenta Koti me pegaría más en Estrella Morente y, en especial, en su tan torero marido.
Te prodigas poco pero qué bien lo haces…
Besos.8)
En mi opinión es necesario dejar una buena frase para la posteridad. Sin embargo encuentro que el mejor sitio es la lápida. Bonitos epitafios como “Te dije que estaba enfermo”, dan un carácter divertido a algo que parece no serlo. En realidad la cuestión es la necesidad de la inmortalidad.
Y ahora ya en serio
¡¡¡Cómo te estamos echando de menos, desgraciá!!
Te dejo besos a cascaporro
Aunque siempre se ha dicho que en su tumba pone “Perdone señora que no me levante”, lo cierto es que no es así. Símplemente aparecen las fechas y una estrella de David.
Pero eso no quita para que sea uno de los que más frases para la posteridad han dejado. Y de ellas, una de las que más me gustan…
Me gusta la frase “a cascoporro” del siempre ocurrente Buch. Y debo reconocer que a modo de homenaje a él, acabo de colocarla en una conversación de trabajo que estaba teniendo. Ea.
Claro, como estoy con efecto post-comida, debería haber dicho que me refiero a Groucho.
Jio, bueno, el sentimiento en el caso de Rodríguez digo yo que sería la ambición
(k)
Kotinussa, en realidad la anécdota redunda en la impresión que yo tengo de él, con lo cual está claro que en la realeza no hay unanimidad juzgando al doble renegado: el rey muy bien, yo muy mal
Yo también he pensado siempre que lo de las frases póstumas son elaboraciones de los deudos. Conocía la anécdota de Pancho Villa, atribuida a él y a otros, y la cursilada de Isadora Duncan no, o sea, sabía que había muerto estrangulada por el foulard, pero pensé que habría dicho algo como “arghhhhh” y no lo de la gloria, que si fuese cierto y no hubiera fallecido con el pañuelo, era como para rematarla en el acto.
mons, yo también me inclino por el taco en los accidentes, jajajaaaaaaaa.
A mí me engulle, me quema, me todo :F
(K) (m)
The Foss, qué angustia, lo de las llamadas y los mensajes en los contestadores de gente que sabía que iba a morir… :S
Estrella Morente y Javier Conde sí, seguro, son de los que “caminarán hacia la gloria” Y yo espero que sea dentro de mucho, porque no soy mala persona, y que lo hagan por separado, porque la elegía del superviviente será de antología.
Por cierto, y hablando de antiguos, el otro día he incorporado a mi lista de gente fuera del tiempo a Luis Miguel: presentaban en la tele su nuevo video clip y era como si lo hubiese grabado hace décadas…
Me prodigo poco, sí, pero es que lo que pienso escribir cada día, cuando puedo ponerme a hacerlo, me suena antiguo de tanto darle vueltas.
Besos (K)
Buch, lo bueno que tiene pensar en el epitafio es que lo puedes hacer con tiempo, y tiene un sitio para estar expuesto y ser leído. Lo malo de las últimas palabras es que puedes pensar una frase estupenda pero ¿quién te avisa de cuándo decirla? porque decir tu frase y seguir vivo una semana más no es de recibo, luego tendrás que pedir agua, ir al baño, dar los buenos días, y cosas así de normales…
No sabes tu bien lo desgraciá que me siento… eso sí, recojo todos los besos y te mando más, a cascaporro no ¿a esgalla? suena igual de rotundo ¿no?
The Foss, no sabía que no figuraba, la de veces que lo habré oído como hecho cierto. Groucho tiene muchas frases, cierto, pero también le ocurre un poco como a Wilde, que otras se las colocan alegremente.
Este es tonto. Así, sin más.
(
Buscas la palabra “tonto” en el diccionario y sale la foto de Zapatero.
Aisssss, que cruz!
Besos mil
Hola, ya estamos con ganillas de más.
Estoy celosa, Buch :@ Esas cosas no me las dices a mí
(
No me quiero poner en escena porque me da pena y angustia, más que nada porque no sé cómo será ese momento, todos nos lo imaginamos de viejos en cama y dejando el mundo plácidamente pero vete tú a saber, quita, quita!
Puestos a imaginar yo diría alguna frase enigmatica y sin sentido, para comer la cabeza al que tenga al lado, que será mi sombra o bien echar una maldición faraónica que termine con un: “así sea”
En fin, qué pena
Besosss (o)
Ah! quiero desmentir lo de Isadora Duncan, fuentes informadas me dicen que lo que dijo fue: ¡puto foularddgrrrr!
No te lo he dicho hasta hoy porque soy tímido: Kott, tenemos ganas de más.
je, Esther, sale Zapatero de momento, pero ahí está Rajoy, haciendo méritos para aparecer él :S
(K)
Buch, yo también tengo ganas de más
Kotinussa, esas no, pero te dirá otras parecidas, seguro
Goliardo, jajajaaaaaaaa, lo de la frase enigmática está bien pensado, jajajaaaaaaaaaaaa. Pero me parece a mí que en ese trance no hay derroche de humor