Calentando el sueño

Siempre he sido una persona inclinada al confort, dispuesta a ponerme en manos de depiladoras evolucionadas a esteticiennes, peluqueros ascendidos a estilistas, masajistas, etcétera. Valoro mi bienestar, lo procuro en la medida de mis posibilidades, e intento que quienes están a mi alrededor lo busquen (sigo hablando del mío) también sin parecer demasiado egoísta. Pensaba yo, en mi ignorancia, que conocía la mayor parte de las cosas que uno puede disfrutar para esos menesteres pero los informativos de la televisión siempre van un paso más allá, por lo menos desde que incluyen cosas que no son noticia, y hoy en uno de ellos he descubierto que existen los calientacamas humanos. Aunque por la temperatura a la que las ponen el nombre es demasiado pretencioso y más bien tendrían que llamarse templacamas.
sueño

Tengo que reconocer que nunca he sentido yo que mi cama estuviese tan fría como para no poder dormir en ella, la verdad, ni cuando era pequeña (mi bolsa de agua caliente en forma de muñeco telerín estuvo de adorno todo el tiempo hasta que el plástico dijo adiós) ni ahora. Pero si la sintiese helada en algún momento, y no pudiera remediarlo de otro modo, dudo mucho que recurriese al ¿sofisticado? método de la cadena de hoteles, porque si el amable calientacamas sale justo antes de que tú llegues, la dejará con arrugas, y entre dormir sobre un lecho frío y hacerlo sobre uno desordenado por otro que no cuente con mi colaboración, no tengo dudas: estoy hecha a un clima duro. Además, aunque supongo que tendrán prohibido usar perfumes y van cubiertos casi por completo (trajes enterizos han llamado a sus uniformes en la tele, aunque enterizo a mí me suena a parodia de rústico en comedia de Alonso Millán) el “casi” me preocupa: llevan la boca descubierta, y como se acomoden un poco de más, igual son de los que babean cuando duermen, con lo que la cama estará caliente pero la almohada mojada de una forma muy alejada de la que pensaba Aute, seguro.

Y, sobre todo, ¿cómo concilia una un sueño tranquilo sabiendo que su cama ha estado ocupada por unos seres vestidos de espermatozoide de carnaval?

13 comentarios para “Calentando el sueño”

  • Yorch:

    Esto es el rato de gloria que ha tenido la cadena de hoteles que puso ayer la noticia chorra del día.

    Sólo a una mente enferma se le ocurre esta idea, teniendo en cuenta que ha de pagar el sueldo del susodicho, el disfraz de mamarracho y el plus para que el susodicho se enfunde el disfraz de mamarracho. Sin contar con que, siendo dónde es, podría haber más de dos clientes solicitando los servicios de susodichos enmamarrachados.

    En siglos anteriores esto se podía solucionar con el sencillo método del ladrillo_a_la_lumbre, pero claro, eran otros tiempos y, visto el fulano de la foto… ha de tener alguna oportunidad de llevarse a alguien a la cama ahora que cierran antes los bares y no todo el mundo tiene a Loles León cerca.

  • Puaj, ¡qué ascazo! Mira que tienen alternativas los hoteles a la hora de hacernos más agradable la estancia en ellos… Pues no, se les ocurre esa porquería.

    El ladrillo a la lumbre, George, tiene el inconveniente de que sólo te calienta un trocito de cama, por eso se usaba para ponerlo sobre todo en la zona de los pies, pero ya hace muchos siglos que se inventó otra cosa para calentar toda la superficie. Te lo cuento porque sé que te gusta hacer acopio de detalles eruditos para dejarlos caer en el momento adecuado. Se trata de la “tumbilla”, que era como los braseros de latón dorado de toda la vida, pero del tamaño de un LP. Se llenaba de brasas, se ponía la tapa, y tenía un mango muy largo de madera torneada. Una amable a la par que bella doncella la agarraba por el mango y la pasaba una y otra vez por dentro de la cama, minutos antes de que la señora o el señor se metieran dentro. Yo he llegado a probar ese artefacto, porque en la casa del campo teníamos uno, más de adorno que otra cosa, pero alguna vez mi madre nos calentó la cama con ese sistema, cogiendo las brasas de la chimenea del salón o de la cocina, que era de carbón.

    Véndele la idea a algún hotel, que si la chica es mona y además de moral distraída, seguro que muchos clientes se animan.

  • Qué imbecilidad. O sea, qué imbecilidad.
    Es una senda peligrosa. En breve habrá masticadores de bocadillos para quienes el tacto del pan duro, pero su sabor agradable; o calentadores del cuerpo de tu cónyuge, y del tuyo para que lleguéis al momento supremo del asunto sin piel de pollo.
    Dios mío, qué imbecilidad, o sea, qué imbecilidad. Quiero decir, existiendo el garbanzo…

  • Graphite:

    Enseguida iba a dejar yo que un desconnocido/a me calentara la cama!!! Porque claro… para que el método funcione, supongo que debes meterte en la cama en cuanto el otro salga, porque si no se vuelve a enfriar… y entonces ¿que?… tú te esperas en pijama (o sin él, segun una duerma) esperando a que el desconocido enfundao salga de la cama para meterte??? Prefiero calentarmela yo misma… o en pareja mejor ;)

  • PrincesadelGuisante:

    Yorch, cierran antes los bares, pero hay quien no necesita horas para ponerse a tono y rebajar el nivel de exigencia :) Lo que no termino de entender es por qué han desechado la idea de una simple manta eléctrica…

    Kotinussa, Yorch y yo sabíamos que el artilugio que dices existe, pero no conocíamos su nombre, yo al menos (luego le pregunto). El nombre es un poco tétrico, la verdad. Imagino que la doncella podía ser la misma que por la mañana espurreaba el perfume sobre la señora ;) Si en el fondo, avanzamos poco…
    Y luego encima el hotel pretenderá que uses las sábanas más de un día apelando a tu conciencia ecológica.

    Wolffo, como los pajaritos, qué asco, jajajaaaaaaaa. Es verdad, es una imbecilidad total, no ya que exista, que también, sino que alguien quiera que le calienten así la cama. O sea, que a esto no nos apuntamos ¿no? :P
    Tanto garbanzo, tanto garbanzo… os estáis jugando que en lugar de lechazo os invite a un cocido y tengamos que comer mirándonos de reojo :P

    Graphite, no sé bien cómo es el sistema, si el huésped espera a pie de cama viendo como el espermatozoide retoza en ella y luego hacen el relevo, o si espera fuera para que el espermatozoide tenga intimidad… cualquier alternativa me parece mala, yo soy partidaria de tener el calentador en plantilla y en exclusiva, sin duda ;)

  • The Foss:

    Yo, qué quieres que te diga, entendí tu historia francamente mal. Me explico.

    Hace unos días en un zapping por las sopocientas cadenas del TDT estaban hablando de no se qué había pasado en gran hermano y una chica rubia con acento extranjero y la boca más sucia que he visto en mi vida, comentaba que ella y alguien (imagino que un tipo con pinta de mono tatuado que salía en la imagen) eran follamigos.

    Me puede parece bien o mal, cada uno que haga lo que considere con su entorno, pero casi que me parece peor lo del hotel que te ofrece dos estúpidos con gorro de pitufo para que, en el mejor de los casos te dejarán la cama llena de pelos de dudosa procedencia…

    Además, quién te dice que el calentador de turno no es del club de amigos del garbanzo…

    Pues eso, que te dejo un beso.

  • Buch:

    ¡Coñe! ¿NO he copmentado yo aquí todavía? ¡Con lo que me ha gustado el post! Y además, la situación de los trabajadores no sexuales de la cama, me mueve a la conmiseración, y la situación del que expuso la idea a la gerencia del hotel me mueve a la hilaridad,¡qué mal lo tuvo que pasar!
    -Señor gerente, he tenido una idea, que tal vez pueda ser tildada de audaz…
    lo que no me puedo imaginar es al porpio gerente diciendo
    -¡Adelante es una gran idea!

  • Buch:

    ¿Y los besos? ah, coño, aquí están

  • PrincesadelGuisante:

    Foss, follamigos, qué concepto tan raro… pero es normal que salgan así de gran hermano, entran sabiendo que si “dan juego” permanecen o les llaman de programas y “dar juego” es o ser muy follonero o ser muy follador (en público, claro), es decir, ser lo más parecido a un primate.

    Lo de los pelos sí, es un problema, porque aunque llevan gorritos, vi en las imágenes que el calientacamas femenino llevaba la melena suelta por fuera; y si alguno de ellos tuviese barba y/o bigote, no creo que le obligasen a usar mascarilla…

    En cuanto a ser miembro del club de amigos del garbanzo, seguro que lo son, estoy viendo que es un grupo amplio :P

    Besos.

    jajajaaaaaaaaaaa, Buch, mira, no había imaginado yo al trabajador proponiendo la idea, pero es una situación buenísima. Yo cuando imagino algo de esto, recreo más bien una imagen de ejecutivos reunidos alrededor de una mesa, con sus cafés (antes también con cigarros, ahora no porque no les dejarán fumar en el interior), haciendo una tormenta de ideas ;)

    Muchos besos.

  • Mo:

    Pues casi que prefiero las bolsas de agua de toda la vida, eh!!!

  • Guiss:

    yo no sé si las prefiero, Mo, porque sé que no me gustaban de pequeña y de mayor no me he decidido a probarlas. Bueno, si la opción es entre la bolsa de agua y el calentador espermatozoide humano, sí, prefiero la bolsita aunque luego se enfríe y se corra el riesgo de haberla cerrado mal o que se pique ;)

  • Joer, lo que hacen algunos con tal de ahorrarse unos euros en calefacción.

    ¡Con lo bien que calentamos la cama los amigos del garbanzo!

  • Guiss:

    Si es verdad eso y no propaganda, Numeros, voy a tener que plantearme hacer un cocido virtual o algo así :P

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